Fallece Markaida, interior del Athletic copero de la década mágica de los 50

Compartió equipo con Gainza, Artetxe, Orue y Maguregi, y ganó una Liga y tres torneos del K.O.

J. GÓMEZ PEÑA
RECUERDO. Markaida (a la derecha), junto a Orue. / HISTORIA DEL ATHLETIC/
RECUERDO. Markaida (a la derecha), junto a Orue. / HISTORIA DEL ATHLETIC

«Cuando San Mamés nos animaba es que volábamos». Muchos de los vuelos de Félix Markaida siguen intactos en la memoria de 'La Catedral'. El interior de Loiu falleció ayer en Sondika. Tenía 76 años, un título de Liga (1955-56) y tres de Copa (1954-55, 1955-56 y 1957-58). Antes, los chavales canturreaban las alineaciones de sus ídolos. Primero fue la de Zarra, Venancio, Iriondo, Panizo y Gainza. Luego vino la de Carmelo, Orue, Garai, Canito, Mauri, Maguregi, Artetxe, Arieta, Uribe... y Markaida. Gainza, que también coincidió con ellos, les definió así: «El mejor Athletic que he conocido». Palabra de 'Piru'. Markaida pertenece a la generación de los «once aldeanos», de aquellos apellidos de cantera que podían con los grandes en las finales de Copa.

Las once temporadas como rojiblanco, sus 187 partidos y sus 83 goles, comenzaron a botar cerca de San Mamés. A unas calles. En la Plaza Nueva. Markaida era un chaval de Loiu, un alumno de Maristas. De cuando la infancia eran los libros, la trompa y la pelota. «¿Pelota? Vaya lujo. Muchas veces jugábamos con una peladura de naranja», dejó escrito en la enciclopedia que recoge la historia del Athletic. Peloteaba en el 'Lujua', el equipo del pueblo. Eso sí, ni un duro. A lo más, un bocadillo por victoria. Ya era un interior con llegada. El Barakaldo lo reclutó. Allí coincidió con Orue, cedido por el Athletic.

El año del doblete

«Yo lo que quería era jugar en el Athletic». Antes le llamó el Racing de Santander. Incluso llegó a firmar por los cántabros, pero resultó un trámite ilegal, fuera de plazo. El Athletic tuvo esa suerte y ya no lo dejó escapar. Fichó por cuatro temporadas, a 80.000 pesetas por año. Debutó el 5 de octubre de 1952 en un Athletic 5-Celta 0. Y estuvo en la campaña mágica: la de 1955-56. Doblete. Con Daucick al mando del banquillo rojiblanco. Época dorada. Un año antes habían ganado la Copa frente al Sevilla (1-0). En 1956, la víctima fue el Atlético de Madrid (2-1). Celebraron el título con un 'alirón' ante el Papa en el Vaticano. Bilbao volvió a disfrutar de otro recibimiento multitudinario. Euforia por partida doble: de Liga y de Copa. Los once aldeanos.

Markaida era un centrocampista práctico, de brega y, además, con puntería al rematar de cabeza. Volaba. Una década del Athletic fue suya. Hasta que una mala lesión le sacó del campo. Fue una mañana de la temporada 1961-62. De lluvia. De entrenamiento a cubierto. Habían decidido irse al pabellón de la Feria de Muestras. Echaron un partido de baloncesto y a Markaida le costó un menisco y varios ligamentos.

Acabó su carrera deportiva en equipos como el Europa de Barcelona, el Pontevedra y el Huelva. Luego archivó la botas y se dedicó a sus negocios en la construcción. En San Mamés quedaron para siempre sus vuelos. El último, el de su funeral, parte hoy desde Sondika: a las 12.30 horas en la parroquia San Juan Bautista. Descanse en paz.

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