El PNV avala la moción de Mondragón después de que Azkarate amenazase con no respaldarla

La portavoz del Gobierno vasco había pedido a Patxi López que dejase de «zurrar» al lehendakari y estuviese «tranquilo a no ser que desee perder» el respaldo que tiene en la localidad guipuzcoana

DAVID GUADILLA
DECLARACIÓN POLÉMICA. La portavoz del Ejecutivo, ayer durante la sesión celebrada en el Parlamento vasco. / TELEPRESS/
DECLARACIÓN POLÉMICA. La portavoz del Ejecutivo, ayer durante la sesión celebrada en el Parlamento vasco. / TELEPRESS

El intento de presentar una moción de censura contra la alcaldesa de Mondragón transita por un azaroso camino lleno de piedras. Como la que apareció ayer. El PNV tuvo que reafirmar su voluntad de seguir adelante con esta iniciativa, horas después de que la consejera de Cultura, portavoz del Gobierno vasco y militante de la formación jeltzale, Miren Azkarate, amenazase a mediodía a los socialistas con abandonarla si el PSE no cesa en sus críticas al lehendakari. El propio Ejecutivo se vio obligado a emitir a media tarde un comunicado en el que matizaba las palabras de la consejera y reconocía que se trata de un asunto cuya competencia «corresponde a los partidos».

Primero fue la crisis abierta entre Iñigo Urkullu y Joseba Egibar; luego el malestar de Eusko Alkartasuna por cómo el PNV negoció con el PSE los pasos a dar para desbancar a ANV de la alcaldía; y después la negativa de los ediles de Ezker Batua a apoyar la reprobación contra sus homólogos abertzales. Una decisión que, de confirmarse, hará fracasar la moción de censura y que ha colocado a la coalición de Javier Madrazo -crítico con la actitud de sus concejales- en una difícil posición.

Y cuando parecía que toda la polémica recaía sobre EB y que el PNV había logrado encauzar -por lo menos en parte- su debate interno sobre este asunto, Azkarate salió a la palestra. Desde el asesinato de Isaías Carrasco, la portavoz del Gobierno ha mostrado en varias ocasiones sus reticencias a desalojar a la alcaldesa de Acción Nacionalista y ha acusado a los socialistas de falta de coherencia por haber dejado a ANV estar presente en los ayuntamientos. Durante sus intervenciones ha intentado mantener un cierto tono institucional recalcando que se trata de una decisión que incumbe a los partidos.

Pero este papel lo abandonó ayer durante una comparecencia oficial en Vitoria. El motivo era la presentación de un proyecto de colaboración en materia lingüística con Colombia. Sin embargo, y por iniciativa propia, también quiso referirse a las críticas lanzadas los últimos días por el PSE contra el lehendakari por no dar su opinión sobre la moción de Mondragón.

En una declaración preparada, Azkarate afirmó que Patxi López tiene una «fijación» con el jefe del Ejecutivo autónomo y acusó a los socialistas de falta de credibilidad por los incumplimientos del Estatuto de Gernika, por haber permitido que UPN vuelva a gobernar en Navarra, por las negociaciones en Cataluña o por lo «del agua».

De forma rotunda, aseguró que los problemas que está teniendo el PSE para lograr apoyos en Mondragón es «el resultado de llamar a los demás para decirles 'quitaremos a ANV para ponerme yo'». «¿Alguien ha oído al candidato López decir algo sobre cómo será la comisión de gobierno del futuro Ayuntamiento, qué ideas se defenderán?», se preguntó Azkarate, quien aconsejó al líder del PSE que esté «tranquilo» y deje de «zurrar» al lehendakari «a no ser que desee perder» los apoyos que tiene en Mondragón.

Responsabilidades

La amenaza lanzada por la portavoz no fue contestada por el PSE -uno de sus dirigentes señaló que fue una declaración «tan chusca que no merecía la pena responder»-, pero sí por su propio partido. Fuentes del PNV intentaron rebajar la tensión señalando que las palabras de Azkarate deben de entenderse dentro del «juego político» y recalcaron que, en todo caso, la formación liderada por Urkullu no ha modificado su postura y defenderá el próximo jueves en el pleno de Mondragón el texto consensuado con el PSE para pedir a la alcaldesa que se desmarque de ETA o dimita. Si no lo hace, se formalizará la moción de censura.

Pero no fue la única matización. A última hora de la tarde, el departamento de Presidencia del Gobierno vasco también intentaba apagar el incendio provocado por las declaraciones de Azkarate. A través de un comunicado, puntualizaba que la intervención de la portavoz se refería «exclusivamente a la posición» del tripartito, ya que lo que ocurra en Mondragón depende de lo que digan los partidos.

Un texto que, sin embargo, dejaba entrever que la decisión tomada por las direcciones del PNV, EA y EB no satisface al Ejecutivo que sustentan. «Los partidos del Gobierno tienen adoptada una decisión, que han tomado de forma individual y en el ámbito de sus responsabilidades, que coincide con la del Partido Socialista», señalaba el comunicado.