Madrazo aprueba una subida extraordinaria de las VPO a petición de los constructores

El precio de los pisos puede elevarse un 8% si se le añade el aumento de la inflación que se aplica cada año El sector sostiene que «se han disparado los costes»

IOSU CUETO J. MUÑOZ
INCREMENTO. La medida adoptada por el Departamento de Vivienda afectará a los pisos de 45, 60 y 75 metros cuadrados. / MAITE BARTOLOMÉ/
INCREMENTO. La medida adoptada por el Departamento de Vivienda afectará a los pisos de 45, 60 y 75 metros cuadrados. / MAITE BARTOLOMÉ

Los ciudadanos vascos deberán rascarse un poco más el bolsillo para estrenar un piso protegido. El Departamento de Javier Madrazo aprobará esta primavera un incremento extraordinario de los precios de las VPO que habrá de sumarse a la actualización anual de la inflación en octubre. Con las dos subidas consecutivas, los inmuebles protegidos podrían encarecerse hasta un 8%. Según ha podido saber EL CORREO, la medida está contemplada en una orden autonómica que será aprobada previsiblemente en mayo y que fue diseñada a instancias de las patronales de la construcción de Vizcaya, Álava y Guipúzcoa.

Los tres organismos habían transmitido al Gobierno vasco su preocupación porque los costes de las VPO «se han disparado» a causa, sobre todo, de la introducción del Código Técnico de la Edificación. La reclamación de las constructoras llegaba cuando el propio consejero había asegurado que la vivienda pública podía convertirse en un «refugio» frente al desplome del mercado libre, cuyos precios están sufriendo drásticos recortes.

El sector recibirá este año el balón de oxígeno que reclama, ya que las VPO no sólo subirán una vez, sino dos. El aumento que el Ejecutivo autonómico prepara en mayo rondará el 4%, aunque se dejará sentir de forma escalonada en las viviendas de 75, 60 y 45 metros cuadrados, mientras que no se aplicará sobre las de 90. Ese incremento será consecuencia de una forma diferente de calcular el precio de los pisos, sobre la cual se realizará en otoño la revisión habitual del IPC.

Fuentes del Departamento de Vivienda explicaron que, a finales de año, la subida global media podría rondar el 8%, lo que coincide más o menos con el aumento de costes que los constructores atribuyen al nuevo código de edificación. Ahora bien, los pisos de 90 metros cuadrados -que rebasan ligeramente los 120.000 euros, sin IVA- sólo reflejarían la inflación. Los pisos de 75 metros, que cuestan unos 114.000 euros, subirán más. Y el incremento será un poco mayor todavía en los de 60 y 45 metros cuadrados.

Advertencia

Todo apunta a que el consejero Madrazo ha dado un paso al frente a la vista de la situación en que se encuentra el sector de la construcción. Las patronales habían mantenido «una serie de conversaciones» con el área de Vivienda para lanzarle unos mensajes claros que constan en un documento al que ha tenido acceso este periódico.

En resumen, los constructores subrayan que la Ley de Ordenación de la Edificación aprobada por el Ministerio de Vivienda en 2006 y un Real Decreto de 2007 establecen que las VPO deben estar equipadas con placas solares y tener paredes que aíslen el ruido, entre otros elementos

El resultado, alerta el documento, es un «importantísimo encarecimiento» en los costes de construcción, ya que ahora deben incorporar mejoras que antes no eran necesarias. Y esto, sostienen el sector, no se cubre con el incremento de precios que se produce de forma automática cada 1 de octubre para incorporar los aumentos del IPC. «Hay un evidente desfase», recalcan las empresas.

Las patronales vascas sostienen que el incremento de la calidad supone un sobrecoste medio «de entre 8.838 y 9.878 euros por piso», según se incluyan o no los honorarios de los arquitectos y la contratación de seguros. Dicho de otra forma, ahora les cuesta entre un 7,32% y un 8,23% más por casa.

Se da la circunstancia de que la ley y el posterior decreto que han disparado la alarma de las promotoras fueron aprobados en 2006 y 2007, aunque parece evidente que es ahora cuando el sector nota sus efectos de forma directa. No en vano, las estadísticas constatan un cambio de ciclo inmobiliario en la vivienda libre. Caen las ventas, los inmuebles se deprecian y las entidades financieras son más estrictas a la hora de conceder hipotecas.

El Departamento de Vivienda confirmó que la manera en que se han diseñado las subidas de las VPO, cargando el peso de las mismas sobre los pisos pequeños, persigue un doble objetivo. Por un lado, conseguir que las promociones públicas «no dejen de ser interesantes» para los constructores; sobre todo, las del segmento de menos de 75 metros cuadrados, que son las que más se quieren priorizar. Por otro lado, se persigue que las viviendas de 90 metros cuadrados -dirigidas a familias con hijos- sólo tengan el impacto del IPC, como todos los años.

i.cueto@diario-elcorreo.com