ANV desoye las exigencias del PNV y se niega a valorar el comunicado de ETA

La formación acusa al partido jeltzale de «no respetar el derecho a decidir de la sociedad vasca»

EL CORREO
ANV.  Miren Beitialarringoitia (izquierda) y Mariné Pueyo, en la rueda de prensa ofrecida ayer. / EFE/
ANV. Miren Beitialarringoitia (izquierda) y Mariné Pueyo, en la rueda de prensa ofrecida ayer. / EFE

Las representantes de ANV Marian Beitialarrangoitia- alcaldesa de Hernani-, y Mariné Pueyo, -concejal de ANV en Pamplona- se negaron ayer a valorar el último comunicado de ETA en el que amenaza a los militantes socialistas. Su negativa se produce tres días después de que el PNV les exigiera una condena a las amenazas de la banda que, en caso de no producirse, supondrá por parte jeltzale la petición de dimisión de los ediles de ANV y, en segunda instancia, la posible presentación de mociones de censura contra los alcaldes radicales en minoría.

En una comparecencia ante los medios de comunicación, Pueyo y Beitialarrangoitia evitaron pronunciarse sobre el comunicado de la banda. Al ser preguntadas por los periodistas se limitaron a señalar que la organización terrorista «es un agente que da sus opiniones y hace sus lecturas políticas». «Vivimos en una situación que demanda soluciones globales, estructurales y definitivas y no lecturas sesgadas, interesadas y que no conducen a ningún lado más que a perpetuar la situación que tenemos», indicó la alcaldesa de Hernani.

Las representantes de ANV dedicaron parte de su intervención a censurar la postura del PNV después de que el presidente del GBB, Joseba Egibar, se negara a presentar una moción de censura en Mondragón para sustituir a la alcaldesa -que se negó a condenar el asesinato de su vecino, el ex edil socialista Isaías Carrasco-. La postura de Egibar fue corregida después por el presidente del EBB, Iñigo Urkullu, quien aseguró que si los cargos de ANV no condenan las amenazas de ETA o no dimiten de sus cargos, el PNV apoyará su sustitución al frente de las alcaldías. Según Pueyo, «Egibar se ha saltado el guión establecido» al no apoyar la moción de los socialistas para desalojar a ANV de la Alcaldía de Arrasate, «pero automáticamente ha llegado una desautorización de Urkullu».

Ley de Partidos

Las diferencias entre Egibar y Urkullu reflejan, según Pueyo, «las luchas internas» del partido jeltzale. La concejal pidió al PNV que deje de expresar su rechazo a la Ley de Partidos, a las ilegalizaciones y que «deje de hablar sobre el derecho a decidir de la ciudadanía vasca» cuando no es capaz de respetar su voluntad expresada en las urnas.

Por su parte, la alcaldesa de Hernani se refirió a la la decisión de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional de reabrir el procedimiento iniciado contra ella por un delito de enaltecimiento del terrorismo, al haber pedido en un mitin un aplauso para los dos etarras detenidos por el atentado de la T-4. Para Beitialarrangoitia, la decisión de los juzgados centrales es «totalmente política» y supone «un paso más de la estrategia represiva del PSOE». La primera edil de Hernani consideró «lamentable» que, a su juicio, «la ciudadanía sea capaz de prever que va a hacer la justicia en base a la coyuntura política de cada momento».