Los críticos de EB cuestionan a Madrazo y piden que una gestora prepare su asamblea

Necesitan el apoyo de los comunistas, que no tienen garantizado, para sacar adelante sus tesis el lunes, en la reunión del consejo político Censuran «la persecución del poder» y los «bandazos en las Juntas»

IGNACIO MEDRANO
CRÍTICO. Oskar Matute charla ayer en el Parlamento con Antton Carrera. / IOSU ONANDIA/
CRÍTICO. Oskar Matute charla ayer en el Parlamento con Antton Carrera. / IOSU ONANDIA

El grupo de dirigentes críticos de Ezker Batua que apuesta por replantearse la estrategia de la coalición, incluida su continuidad en el Gobierno vasco, cuestiona ya abiertamente la permanencia de Javier Madrazo al frente de la organización. «Creemos imprescindible recuperar la democracia interna en EB y acometer una profunda renovación de cuadros y liderazgos», aseguró ayer un portavoz de este sector antes de destacar que «Madrazo es el único político de la Mesa de Ajuria Enea que sigue en primera línea» en el País Vasco.

Este sector crítico reclamará el lunes, en la reunión del consejo político de EB -máximo órgano de dirección y coordinación entre asambleas- que la actual dirección cese en sus funciones y sea relevada por una gestora. Según el portavoz consultado, en este órgano provisional, precisó, participarían «todas las sensibilidades» presentes en la coalición, al objeto de «poder acometer el proceso asambleario con garantías de democracia».

A poco menos de dos meses de la VII Asamblea de Ezker Batua-Berdeak, que podría celebrarse los días 31 de mayo y 1 de junio, el grupo crítico del que forma parte, entre otros, el miembro de la presidencia de EB y portavoz parlamentario, Oskar Matute, comienza a destapar su estrategia. Matute es el dirigente de mayor relevancia entre los seis firmantes de la carta abierta a través de la cual se presentó ayer este colectivo ante la opinión pública.

El texto, que reclama a la coalición tanto un proceso interno de autocrítica como un replanteamiento de sus líneas estratégicas de acción política, apareció publicado en las páginas de este periódico y fue suscrito también por la concejala donostiarra Duñike Agirrezabalaga; la responsable de finanzas de EB y miembro de la presidencia, Beatriz García Gallastegi, el responsable institucional y miembro del consejo político Gorka Urkiza, el abogado y ex miembro de la presidencia José Ángel Esnaola y el ex director de Bienestar Social del Gobierno vasco Ángel Bao.

«Persecución del poder»

Matute y Bao encabezan dos de las sensibilidades minoritarias dentro de EB, Batzen y Encuentro Plural Alternativo (EPA), respectivamente. Batzen está considerado como el sector más próximo al nacionalismo, al contrario que la EPA. La carta no cuenta, en todo caso, con la firma de ningún representante del Partido Comunista de Euskadi, PCE-EPK, cuya postura resultará determinante en el consejo político del lunes, que tiene como único punto en el orden del día la convocatoria de la VII Asamblea.

Batzen y la EPA comparten la misma posición de salida de cara a la reunión del consejo. Entienden que el «desgaste» que sufre Ezker Batua -particularmente visible tras las elecciones generales, en las que perdió la mitad de los 102.000 votos que alcanzó en los comicios de 2004- es fruto no sólo «de la prolongada presencia en el poder, sino también de la errática persecución del mismo». Lo que no cuestionan es la labor desarrollada por EB en el Ejecutivo autónomo: «Para nada ponemos en tela de juicio el trabajo positivo llevado a cabo en Vivienda, porque se han hecho cosas loables», comentó el portavoz consultado.

De todas formas, la reflexión crítica no se ciñe únicamente al ámbito del Gobierno vasco, sino que también alcanza a los «bandazos que se han dado en las Juntas, desde el voto favorable al PSE en Álava a los cambalaches con los Presupuestos en Vizcaya y Guipúzcoa».

A partir de este diagnóstico, abogan por revitalizar EB mediante la «recuperación de la izquierda transformadora». Reclaman «profundizar las alianzas con los movimientos sociales, devolver la palabra a la militancia revalorizar el papel de las asambleas de base y respetar su ámbito de decisión. Es imprescindible recuperar la democracia interna», reiteran. Es en este contexto en el que el grupo crítico cuestiona la continuidad de Madrazo y reclama que una gestora tome las riendas de la coalición hasta la asamblea. Este órgano provisional contaría con la participación de «todas las sensibilidades» presentes en la coalición, al objeto de «poder acometer el proceso asambleario con garantías de democracia».

La gestora debería «asegurar la transparencia» y «gestionar los censos» de los miembros de la organización con derecho a votar la nueva dirección. Según los críticos, el actual coordinador general de EB «va a intentar imponer sus normas para la celebración de la asamblea, y otorgar más de un tercio de la representación a Vitoria y Bilbao», que controlan «los Madrazo».

Asimismo, el órgano de preparación de la asamblea, subrayan, fijaría una calendario «que garantice el debate». Las fechas del 31 de mayo y 1 de junio que Madrazo piensa proponer al consejo político para su definitiva aprobación no convencen a este sector, por entender que apenas quedará tiempo para acometer la discusión interna que reclaman. En el entorno de Madrazo, en cambio, se destaca que entre el fin de semana propuesto y la fecha límite de primeros de julio apenas hay un mes y se incide en la conveniencia de acudir al decisivo debate parlamentario sobre la 'hoja de ruta' de Ibarretxe, previsto para finales de junio, con el proceso de renovación interna ya culminado.

Arbitraje comunista

La propuesta de la gestora se pondrá sobre la mesa una semana después de la última reunión de la presidencia, en la que el sector de Matute no apoyó la propuesta presentada por la EPA para cambiar la dirección de la coalición. Batzen se abstuvo y el PCE-EPK y el sector mayoritario votaron en contra.

Aunque los comunistas no han compartido la gestión de Madrazo y se han opuesto a su participación en el Gobierno vasco junto a la «derecha» del PNV, el grupo de Matute y Bao tampoco tiene garantizado para el consejo del lunes el apoyo del PCE-EPK, sin el que no podrán sacar adelante sus iniciativas.

Mientras que en fuentes de los críticos se reclamaba ayer a los comunistas «que clarifiquen su postura», su secretaria general, Isabel Salud, aseguró que este partido nunca se posiciona sobre propuestas que aún no se le han trasladado directamente. De hecho, la líder del PCE-EPK desconocía ayer que el grupo de Matute y Bao apostara por ceder a una gestora las riendas de la coalición hasta la asamblea. Salud insistió en que los debates deber llevarse a cabo «de forma interna» y consideró contradictorio que un grupo que en la carta abierta del jueves apostaban por buscar espacios de encuentro y evitar la crispación «trasladen el debate a los medios de comunicación».

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