Encarcelado en Pau el etarra Koldo Mitxelena bajo amenaza de expulsión

El histórico activista, que dirigió el aparato de mugas entre 1993 y 2001, fue detenido cuando paseaba por el monte con un amigo

Koldo Mitxelena, en una imagen distribuida en 2001./
Koldo Mitxelena, en una imagen distribuida en 2001.

El histórico etarra Koldo Mitxelena Berasarte, de 59 años, fue encarcelado ayer en la prisión de Pau a la espera de que jueces de esta ciudad del suroeste de Francia se pronuncien mañana sobre su expulsión del país.

El responsable del aparato de mugas de 1993 a 2001 bajo los alias de 'Orlegi' y 'María' fue detenido el viernes en la localidad de La Pierre Saint Martin, fronteriza con Navarra, cuando paseaba por el monte con un amigo, posteriormente puesto en libertad.

Mitxelena ha sido citado mañana, a las tres de la tarde, en el Palacio de Justicia de Pau, según informó Askatasuna. La organización de apoyo a los presos independentistas organizó ayer por la tarde una concentración de protesta en Hendaya, localidad donde asegura que el detenido hacía vida normal.

El ex-jefe en ETA de los pasos clandestinos de la frontera es objeto de una prohibición de residir durante diez años en Francia. El destierro le fue impuesto por el Tribunal Correccional de París el 25 de junio de 2002 cuando le condenó a tres años y medio de prisión por asociación de malhechores con fines terroristas.

En el juicio se definió como un «militante vasco pacifista» que no trabajaba para ETA y explicó que se refugió en Francia en 1983, donde entró en la clandestinidad después de que se le denegara el estatuto de refugiado político.

Huelga de hambre

Una vez cumplida condena en las cárceles de La Santé (París) y Salon de Provence (Marsella), fue expulsado el 15 de octubre de 2003 por el puesto fronterizo de Port Bou (Cataluña), donde quedó en libertad al no tener causas pendientes en España.

Aquel día regresó, tras dos decenios de ausencia, a Rentería, localidad guipuzcoana donde nació el 23 de marzo de 1949. Llegó muy débil pues los treinta días precedentes había mantenido una huelga de hambre, en la que perdió dieciséis kilos de peso, «para evitar ser torturado», declaró entonces.