Los arqueólogos de Iruña Veleia proponen reconstruir la muralla del asentamiento

Piden a las instituciones 6 millones para levantar muros de hasta 14 metros de alto a lo largo de 1,3 kilómetros

CRISTINA LECIÑANA

Escondidos bajo los arbustos que rodean el antiguo asentamiento romano de Iruña Veleia, se encuentran los restos de una regia muralla que rodeó la ciudad durante siglos. Una estructura defensiva que ahora el equipo responsable pretende recuperar y potenciar su valor dentro del enclave ubicado entre Víllodas y Trespuentes.

El primer paso para llevar a cabo este ambicioso objetivo ha sido elaborar un plan director para la rehabilitación de la muralla tardorromana, con el fin de establecer las bases oportunas para una futura actuación a largo plazo. «No sólo es urgente intervenir para evitar su degradación y dignificar el monumento, también lo es porque se trata de una de las 23 ciudades amuralladas más importantes del país», concluyó David Velasco, arquitecto y uno de los redactores del proyecto, durante su presentación ante representantes institucionales en Nanclares de la Oca.

La futura actuación se fundamenta en tres ejes principales. En primer lugar, los arqueólogos han definido formalmente el trazado de la muralla a través de una serie de sondeos que aporten toda la información imprescindible para comenzar la reconstrucción. «Se ha 'taladrado' la muralla con varios puntos para conocer su situación actual», explicó Velasco.

Este análisis aporta una primera toma de contacto con los problemas que soporta la estructura construida a base de piedra de sillería, elementos reutilizados y piedra arenosa. «La sillería se ha degradado en algunas zonas, en otras ha habido una pérdida de morteros, se han producido humedades con presencia de algas y la vegetación está colonizando la zona», enumeró el arquitecto.

El segundo paso es reconstruir los 1.300 metros de muralla. Los expertos deberán limpiar la vegetación que la rodea, así como rehabilitar las caras exterior e interior de la estructura y rellenar el espacio intermedio.

Los muros, que tendrán entre 9 y 14 metros de altura, confluirán en dos puertas de la futura muralla -situadas en la parte sur y en la este- que serán rehabilitadas.

Visitas guiadas

La tercera y última fase tiene que ver con la difusión del proyecto una vez terminado. Mediante la organización de visitas guiadas, los ciudadanos podrán recorrer el recinto amurallado y caminar por su paso de ronda.

El presupuesto total previsto para este proyecto es de 6 millones de euros. El equipo de arqueólogos busca ahora que sea la Diputación alavesa, el Gobierno vasco, el Ejecutivo español y otras entidades quienes lo financien. «Todos tenemos que creer en este proyecto y dejar atrás las controversias surgidas», destacó Javier Martínez, alcalde de Iruña de Oca, quien dio un voto de confianza al nuevo equipo de gobierno de la institución foral.