El PSE exige al Gobierno vasco que sólo subvencione a las asociaciones que condenen el terrorismo

El PP considera que el contenido del proyecto carece de valor ante la práctica diaria de un tripartito que "sale en defensa de los acusados en el sumario 18/98 y deslegitima permanentemente a la Justicia"

VASCO PRESS |VITORIA
El director de Derecho Humanos del Gobierno vasco, Jon Landa. /Iosu Onandia/
El director de Derecho Humanos del Gobierno vasco, Jon Landa. /Iosu Onandia

Los socialistas vascos advierten que sólo apoyaran el Plan de Educación para la Paz en el caso de que la comisión de seguimiento del mismo dé cabida a las asociaciones de víctimas del terrorismo y la Dirección de Derechos Humanos del Gobierno vasco condicione la concesión de subvenciones a una condena explícita del terrorismo.

Si el PSE apoyaría con estas condiciones el documento, el PP tiene claro que se opondrá a un plan que considera "una mentira". Los populares consideran que el contenido del plan carece de valor ante la práctica diaria de un Gobierno vasco que "sale en defensa de los acusados en el sumario 18/98 y deslegitima permanentemente a la Justicia".

Socialistas y populares han fijado posiciones después de que el director de Derecho Humanos del Gobierno vasco, Jon Landa, haya comparecido ante la Ponencia de Víctimas del Terrorismo para explicar el Plan de Educación para la Paz aprobado el pasado mes de diciembre y manifestar su disposición a elevar el nivel de consenso durante su tramitación parlamentaria.

Landa ha subrayado ante la prensa que el documento tiene "cuerpo" con más de noventa programas de actuaciones y un presupuesto de 6,5 millones de euros, y cuenta con un elevado nivel de consenso entre las organizaciones internacionales y las ONGs. También ha destacado la incorporación de muchas propuestas planteadas por el PSE. "Vamos a seguir trabajando con ese nivel de apertura y en el trámite parlamentario permitirá hacer propuestas de resolución y aumentar el consenso", ha dicho.

Tres cambios fundamentales

El parlamentario del PSE Jesús Loza ha matizado esta positiva descripción de la situación y ha advertido que su partido exige la incorporación de tres cambios fundamentales para dar su apoyo al texto durante su debate en la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento vasco. Un debate que, en principio, tendrá lugar dentro de aproximadamente un mes.

Los requisitos socialistas son añadir la deslegitimación política del terrorismo como objetivo del plan (ahora sólo asume como fin la deslegitimación ética y social), incorporar a las víctimas del terrorismo a la comisión de seguimiento del plan y establecer como condición para recibir subvenciones de la Dirección de Derechos Humanos la condena del terrorismo. Para Loza es evidente que el contenido del plan tiene que tener su reflejo en la acción diaria del Gobierno vasco y las propuestas planteadas son "tan absolutamente básicas y prepolíticas que esperamos que sea capaz de buscar un acuerdo en estos términos. Son líneas rojas, si esto no se acepta, no podremos apoyar el plan".

También ha hecho referencia a los consensos citados por Landa, y ha señalado que "lo que no ha dicho es que organizaciones larga trayectoria en nuestra comunidad como Bakeaz o Gesto por la Paz, y las asociaciones de víctimas tienen una profunda desconfianza ante el plan. Hay que superar estas desconfianzas a través de un gran acuerdo".

Visión negativa

La visión del PP respecto al plan es más negativa. El parlamentario popular Santiago Abascal ha considerado que el contenido del plan "tiene un pase" si se hace abstracción de las decisiones y declaraciones que el Gobierno vasco y, más concretamente, el consejero de Justicia, Joseba Azkarraga, pero teniendo en cuentas éstas se convierte en "una mentira".

"La verdadera traducción del plan es la noticia de que EA, partido que lleva el Departamento de Justicia, dio 6.000 euros para financiar una manifestación conjunta con Batasuna en la que entre otras cosas se pidió la amnistía para los presos", ha señalado.

Abascal ha afirmado que a la hora de analizar el plan "no podemos dejar de ver a Azkarraga deslegitimando la justicia y defendiendo a los encausados en el sumario 18/98. El plan tiene una virtud y una validez. Sirve perfectamente para encerrar al señor Azkarraga con él y educarle en la deslegitimación del terrorismo". "El documento no es en sí mismo aberrante, lo que es aberrante es la práctica diaria del consejero que lo impulsa. Este documento es mentira, es nuestra reflexión, y actuaremos en consecuencia", ha sentenciado.