Las ayudas populares al Sahara se reducen en Getxo «debido a la crisis»

La localidad enviará 8.500 kilos de productos básicos a los campos de refugiados

TXEMA IZAGUIRRE
ASOCIACIÓN. Julio San Román, de Aftal, explicó que la reducción se ha dado en toda Vizcaya. / P. U./
ASOCIACIÓN. Julio San Román, de Aftal, explicó que la reducción se ha dado en toda Vizcaya. / P. U.

Las aportaciones populares con destino al Sahara han descendido en Getxo. El municipio de la margen derecha no es una excepción, porque en el resto de Vizcaya ha ocurrido algo idéntico. Es la primera vez que sucede algo así en cuatro años, de modo que las autoridades locales están dispuestas a que no se repita. Los voluntarios achacan las consecuencias «a la crisis y al recorte del consumo».

Para que no vuelva a darse otra disminución, Getxo fomentará los medios publicitarios destinados a la campaña de concienciación popular para recoger alimentos y productos higiénicos con destino a los campos de refugiados de Tindouf, en Argelia. Lo anunció ayer Imanol Landa, el alcalde local, al indicar que «siempre han ido creciendo las ayudas, menos este año. Pero no nos resignamos a estas cifras», apuntó.

La reducción registrada en Getxo será inferior a media tonelada, aproximadamente. En total se transportarán desde este municipio 8.500 kilos de atún, azúcar, lentejas, arroz y compresas para la higiene femenina. El Ayuntamiento colaborará también con la aportación de un camión y un remolque que pasarán a ser propiedad de los saharauis. Los vehículos servirán para transportar los productos desde Orán hasta los campos de los refugiados, situados a una distancia de más de 2.000 kilómetros de ese punto geográfico.

«La bajada total de aportaciones no es tan apreciable. En realidad se compensa con lo que algunas instituciones han entregado», según explicó el representante de la asociación getxotarra Aftal, Julio San Román. Por tanto, la cantidad de productos con destino al Sahara que saldrá de Vizcaya será muy similar a la del año pasado. También iguala la cifra el que tres ayuntamientos se hayan sumado este año a la campaña, como es el caso de Basauri, Zamudio y Etxebarri.

Productos caros

Otra de las cuestiones que se ha notado en 2008 ha sido la reducción de aportaciones populares de los productos de mayor precio. Las donaciones de los productos más caros han sido más escasas, como es el caso del atún y de las compresas. No obstante, el Ayuntamiento de Bilbao ha aportado en esta ocasión 12.000 euros para la adquisición de estos artículos de higiene femenina y otros 8.000 para latas de atún.

Pese a que aún faltan por contabilizar algunas contribuciones, se calcula que unos 14 trailers saldrán el próximo día 16 de febrero, a las 10.30 horas, desde Zorrozaurre con destino a Alicante. El lema será el mismo de ediciones anteriores: 'Caravana vasca con el Sahara. Alimentar una esperanza'.

En el almacén de Zorrozaurre la actividad es frenética durante estos días. Mientras los ayuntamientos mandan brigadas para descargar los camiones, los voluntarios de diversas asociaciones se afanan en introducirlos en cajas antes de cargarlos definitivamente en los trailers. «Esta semana esperamos que vengan varios camiones y aquí nos juntaremos algún día hasta 30 voluntarios», explicó Edurne 'Sahara', que es el nombre por el que se conoce a a esta representante de la Asociación de Amigos de la República Árabe Saharaui Democrática de Vizcaya, la agrupación más veterana de España, pues ha cumplido 33 años desde su constitución.

Lo curioso es que estas caravanas de alimentos tenían un fin solidario y de concienciación, al principio. Las ayudas de la Unión Europea servían entonces para cubrir las necesidades existentes en los campos de refugiados. Pero esa colaboración se ha ido recortando cada año: «Primero fue el té, que ellos toman todos los días, luego el arroz, los garbanzos...», comentó esta voluntaria.

Se da la circunstancia de que la contribución de particulares, empresas y administraciones vascas es imprescindible para abastecer a los habitantes de los campos de refugiados de Tindouf, por la política de restricción de ayudas de la Unión Europea.