La socia de Bravo en la inmobiliaria

D. T.

Pilar Gracenea reconoció durante su declaración de agosto ante la juez que era partícipe al 50% de la inmobiliaria Urdanibia con quien había sido su jefe, José Maria Bravo. Dijo que percibía una cantidad por su 20% de participación en el local donde se ubicaba la sociedad y admitió también que Bravo y ella constituyeron una comunidad de bienes que poseía una cuenta en la Kutxa, aunque ella ignoraba los movimientos de la misma.