El paro sigue en mínimos en Euskadi, aunque la industria pierde 5.300 empleos en un año

La economía bate récords de ocupación, pero muestra claros síntomas de agotamiento al crear la cifra más baja de puestos de trabajo desde 1994

J. L. GALENDE J.L.GALENDE@DIARIO-ELCORREO.COM

El País Vasco cerró el pasado año con un nivel de paro en mínimos históricos y un récord de ocupación -974.400 personas-, a pesar de los evidentes síntomas de desaceleración que ofrece la economía. Ese freno de la actividad se dejó sentir especialmente en la industria, que perdió 5.300 empleos, lo que redujo la creación de puestos de trabajo a 2.500, la cifra más baja desde 1994, tras la última recesión, según la Encuesta de Población en Relación con la Actividad (PRA), que difundió ayer el Instituto Vasco de Estadística (Eustat). Ese dato se encuentra muy lejos de los 20.400 generados el ejercicio precedente.

El nuevo máximo de ocupación registrado en un 2007 con claroscuros en el mercado laboral fue acompañado de un recorte del desempleo en 3.100 personas, que redujo tres décimas su tasa hasta el 3,1% a finales de diciembre. De esa forma, la comunidad autónoma se sitúa con holgura en lo que los técnicos consideran pleno empleo, cuya barrera se halla en el 5%. En el cuarto trimestre había en Euskadi 31.400 desocupados, el número más bajo que se conoce desde que existen estadísticas. En este capítulo resalta la situación de Álava, con sólo 3.000 desempleados y una tasa de paro del 2%.

Se trata de cotas difícilmente mejorables, según reconocía el secretario general en funciones de la patronal alavesa SEA, Aitor Otaola, quien atribuyó esta evolución «a la estructura económica» del territorio y a la mejora que experimentaron en él tanto la construcción como la industria en la recta final del año.

Pese a todo, el mercado laboral vasco dio claros signos de agotamiento, bien por la desaceleración económica, bien por la falta de mano de obra. Los 2.500 puestos de trabajo creados contrastan con los 20.400 de 2006, los 10.400 de 2005 o los 12.900 de 2004. La población activa sigue siendo el talón de aquiles de la actividad, tras bajar a lo largo del ejercicio en 400 personas para situarse en 1.005.800, cifra similar a la de 2003. La falta de trabajadores adecuados es una queja cada vez más frecuente de las empresas, que ven en esa circunstancia un factor que a menudo les impide crecer. Así lo confirmaba ayer el responsable de SEA al recordar que cuanto menor es la tasa de paro, más difícil es encontrar empleados especializados.

Por sectores, mientras la industria perdía fuelle en el conjunto de Euskadi ante la competencia de los países del Este de Europa y de Asia en los productos de menor valor añadido, los servicios mantuvieron el pulso con la generación de 6.400 ocupaciones. La crisis inmobiliaria no afectó a la construcción, que aumentó 1.800 empleos. El primario, por contra, perdió 400.

Menos temporalidad

Vizcaya, el territorio con más desocupados, fue el que más trabajo creó en 2007. También en Álava subió la ocupación, mientras que Guipúzcoa retrocedió. En los tres casos, sin embargo, el paro cayó en ejercicio.

Otra nota positiva del último año en el mercado laboral vasco fue el aumento de la estabilidad laboral, una de las reivindicaciones históricas de los sindicatos. La cifra de trabajadores con un contrato temporal cayó hasta una tasa del 23,12%, un registro sin precedentes en muchos años. Los incentivos aplicados a la contratación fija tras la reforma laboral de 2006 han influido en esta evolución.

La mayor parte del empleo generado correspondió a mujeres; en concreto, 2.000 de las 2.500 nuevas ocupaciones. El paro descendió, sin embargo, de forma similar en ambos sexos, de tal forma que al acabar 2007 la cifra de varones seguía superando ligeramente a la de mujeres. En cuanto a la edad, la tasa de desempleo de los jóvenes menores de 25 años siguió bajando hasta situarse en el 7,5%, un porcentaje que contrasta con el 50% de principios de los 90.

En el País Vasco había el pasado trimestre 9.100 hogares con todos sus miembros en paro, según los datos del Eustat; un indicador que empeoró en el transcurso del ejercicio. Por el contrario, mejoraron sustancialmente los que tienen todos sus miembros ocupados.

Buen cuarto trimestre

En lo que se refiere al último trimestre, y en comparación con el precedente, el mercado laboral anotó una clara mejora tanto en ocupación como en población activa, factor éste que propició un ligero incremento del desempleo en 600 personas. En los últimos años han sido habituales los repuntes en ambos capítulos en los meses finales.

La industria perdió entre octubre y diciembre 1.900 empleos, mientras que la construcción creaba 1.000 pese al retroceso del mercado inmobiliario.