Muere el comisario Ballesteros, un 'histórico' en la lucha contra ETA

Representó al Gobierno en las conversaciones de Argel y se negó a identificar a los sospechosos de un atentado del Batallón Vasco Español

EL CORREO
Manuel Ballesteros./
Manuel Ballesteros.

Manuel Ballesteros, uno de los principales expertos en la lucha contra ETA en la sanguinaria década de los ochenta, falleció este domingo en Madrid como consecuencia de un aneurisma de aorta y fue enterrado ayer en el cementerio de La Almudena. Natural de la localidad granadina de Pulianillas, el comisario Ballesteros intervino en 1989 en representación del Gobierno en las fracasadas conversaciones que se celebraron en Argel entre las autoridades españolas y la organización terrorista ETA. El próximo 15 de febrero habría cumplido 73 años.

Licenciado en Derecho, diplomado en Criminología y experto en la lucha antiterrorista, Ballesteros hizo una larga carrera en la Policía. Fue comisario jefe en San Sebastián durante dos años, entre 1974-1976 y ejerció el mismo cargo en Bilbao entre 1978 y 1979. Abandonó la capital vizcaína tras ser nombrado director de la Comisaría General de Información, cargo del que dimitió a consecuencia del anuncio de prisión preventiva para cinco policías que habían participado en los interrogatorios del presunto miembro de ETA Joseba Arregi Izagirre, fallecido en febrero de 1981 como consecuencia de las torturas que sufrió en comisaría.

Pasó después a dirigir, en 1981, el Mando Unificado de la Lucha Contraterrorista (MULC), cargo en el que cesó tras la llegada al Gobierno del PSOE, en octubre de 1982. Sin embargo, pocos meses más tarde, el propio ministro socialista del Interior, José Barrionuevo, y el secretario de Estado para la Seguridad, Rafael Vera, reclamaron de nuevo su presencia en la Jefatura Policial Antiterrorista para confiarle el cargo de jefe de Operaciones Especiales. Posteriormente sería nombrado director del Gabinete de Información del Ministerio del Interior.

Atentado del Hendayais

El 14 mayo de 1985, la Audiencia de San Sebastián le condenó a tres años de suspensión de su cargo por el delito de denegación de auxilio a la Justicia por negarse a revelar la identidad de tres colaboradores policiales sospechosos de participar, en noviembre de 1980, en un atentado en un bar de Hendaya (Francia) en el que murieron dos súbditos franceses y resultaron heridas 10 personas

Al año siguiente, el Tribunal Supremo le absolvió y anuló la sentencia de la Audiencia Provincial, pero, el 23 de julio de 1990, el comisario fue requerido nuevamente por la Justicia para que diese los nombres de los confidentes del caso del Bar Hendayais, a lo que se volvió a negar.

Tras archivarse el caso y presentarse un recurso por parte de la acusación popular, en marzo de 1994 la sección primera Audiencia de San Sebastián guipuzcoana le halló culpable del delito de prevaricación y fue condenado a 6 años de inhabilitación especial para ejercer su profesión de policía y ocupar su alto cargo en el Ministerio del Interior. Ballesteros volvió a recurrir, con lo que obtuvo la suspensión cautelar de la ejecución de la sentencia, abril de 1994 fue nombrado director del reconvertido Gabinete de Información. En diciembre de ese mismo año, fue absuelto por el Supremo.

Ballesteros , que poseía la Cruz de Oro Policial, estaba casado y era padre de dos hijas. En la actualidad estaba ya jubilado tras haberse dedicado en los últimos años a una asociación para la Seguridad Privada.

Fotos

Vídeos