Iberdrola quiere participar en el negocio nuclear de Reino Unido

La eléctrica vasca mantiene contactos con el Gobierno de Brown y la empresa British Energy

EL CORREO
La central nuclear de Santa María de Garoña. / NURIA GONZÁLEZ/
La central nuclear de Santa María de Garoña. / NURIA GONZÁLEZ

La decisión del Gobierno británico de instalar nuevas centrales nucleares en el país ha abierto las puertas a un negocio de 23.100 millones de euros en el que muchas empresas están interesadas en participar. Una de ellas es Iberdrola, que ya ha mantenido contactos con el Ejecutivo de Gordon Brown y la compañía British Energy, propietarios de los emplazamientos donde podrían implantarse nuevos reactores.

Pero la eléctrica vasca no es la única candidata para entrar en este amplio proyecto nuclear, que contempla la instalación de cinco o seis nuevas centrales con una potencia de 1.600 MW cada una. También han presentado propuestas otros grandes grupos energéticos europeos como los franceses EDF y Suez y los alemanes E.on y RWE.

Iberdrola cuenta con la baza de su experiencia en el sector, ya que en España participa en siete de los ocho reactores que están en funcionamiento. Uno de ellos es el de Santa María de Garoña (Burgos), que comparte al 50% con Endesa. «Tenemos la experiencia, los conocimientos y los recursos necesarios» para abordar cualquier proyecto en este campo, aseguran en la eléctrica.

La situación en España

La compañía vasca no tiene más remedio que utilizar fuera todo ese bagaje técnico ante el rechazo del Gobierno español a relanzar en este país la energía nuclear. El Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero mantiene su política de no ampliar el actual parque atómico -7.700 MW que aportan el 20% de la electricidad-, aunque tampoco se decide a desmantelarlo. Como el consumo energético crece y se cubre con otras fuentes, se reduce el peso de la tecnología nuclear, con lo que el PSOE da por cumplido su compromiso de «abandono gradual» de esta opción.

Sin embargo, la escalada del petróleo y del gas junto con las imposiciones del Protocolo de Kioto han dado nuevos argumentos al 'lobby' nuclear para reabrir el debate en España. En el resto de Europa, las posturas son muy diferentes. Mientras Francia sigue 'volcada' en esta tecnología, que cubre el 80% de su consumo, Alemania ha fijado un calendario de cierre de las centrales para 2020.