Matías josé maestro

Un libro recién publicado recoge la vida y obra del polifacético vitoriano Matías José Maestro

SOCIEDAD LANDAZURI
Portada de la publicación sobre Maestro. / SOCIEDAD LANDAZURI/
Portada de la publicación sobre Maestro. / SOCIEDAD LANDAZURI

El pasado 19 de diciembre se presentó en Vitoria el libro 'Matías José Maestro (1766-1835), arquitecto, escultor, músico, escritor vitoriano olvidado en la memoria de la ciudad', de Jesús María González de Zárate, obra que ha sido publicada por la Diputación Foral de Álava. Quienes llenábamos el salón de actos de la sala de Dendaraba quedamos encantados ante la exposición del conocido catedrático de la Universidad del País Vasco sobre la vida de aquel vitoriano, que cultivó diversos campos del saber y tuvo altas responsabilidades a lo largo de su vida.

Sabíamos algo de Maestro gracias a obras como la del periodista y escritor Ángel Martínez Salazar, quien le dedicó una semblanza en su libro 'Presencia alavesa en América y Filipinas' (1988). Ahora tenemos una completa biografía de este ilustre vitoriano afincado en la capital peruana, Lima.

En el prólogo que ha escrito para la obra José Antonio Benito, de la Universidad Sedes Sapientiae de la capital limeña, este profesor estampa esta frase contundente: «Si hoy día desapareciesen las obras artísticas realizadas por él, Lima, sencillamente, no sería la que es». A continuación hace una pequeña lista de los edificios y obras de arte de Matías José Maestro, a quien Benito llama «un pilar de la identidad de Perú».

Emigró a América

El libro se abre con una bien cuidada biografía de Matías José Maestro, sus orígenes, años de formación, conectada ésta, según parece, con el desaparecido convento de los Dominicos y -esto ya es seguro- con la Escuela de Dibujo creada en nuestra ciudad por la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País. En uno de los documentos aportados por Jesús González de Zárate vemos que Matías José Maestro es premiado en la sección de Figura. Sin duda fueron años de formación sólida, que incluyó estudios de música, rama en que también destacó, escribiendo, por ejemplo, un 'Quaderno de música para guitarra'.

Como tantos otros, Matías José Maestro emigró a América. Parece que fue en el año 1784, siendo la causa su empleo en la casa comercial Uriarte-Orueta, a la que tan vinculada estaba la familia Maestro. En esos primeros tiempos de su estancia en Lima, Maestro se ordenó sacerdote en 1793. Su excelente formación humanística no debió de dejar indiferentes a los notables, muchos de ellos de raigambre vasca y no pocos relacionados con la Real Sociedad Bascongada (que, como es sabido, tenía muchos socios en el continente americano). Pero hay que destacar que contó con la protección especial de cargos eclesiásticos, como Juan Domingo González de la Reguera, arzobispo de Lima. Éste le encargó no pocas obras en la ciudad, tanto arquitectónicas como pictóricas.

La proclamación de independencia del Perú en el año 1821 no significó alteración alguna en la situación del vitoriano. Al contrario, el general San Martín solicitó su colaboración en obras de importancia, como la Biblioteca Nacional. Pero la actividad de Matías José Maestro es enorme y variada, como se ve en el libro del profesor González de Zárate, publicación que aporta un cúmulo grande de ilustraciones.

Queremos felicitar sinceramente al autor por este trabajo, un avance notable para los estudios vasco-americanos. Sólo hay que lamentar algunos defectos de estilo y de tipografía; una detenida corrección de pruebas y estilo hubiera sido de agradecer. Y algo para la historia triste de nuestra política: el prólogo de Federico Verástegui, anterior diputado de Cultura, se ha impreso sin firma. Siempre hemos pensado en la idea de Odón Apraiz, del «sentido de la continuidad». Los pueblos serios lo tienen en cuenta.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos