El Gobierno ultima los trámites para impedir que ANV y EHAK acudan a las elecciones

A. TORICES

El Gobierno ya ha tomado la decisión: ni ANV ni EHAK ni ninguna otra candidatura sospechosa de suceder a la ilegalizada Batasuna concurrirán a las elecciones generales. La cuenta atrás comenzará el día de Reyes. Cuando el Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional se quedaron vacíos la semana pasada para celebrar el fin de año, la parte sustancial del trabajo de los próximos tres meses ya estaba preparado, según las distintas fuentes jurídicas y gubernamentales consultadas.

Las fiscalías del Supremo y la Audiencia Nacional han trabajado durante más de un mes para tener listo el esqueleto de lo que serán las demandas de ilegalización y las peticiones de suspensión de actividades de ambas formaciones.

Financiar a Batasuna

El punto de inflexión se espera para la próxima semana. Todo apunta a que esos días la Policía y la Guardia Civil pueden haber acabado el exhaustivo informe sobre los posibles vínculos entre ANV, EHAK y Batasuna. El documento será el principal instrumento contra esas organizaciones. Los elementos de la investigación que han trascendido apuntan a que el informe podría describir a ANV y EHAK como estructuras a las órdenes de la mesa nacional.

Se trataría de tres organizaciones con vasos comunicantes. Las dos marcas legales llevarían a las instituciones, según esta teoría, la voz de Batasuna y financiarían su infraestructura. El paradigma sería Marije Fullaondo, la portavoz de la mesa nacional encarcelada en diciembre por Garzón, que, según el auto del juez, recibe su sueldo de EHAK y es una de las dirigentes ante la que rinden cuentas los líderes de ANV.