Egibar presiona al PNV para reabrir el debate sobre la coalición con EA y EB en las generales

El tripartito cree que tratará de impulsar contrarreloj la alianza a favor del derecho a decidir La fórmula, a la que se opone el 'aparato' vizcaíno, podría reservarse para las autonómicas

OLATZ BARRIUSO O.BARRIUSO@DIARIO-ELCORREO.COM
ACTIVO. Fuentes jeltzales admiten que el propio Urkullu ha tenido que variar sus planteamientos por las maniobras de Egibar. / I. AIZPURU/
ACTIVO. Fuentes jeltzales admiten que el propio Urkullu ha tenido que variar sus planteamientos por las maniobras de Egibar. / I. AIZPURU

Joseba Egibar no ha tirado la toalla. El líder del Gipuzku buru batzar, que previsiblemente revalidará su mandato a mediados de enero, no ha abandonado ni mucho menos su idea, lanzada en octubre en las páginas de 'Gara', de formalizar una gran coalición de cara a las elecciones generales de marzo entre los partidos que defienden el derecho a decidir y la 'hoja de ruta' planteada por el lehendakari Ibarretxe. Aunque entonces el PNV, comandado todavía por Josu Jon Imaz, se apresuró a cortar de raíz cualquier especulación, lo cierto es que a estas alturas diversas fuentes jeltzales consultadas por este periódico y distintos medios del tripartito coinciden en que el debate no puede darse por zanjado ni la propuesta por «muerta y enterrada».

Otra cosa muy distinta es que el dirigente guipuzcoano logre sus propósitos, ya que la posibilidad de habilitar una alianza PNV-EA-EB-Aralar para la cita con las urnas de marzo tiene a las agujas del reloj en contra y, sobre todo, suscita la frontal oposición del potente 'aparato' vizcaíno del partido jeltzale, convencido de que «diluir» las siglas peneuvistas en una fórmula de ese cariz -además, inédita- supondría perder representación y fortaleza en Madrid, y perjudicaría especialmente a las candidaturas por este territorio, que además disputará un escaño menos que hace cuatro años. «Ahora somos allí el 'vasco de referencia'. Con una coalición de esas características pasaría a haber dos o tres más. No tenemos nada que ganar y sí mucho que perder», ilustra un cargo vizcaíno.

El propio Iñigo Urkullu, cuando aún era candidato a presidente del EBB, desautorizó a Egibar por lanzar la iniciativa al ruedo público en lugar de dirimir el debate «en casa» y recalcó que sólo el EBB y la asamblea nacional son competentes para plantear una propuesta de tal calado, que, según subrayó además, no estaba siquiera en la agenda del partido. Ya proclamado líder, Urkullu insistió en la misma idea y afeó además su comportamiento a EA por rechazar la posibilidad de ir en coalición a las municipales, «incumplir después los acuerdos» asumidos por el tripartito y posicionarse ahora en cambio a favor de una alianza «superior». Su recién elegido presidente, Unai Ziarreta, ha abogado públicamente por la suma de fuerzas soberanistas -fuentes de EA hacen votos por una coalición «sin connotaciones frentistas» basada en el respeto al derecho de autodeterminación, los derechos humanos y el diálogo-, y desde EB Javier Madrazo dejó la posibilidad en el aire a finales de noviembre, aunque reconoció que no estaba «madura». De hecho, los partidos implicados -y quienes lo ven desde la barrera, como el PSE- creen que la idea no llegará finalmente a prosperar en marzo, aunque sí podría convertirse en realidad de cara a las próximas elecciones autonómicas, máxime si el lehendakari Ibarretxe decide liderar esa apuesta.

Muchos en el PNV achacan la insistencia de Egibar -a quien apoyaría en sus objetivos la ejecutiva alavesa- a su interés en «maquillar» un eventual mal resultado de los jeltzales en Guipúzcoa, una posibilidad que, en privado, no se descarta en círculos peneuvistas. Tras el patinazo en los pasados comicios municipales y forales, donde el PNV quedó relegado a la condición de segunda fuerza, hay cierta expectación contenida en torno al papel que el partido pueda hacer en marzo en ese territorio.

Las fuentes jeltzales consultadas no albergan ninguna duda de que Egibar «está en ello» y de que suscitará el debate por vías «leales o desleales». Por el momento, los portavoces oficiales del PNV guardan mutismo absoluto sobre el particular y ni confirman ni desmienten que la espinosa cuestión se haya tratado en el seno del EBB, aunque sí subrayaron que no estaba «en el orden del día» de la reunión que mantuvo el pasado miércoles. No obstante, en medios jeltzales se cree que el debate se suscitará después de las navidades, durante la primera quincena de enero, una opinión compartida en EA y EB.

Negociaciones complejas

Teniendo en cuenta que la disolución de las Cámaras está prevista para el 14 de enero, habría tiempo material para que los socios del tripartito y Aralar cerraran contrarreloj las hipotéticas negociaciones que, subrayan los medios consultados, entrañarían no poca dificultad. «No sólo son las listas, habría que cerrar el programa, decidir en qué debates se participa conjuntamente y en cuáles no ».

Está por ver cuál será el alcance de esta nueva intentona de Egibar, cuál su recorrido y cuáles los canales elegidos por el dirigente guipuzcoano, que podría optar por suscitar el tema directamente en el EBB, donde sus planteamientos no cuentan con mayoría numérica, o hacerlo 'por debajo de la mesa'.

Algunas de las fuentes requeridas creen que los partidarios de la coalición se decantarán por «preparar un entorno que presione» a favor de la alianza, una corriente de opinión representada, por ejemplo, por los socios en el Ejecutivo vasco y por personalidades socialmente relevantes, «de tal manera que la decisión final tenga que adoptarse en un clima difícil y que quien se niegue parezca un mal abertzale». Citan, por ejemplo, el artículo publicado a finales de noviembre en este periódico por un grupo de profesores de la UPV, que defendían la posibilidad de transformar las generales en una «primera consulta» sobre los planes de Ibarretxe a través de la unión electoral de los partidos nacionalistas.

En el tripartito se admite que ha habido, hay y habrá conversaciones «extraoficiales» sobre el asunto, y hay incluso en Madrid quien cuenta con esa posibilidad para hacer sus cálculos postelectorales.