Más euskera para entenderse con «nativos»

El director del Instituto Vasco de Evaluación de Educación defendió en el Parlamento que los alumnos deben superar un nivel de euskera, el B2, con argumentos que encendieron el debate

MARTA FDEZ. VALLEJOM.F.VALLEJO@DIARIO-ELCORREO.COM
Josu Sierra, durante su intervención en el Parlamento. / EL CORREO/
Josu Sierra, durante su intervención en el Parlamento. / EL CORREO

Educación defendió ayer con firmeza en el Parlamento vasco la obligación de que los alumnos vascos superen en el futuro una prueba de euskera avanzado -el B2, similar al 'first' de inglés- cuando acaban la Secundaria, como única forma de garantizar que se cumplan los objetivos que marcan las leyes para las lenguas oficiales. El director del Instituto Vasco de Investigación y Evaluación (IVEI), Josu Sierra, argumentó que es el nivel que permite a un ciudadano comunicarse con los «nativos», y arremetió con dureza contra la enseñanza en castellano al considerar que ofrece una nula competencia en euskera: Leyó la redacción de una escolar de modelo A, de Bilbao, para mostrar que se expresaba en lengua vasca «como los indios».

La comparecencia la había solicitado el propio IVEI, que depende del Departamento. Sierra argumentó que las leyes vigentes obligan a dominar los dos idiomas. Citó dos, la de normalización del uso del euskera de 1983, que pide «lograr un conocimiento práctico suficiente de ambas lenguas oficiales al finalizar la ESO»; y la de la Escuela Pública Vasca de 1993, que reclama «una capacitación real para la comprensión y expresión, oral y escrita, de tal manera que al menos puedan utilizarse en la relación y uso ordinario». Para alcanzar esos fines, apuntó, el nivel exigible debe ser el que el marco europeo de aprendizaje de lenguas extranjeras denomina B2. Eso sí, subrayó, el mismo para euskera y castellano porque «hay que tratar por igual a los dos idiomas oficiales».

La chispa saltó cuando el director del IVEI bajó a los ejemplos prácticos. «El B2 es el adecuado para conseguir comunicarte con un nativo. Ir a una zona euskaldun y entenderte con un euskaldun», resumió el director de este instituto encargado de hacer los exámenes de diagnóstico de la enseñanza vasca.

Rifirrafe

El parlamentario del PP, Iñaki Oyarzabal, reaccionó airado. «Está hablando de entenderse con los nativos. Oiga, ¿Yo no soy nativo?, porque me consideraba así, ¿Cuando dice nativos, a quién se refiere, a los de Oiarzun, por ejemplo?, porque mi abuelo es de Oiarzun. ¿Son los que tienen como lengua materna el euskera o también los que su idioma es el castellano? ¿O los nativos vascos son de algún poblado que no conozco?», bombardeó a preguntas Oyarzabal. Para entonces, el resto de parlamentarios presentes ayer en la comisión de Educación reía. «No. Esto es muy serio, no es para andar con bromas porque nativos somo todos, no sólo los que hablan euskera», continuó encendido.

Oyarzabal pidió «no forzar ritmos» con el euskera porque «se pueden vulnerar derechos». La ley, dijo, indica que hay que alcanzar un «conocimiento práctico, oral y escrito, pero ¿dónde pone que hay que aprobar el B2?». «La dificultad que tengo yo para aprender euskera es la misma que para estudiar un idioma extranjero. Por qué no se me exige un nivel más bajo, como para el inglés, el B1. Y dejemos el B2, o si quieren el C1, -más alto aún- para los nativos con lengua materna el euskera», apuntó.

El director del IVEI se disculpó en su turno. «No se me ha entendido. Cuando hablo de nativo me refiero a 'hablante nativo'. Puede ser marroquí o de donde quiera ser», justificó. Y respondió a la oferta del PP. «Si proponemos exigir diferentes niveles de euskera según la lengua materna o la zona de origen del alumno también podemos hacerlo para las matemáticas. Si queremos ser justos, exigiríamos menor nivel de matemáticas a un escolar de Rekalde que a otro de Getxo, que lo tiene más fácil. Es una propuesta a estudiar», señaló con ironía.

Sierra hizo un análisis demoledor de los resultados que obtiene el modelo A en el aprendizaje del euskera. Presentó de nuevo las pruebas que se ha hecho a los escolares de Primaria: apenas un 1% de los niños de enseñanza en castellano superó el examen de euskera; y a los de Secundaria ni se les hizo. «¿Para qué? No tiene sentido. Estoy convencido de que saben lo mismo en sexto de Primaria -con 12 años- que en cuarto de Secundaria -a los 16-. En ese modelo, todos los cursos los escolares empiezan de cero en euskera y acaban en el mismo sitio. La metodología está caduca. El modelo A no cumple los objetivos marcados por las leyes».

Leyó en la comisión parte de la redacción en euskera de una niña de sexto de Primaria de una escuela de Bilbao, que incluyó en la documentación distribuida a los parlamentarios. Plagada de errores. «Se expresa como los indios. No, peor que los indios», comentó Sierra. Recordó que dos tercios de los alumnos del modelo D, en euskera, y un tercio del B, bilingüe, habían superado la prueba B2. «No son tan bajos los resultados en esos dos modelos si tenemos en cuenta que se pilló a los alumnos por sorpresa, y que un 20% se quedó a las puertas de aprobar. Si preparan el examen mejorarán las notas», argumentó.

Los socialistas se mostraron escépticos. No creen que el sistema educativo vasco tenga infraestructura suficiente para examinar todos los cursos a 17.000 escolares de euskera y de inglés. «Una cosa es que haya que avanzar en los objetivos que marcan las leyes, y otra distinta es implantar una prueba de nivel obligada para todos los alumnos», argumentó la parlamentaria Isabel Celaá. «Aquí hay mucha tela que cortar», apuntó.

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