Rafael Bengoa: «Las dolencias crónicas necesitan atención crónica, y no se está dando»

«Es necesario un cambio de dirección para dar respuesta a las epidemias de diabetes, asma, depresión, sida y otras»

FERMÍN APEZTEGUIA F.APEZTEGUIA@DIARIO-ELCORREO.COM
El especialista Bengoa, ayer en Amorebieta. / MAIKA SALGUERO/
El especialista Bengoa, ayer en Amorebieta. / MAIKA SALGUERO

Rafael Bengoa es un médico de largo recorrido. Fue viceconsejero de Sanidad del Gobierno vasco de la mano de Iñaki Azkuna, actual alcalde de Bilbao, y durante ocho años puso su conocimiento en gestión y salud pública a disposición de la Organización Mundial de la Salud (OMS), donde ocupó hasta 2006 la dirección de Sistemas de Salud. Su actividad desde entonces no ha cesado. En la actualidad, dirige el Observatorio Kroniker, una organización independiente dedicada al análisis de la sanidad mundial, de sus carencias, modelos y tendencias, en busca de la mejora de los actuales servicios. Más de cien expertos internacionales se reúnen desde hoy en Amorebieta para abordar el reto de las enfermedades crónicas.

-¿Por qué un observatorio de las enfermedades crónicas?

-Por las dos mismas razónes por las que se organiza hoy un seminario sobre el tema. Las enfermedades crónicas tienen un peso creciente en los sistemas de salud. Por un lado, las patologías clásicas como diabetes, artritis, asma, hipertensión y depresión se están convirtiendo en una verdadera epidemia; y a todas ellas hay que añadir el sida y la hepatitis, que también deben manejarse como crónicas. Y hay más. Creo, en segundo lugar, que no vale de nada denunciar un problema si no se buscan soluciones. Eso es lo que vamos a intentar: buscarlas.

Una epidemia silenciosa

-¿A qué se puede atribuir el aumento de este tipo de patologías?

-Principalmente, a nuestro estilo de vida, al sedentarismo, los cambios de dietas, el tabaco, la obesidad. Esta es una epidemia más peligrosa que las provocadas por enfermedades infecciosas porque es silenciosa. No es lenta, pero sí silenciosa. Sabemos que los afectados son muchos más de los que se conocen. Un reciente informe de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) las describe como 'la pesadilla de los gobiernos'.

-¿Cree que no se están tomando las medidas oportunas?

-Creo que existe el peligro de que nos vayamos a los extremos. Es decir, que intentemos regularlo todo y sofoquemos a la población para que no engorde, haga ejercicio, vea menos televisión y coma menos comida basura o que, por contra, bajemos la guardia y juguemos al 'ojos que no ven, corazón que no siente', como se ha hecho con la obesidad y el tabaco.

-Si se conoce la situación y se sabe del peligro que se corre, ¿por qué no se adoptan medidas oportunas? ¿Faltan recursos?

-El sistema no está preparado para este envite. La suma de todas estas enfermedades crónicas está asfixiando los servicios de salud. ¿Por eso chirría por todas partes! Huelgas, peores indicadores de salud y presión ciudadana son sólo formas de expresión de la crisis. Es necesario un cambio de dirección.

-¿Hacia dónde?

-En general, el 80% de las enfermedades atendidas hoy en el sistema público y privado de nuestro país son crónicas y suponen el 75% del gasto sanitario. Las enfermedades crónicas necesitan atención crónica; y no se está dando.

-¿Podría ser más concreto?

-El sistema está preparado para tratar el episodio agudo. Si uno tiene una crisis de hipertensión o una hepatitis aguda, se le da una respuesta. Lo que no hace bien el sistema es manejar lo crónico, la enfermedad, porque para eso no se concibió. La población se hace mayor y las enfermedades han cambiado; el sistema de salud no lo ha hecho. Este modelo asistencial no podrá hacer frente a esta epidemia sin cambios profundos.

-¿Cómo se hará todo esto?

-Otros países tienen el mismo problema: una epidemiología cambiante y un sistema de salud anacrónico. En algunos, los ciudadanos han comenzado a organizarse para presionar por cambios. Y eso también ha empezado aquí.

-¿Cuándo llegará el cambio?

-El sistema de salud en España ha cumplido un ciclo. Algunos países y autonomías ya han comenzado a desarrollar experiencias piloto. Osakidetza está entre ellas.

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