«El reto de Eibar será tener un nuevo polideportivo en 8 años»

Considera necesario buscar una alternativa al de Ipurúa porque «ha envejecido con nosotros», cuando se cumplen 25 años de su apertura

JAVIER RODRÍGUEZ
Miguel Diego, junto a las pistas de atletismo del complejo deportivo de Unbe. /JULIO CALLEJA./
Miguel Diego, junto a las pistas de atletismo del complejo deportivo de Unbe. /JULIO CALLEJA.

El polideportivo de Ipurúa está de cumpleaños. El 2 de noviembre de 1982 abría sus puertas, aún a medio construir, tras dejar atrás una década de obras inacabables por las dificultades para conseguir la financiación del proyecto. Son 25 años de existencia, siempre bajo la dirección de Miguel Diego, también presidente desde entonces del Patronato Municipal de Deportes de Eibar.

-Parece que fue ayer...

-Cuando se inauguró creo que ni lo más optimistas podíamos pensar que al día de hoy el deporte iba a estar tan implicado en esta sociedad eibarresa.

-Dijo de Eibar que era un modelo de implicación ciudadana en la práctica deportiva.

-Sí, sí, desde la óptica municipal ha sido pionero en este aspecto por la respuesta ciudadana, ya que sólo ello justifica la inversión hecha. Sería triste que las instalaciones estuvieran vacías.

-Ha habido muchas novedades.

-Desde la administración municipal, en colaboración la Diputación y el Gobierno vasco, se ha ido completando un programa de equipamientos deportivos con inversiones muy importantes. Se empezó con la primera fase del polideportivo y en 1985 se inauguró ya la segunda, con toda la parte de las piscinas cubiertas, el frontón y la segunda pista. Luego llegó la piscina descubierta, después el complejo de Unbe, recientemente la adquisición del frontón Astelena y estamos ya en la construcción del nuevo espacio deportivo de Orbea.

-¿Han cambiado los hábitos deportivos de los eibarreses?

-Mucho. Comenzando por la mentalidad de quienes en aquella época hacían deporte, que no eran muchos y tenía bastante que ver con la estética y las famosas operaciones 'bikini'. Hoy en día las motivaciones son otras, como encontrarse mejor o hallar un espacio de relación ideal para comunicarse con los demás. Lo que antes era extraordinario ahora es habitual y en ello ha tenido mucho que ver tanto la administración local como los clubes deportivos, los centros educativos y la oferta de la empresa privada.

-¿Cómo se concreta esto en la práctica?

-Basta con ver que el 30% de la población está abonada al Patronato y que los clubes mueven alrededor de 2.500 deportistas federados, además del deporte escolar y la mejora de la educación física en los centros de enseñanza. Ahora es habitual ir a correr o a nadar, y eso mejora nuestra calidad de vida y nos hace sentirnos mejor. Por eso, quizás de lo que estoy más satisfecho a lo largo de todo este tiempo es de la apuesta decidida de la administración pública por este asunto.

Instalaciones saturadas

-¿En qué medida la oferta satisface la demanda?

-La demanda deportiva es variada y cambia rápidamente. No hace demasiado todavía había personas a las que les daba vergüenza andar en chándal y nos dedicábamos tan sólo a correr o a hacer gimnasia, mientras que hoy es tan amplia que es difícil atender a todas y tenemos que ser selectivos. Nuestro bendito problema es que las instalaciones están saturadas y por eso construimos Orbea, porque en el polideportivo de Ipurúa poco más podemos hacer, al estar todas las horas cubiertas. Tenemos que mejorar y para ello se va a levantar allí un complejo acuático. También se colocarán instalaciones de uso libre en la ciudad, porque para hacer deporte a veces no se necesitan tantas cosas, sino fundamentalmente ganas.

-¿De cuántos abonados disponen?

-Terminaremos 2007 con unos 8.500. Llegó a haber 9.200, pero 1.200 eran de Ermua, cuando aún no existía polideportivo allí. Nuestra población cada vez es menor y entendemos que las cifras actuales son las óptimas. Recibimos entre 1.800 y 2.000 usuarios al día, unas 600.000 asistencias anuales a nuestras instalaciones. Verdaderamente hay problema en cuanto al número de mujeres que practican deporte federado y también en la edad adolescente, algo que también se acusa en los chicos, pero ya a partir de los 25 ó 30 años en el polideportivo las asistencias a todos los programas del patronato están prácticamente al 50%.

-¿Cómo se siente el director?

-Soy uno más. Ha habido un apoyo decidido desde el primer alcalde de la época democrática, Mikel Larrañaga, hasta el actual, Iñaki Arriola, y todos sus equipos de gobierno. Sin esa implicación no hubiéramos conseguido nada, además de que en total hay unas 50 personas trabajando y que son quienes consiguen que se llegue a estos resultados. A mí me toca coordinar y lo hago con absoluta responsabilidad, pues los trabajos de atención al público exigen dedicación constante y voluntad de hacer las cosas bien.

-¿Qué habría que mejorar?

-Pienso que profesionalmente no me tocará verlo, pero sí quisiera dejar planteada, al menos, la inquietud desde el punto de vista municipal de que el polideportivo de Ipurúa ha envejecido con nosotros. Es una obra que aunque lleva 25 años estuvo mucho tiempo parada, pasó por diversos avatares y es una instalación fruto de otros conceptos, que se definió fundamentalmente para que el Arrate tuviera un lugar en el que jugar sus partidos. Creo que el mayor reto es, a un plazo medio, por ejemplo de aquí a ocho años, contar con una nueva instalación deportiva de las características en cuanto a volumen del actual polideportivo de Ipurúa.

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