Muere Escalza, el lateral más disciplinado

El vizcaíno fallece a los 54 años tras una larga enfermedad El defensa defendió la camiseta rojiblanca durante siete temporadas

LUIS ANSORENA
DEFENSIVO. Escalza destacó por ser un rival rocoso para los delanteros. / EL CORREO/
DEFENSIVO. Escalza destacó por ser un rival rocoso para los delanteros. / EL CORREO

Javier Escalza murió ayer en su casa de Las Arenas a los 54 años. Tras una dura lucha contra el cáncer, el corazón del ex lateral izquierdo del Athletic dejó de latir en la madrugada de ayer. La familia rojiblanca se despedirá del ex futbolista mañana en su funeral, que tendrá lugar a las 11.30 horas en la iglesia Andra Mari de Arrankudiaga.

Escalza dio el salto al primer equipo del Athletic tras jugar un año en Segunda División en el Barakaldo. De 1973 a 1980 defendió la banda izquierda rojiblanca. Completó siete temporadas en las que se ganó la titularidad y el reconocimiento a su solidez, regularidad, trabajo y disciplina.

El vizcaíno, que jugó un partido en la selección española, disputó 207 partidos con la camiseta rojiblanca (162 en Liga, 26 en Copa y 18 en UEFA). Formó parte de una generación inolvidable de futbolistas que escribió una de las páginas más bellas de la historia del Athletic en la temporada 1976/1977: los 'leones' lograron el tercer puesto en la Liga y alcanzaron la final de Copa (que ganó el Betis en los penaltis) y de la UEFA (que perdió ante el Juventus).

Esa UEFA se empezó a escapar en la ida, en Turín (se disputaba, por entonces, la final a dos partidos). El Athletic cayó derrotado 1 a 0 por un gol de Tardelli. En la vuelta, el equipo estuvo a punto de darle la vuelta a la eliminatoria. Los goles de Carlos e Irureta no bastaron por culpa de un gol del juventino Bettega.

Junto a Txetxu Rojo y José Ignacio Churruca, el zaguero completó una de las mejores bandas izquierdas de la historia rojiblanca. El nivel defensivo de Escalza, su buena conexión con Rojo y la capacidad goleadora de Churruca convirtieron al flanco en una de las armas de ese Athletic.

«Una buena conexión»

«Sí, sí que hacíamos buena conexión -reconoció Rojo ayer a este periódico-. Nos pasábamos mucho la pelota y, cuando subía, hacía daño. Era fácil entenderse con Javi». El entrenador no acababa de creerse la noticia de la muerte de su ex compañero. En su relato se repetían las alusiones a las hazañas en el césped, los años juntos en el vestuario y la infinidad de paseos con la compañía del defensa por Las Arenas tras la retirada. «Siempre que nos encontrábamos hablábamos de fútbol. Era su pasión».

Pero, sobre todo, el técnico quería recordar a «una gran persona». «Javi era buena gente, un chico serio. Sé que es lo que se dice siempre en estos casos, pero era totalmente cierto. Estuvimos bastante años juntos. Era mi compañero, mi pareja en los ejercicios de los entrenamientos. Como jugador era sobrio, delgado pero fuerte, difícil de driblar, buen marcador. En definitiva, un buen defensa. Y no le pitaban muchas faltas aunque tuviera entrada fuerte».

El zaguero coincidió en el vestuario rojiblanco con otra figura de la historia del Athletic, José Ángel Iribar, meta que defendió la portería rojiblanca durante 18 temporadas. El arquero también calificó al defensa como «una gran persona». «Era un gran compañero. Siempre. Durante su vida como jugador y luego. Hasta en los partidos de veteranos. Se nos ha ido tan pronto».

Iribar también recordó al Escalza jugador: «Fue un futbolista al que no le regalaron nada. Se ganó la titularidad a pulso gracias a su disciplina ejemplar. Daba siempre el máximo en el campo. Se le inflamaba un tobillo el domingo y el lunes ya estaba a tope entrenándose».

El portero admira la capacidad de sacrificio de la que siempre hizo gala el lateral. «No destacaba técnicamente, pero sacaba el máximo rendimiento a sus condiciones. Siempre fue un hombre de club, sacrificado y resistente, un central que se adaptó a jugar en los laterales. Qué buen tándem hizo con Txetxu y Churruca. Y eso que Javi no empezó como jugador de banda».

Tras su paso por el Athletic, el defensa de Arrankudiaga militó en las filas del Espanyol (1980-1983), el Sabadell (1983-1984) y el Sestao (1984-1987) antes de retirarse del fútbol.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos