El campamento de Escipión

Un arqueólogo descubre un asentamiento en Tarragona del que partió el procónsul de Roma para conquistar Cartagena

AGENCIAS

El primer campamento militar romano en la Península Ibérica estuvo situado en una terraza fluvial del río Ebro, dentro del término municipal de la Palma de l'Aldea (Tarragona), y en él vivió y mandó nada menos que Publio Cornelio Escipión, llamado 'el Africano', procónsul de Roma en Hispania y reputado militar.

Así lo piensa el profesor del Departamento de Prehistoria, Historia Antigua y Arqueología de la Universidad de Barcelona Jaume Noguera, que ha encontrado rastros del asentamiento en ese lugar.

Los restos, que fueron descubiertos a principios de 2006 y en los que se han llevado a cabo dos intervenciones arqueológicas, pertenecen a la Segunda Guerra Púnica. «Se trata de un campamento de grandes dimensiones donde Escipión reunió en 209 a.C. un potente ejército de 25.000 hombres, con los que conquistó Cartago Nova (actual Cartagena)». El espacio acotado de investigación ocupa siete hectáreas, aunque el campamento pudo llegar a tener treinta.

El asentamiento estuvo situado en un enclave de alto valor estratégico, a los pies de la antigua Vía Heraclia, que más tarde se transformó en la Vía Augusta, y vigilante del tráfico fluvial a través del Ebro.

El historiador asegura que se trata de un «campamento de campaña relacionado con un conflicto, construido tras un foso, y con una empalizada de troncos sobre un talud», lo que explica que no se haya encontrado nada de la estructura, pero sí atuendos y pertenencias de los militares que lo habitaban.

Escenario bélico

Los hallazgos numismáticos son una de las pruebas fehacientes de la existencia del campamento, con piezas raras y únicas, como un tetradracma helenístico de Ptolomeo o una moneda romano-campana, así como muchas monedas cartaginesas de los tropas derrotadas.

Durante la Segunda Guerra Púnica (219-201 a.C.), el curso inferior del río Ebro constituyó uno de los escenarios más importantes del conflicto. Aníbal había atravesado los Pirineos y los Alpes con un poderoso ejército y amenazaba Roma. Ésta contraatacó en el dominio mediterráneo con batallas en la costa tarraconense. Jaume Noguera ha utilizado para sus investigaciones los escritos de Tito Livio y Polibio.

En noviembre, Noguera iniciará una segunda línea de prospecciones en el Castell de Banyoles, en el término municipal de Tivissa (Tarragona), el yacimiento ibérico más grande de las Tierras del Ebro y que fue destruido por los romanos al final de la Segunda Guerra Púnica.