Cuando el tren llegó a Mungia

Vecinos recrearon ayer la llegada del tren al municipio en 1894, un acontecimiento que introdujo importantes cambios sociales y económicos

EVA MOLANO
DE ÉPOCA. El pueblo recibió con emoción la locomotora a vapor fabricada para la ocasión. / P. URRESTI/
DE ÉPOCA. El pueblo recibió con emoción la locomotora a vapor fabricada para la ocasión. / P. URRESTI

El 9 de julio de 1894, los vecinos de Mungia, que por aquel entonces sólo contaba con 3.000 habitantes, dieron una calurosa bienvenida al ferrocarril. La puesta en marcha de la línea que conectó el municipio con Lutxana (Erandio) fue un gran acontecimiento social que incluso saltó a las páginas de los periódicos. Más de un siglo después, la localidad vizcaína ha querido recordar esta efeméride. Ayer, Mungia se vistió de gala -y de época- para revivir el día glorioso en que el tren trajo la modernidad al pueblo y revolucionó el comercio de la zona.

Durante todo el día, los vecinos, con sus vestimentas antiguas, simularon la vida cotidiana en la aldea y dieron de nuevo un emocionado recibimiento a la locomotora de vapor. Fabricada para la ocasión, la reproducción llegó a las 11.45 horas, entre cohetes y griterío de los asistentes, que estaban muy metidos en su papel.

En la estación, también muy concentrados en interpretar a sus personajes, aguardaban la máquina trabajadores de la línea, representantes locales del clero y el arcipreste, quien bendijo el ferrocarril. Ciñéndose a lo ocurrido ese día, al tren subieron el gobernador civil y el alcalde, apretujados entre el gentío, y también algunas gallinas y cabritos. «El tren transportaba miles de litros de leche al día, que los vecinos de Mungia vendían por las casas de Bilbao. Su llegada trajo la prosperidad al pueblo», dijo Pedro Arteka, un jubilado que seguía la representación con interés.

Despedida en 1975

El período más pujante de la línea fue de 1910 a 1925. Además de pasajeros y cántaras de leche, el tren llevaba a diario terneros, madera, hortalizas y otras mercancías. La línea la adquirió el 1 de julio de 1947 la compañía Ferrocarriles y Transportes Suburbanos. Poco después, el tren pasó a ser eléctrico. Pero la expansión del aeropuerto de Sondika y la mejora de las carreteras hizo que el ferrocarril desapareciese de Mungia en 1975. «Se perdieron muchos viajeros, así que implantaron una línea de autobuses y listo», recordaba el mungiatarra Javier Fano. Hoy, el único vestigio que atestigua que alguna vez el tren pasó por la localidad es un viejo poste eléctrico. Eso, y su recuerdo, que pervive en la memoria popular.

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