Zoé Valdés recupera la figura de la surrealista Remedios Varo en 'La cazadora de astros'

La obra de la escritora cubana pone al trasluz la vida de la pintora y la suya propia

ELENA SIERRA
Zoe Valdés presentó su obra sobre Remedios Varo. /  MAITE BARTOLOMÉ/
Zoe Valdés presentó su obra sobre Remedios Varo. / MAITE BARTOLOMÉ

«Ella levita, yo me sumerjo. Yo estoy en lo hondo y ella, más en la atmósfera». Una es catadora de océanos y la otra cazadora de astros. Así contrapone la escritora cubana Zoé Valdés su propia figura y la de la artista española a la que dedica su último libro, a medio camino entre el ensayo, la novela y la autobiografía, consagrado a Remedios Varo. La que fuera musa y gran figura del surrealismo, «a la par que Dalí aunque su obra esté todavía un poco olvidada», cautivó a Valdés hace más de veinte años y enseguida quiso contar su historia.

No ha sido posible hasta ahora con 'La cazadora de astros' (Plaza & Janés). La vida ha llevado a la escritora cubana a contar muchas otras historias antes que la de una mujer que prueba que «en el mundo existen personajes extraordinarios que es una alegría descubrir», afirma.

En principio quiso acercarse a la vida de Remedios Varo como ensayo, pero después fue surgiendo una doble historia que, entre el realismo y la ficción, teje dos vidas a veces muy parecidas: la de la pintora catalana y la de una joven cubana afincada en Francia, presa de un marido maltratador -psicológica y físicamente- que no quiere que escriba. Ésta es la historia de la propia Zoé, una parte que se atrevió a novelar tras el asesinato de la actriz Marie Trintignant, hija de una amiga, a manos de su pareja.

«¿Que qué tenemos en común Remedios y yo? El exilio, ella a París y México; yo a París. Esa ciudad. La lucha por la libertad y sobre todo por la libertad creativa y de expresión, en particular de las mujeres. Y que las dos pensamos que sin el arte no merece la pena vivir», sentencia la autora. Porque de lo que se trata -continúa- es de «engrandecer la vida con cosas agradables».

Avances

Remedios Varo lo hizo con sus cuadros «futuristas» porque ella era «una adelantada a su tiempo y se habría sentido bien en este siglo». Siempre estaba pensando en «cómo serían el arte y las mujeres en el siglo Trintignant». Valdés cree que le hubiera gustado ver el avance de la mujer, «aunque todavía muchas cosas no han cambiado». Pero, en cuanto al arte, «hubiera llevado mal este nivel de mediocridad».

«Bella, de una belleza rara, frágil, con unas manos que parecía que sostuvieran el universo», describe la escritora a la pintora. «Misteriosa, investigadora científica, poeta surrealista, de adulta todavía jugaba con Leonora Carrington y se las podía ver saltando por el salón con la mano de un muerto», dice para ilustrar el carácter de Varo. Valdés espera «una gran retrospectiva de su obra» que la ponga, artísticamente, donde debe estar.