Registrados los domicilios de miembros de Batasuna tras la detención anoche de 23 de sus dirigentes

Permach, Rufi Etxeberria, Petrikorena y otros líderes de la coalición fueron arrestados en Guipúzcoa tras la asamblea del traspaso de poderes Miembros de ANV y Ekin figuran entre los apresados por la Policía

ÓSCAR B. DE OTÁLORA BILBAO
GOLPE A LA CÚPULA. Joseba Permach se pone la cazadora miestras es conducido a la comisaría de San Sebastián tras su detención. / EFE/
GOLPE A LA CÚPULA. Joseba Permach se pone la cazadora miestras es conducido a la comisaría de San Sebastián tras su detención. / EFE

Agentes del Cuerpo Nacional de Policía se encuentran en la sede del Partido Comunista de las Tierras Vascas ( EHAK -PCTV) de San Sebastián, donde impiden la entrada a los miembros de este partido, aunque por el momento no se está efectuando ningún registro.

Policías de paisano y encapuchados han permanecido desde esta noche en el inmueble que alberga la sede de EHAK , que se encuentra en un edificio de oficinas ubicado en el número 12 de la calle Gurutzegi, en el polígono Belartza de la capital donostiarra. En este mismo edificio tuvo una de sus sedes Batasuna, pero fue clausurada el 19 de enero de 2006 por orden del juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska.

A la sede de EHAK han acudido, pasadas las diez de la mañana, la parlamentaria de esta formación Nekane Erauskin, una mujer que trabaja en esta oficina y el abogado Iñigo Iruin, a quienes la Policía ha impedido el paso al interior de la oficina.

A las diez y media han llegado al edificio un total de 11 agentes no uniformados y con el rostro protegido por verduguillos, aunque fuentes policiales precisaron que en este momento no se está produciendo ningún registro.

La izquierda abertzale ha convocado una concentración para esta tarde ante la sede del Partido Socialista en Bilbao , en repulsa por dichas detenciones y reclamando "un marco democrático".

La ilegalizada Batasuna quedó ayer descabezada por completo. Un amplio contingente de agentes del Cuerpo Nacional de Policía detuvo en la localidad guipuzcoana de Segura a 23 miembros del partido cuando abandonaban una asamblea clandestina considerada clave, ya que en su transcurso se produjo el relevo de la antigua a la nueva dirección de la formación abertzale, según fuentes jurídicas. En la cita asumía el mando de la mesa nacional una nueva generación procedente del entorno de ANV, Askatasuna y Ekin, cuya misión hubiera consistido en gestionar el escenario abierto tras la ruptura de la tregua.

Según las primeras informaciones, la Policía detuvo al menos a diez miembros de la mesa nacional actual, entre los que figuraban Joseba Permach, Rufino Etxeberria, Juan José Petrikorena -los primeros en ser trasladados a la comisaría de la Policía en San Sebastián-, Juan Cruz Aldasoro, Imanol Iparragirre y Marije Fullaondo. A lo largo de la madrugada se conocieron otros nombres, como los de Ibon Arbulu, Ainara Armendariz, Patxi Urrutia, Tomás Alejandro, Anjel Mari Elkano, Jean Claude Agerre o Jon Garai. Todos ellos habían participado en la reunión, que se inició alrededor de las seis de la tarde en la casa de cultura de la localidad de Segura. El encuentro estuvo controlado por la Policía, que alrededor de las 22.00 horas comprobó que los dirigentes abertzales dejaban el local y montó controles en todos los caminos de acceso para detenerles.

La operación, que según el diario 'Gara' se desarrolló también en la localidad de Olaberria, continuaba abierta en la madrugada pasada, ya que el juez Baltasar Garzón había ordenado registros en viviendas de los detenidos y locales de diferentes municipios de Euskadi y Navarra. Los agentes revisaron, entre otros inmuebles, la casa de cultura de Segura, acompañados por la alcaldesa de la localidad, la independiente Maixabel Telleria. Los accesos al municipio permanecieron varias horas cerrados, salvo para la entrada y salida de los vecinos previa identificación.

Algunos significados líderes de Batasuna no asistieron a la asamblea, entre ellos Pernando Barrena, pero no se descarta que la Audiencia Nacional haya ordenado que sean arrestados. Barrena se encontraba en Pamplona, según reveló a Europa Press, y eludió valorar las detenciones hasta analizar esta mañana la situación. La izquierda abertzale, en cualquier caso, ya ha convocado manifestaciones para hoy en diferentes municipios vascos.

Evitar escisiones

Baltasar Garzón dio luz verde a la redada después de que la Fiscalía informara a favor. Según distintas fuentes, el Ministerio Público tiene previsto pedir prisión para los detenidos. La operación policial se enmarca dentro del sumario 35/02 instruido por el magistrado y en el que se investiga la subordinación de Batasuna a ETA y el supuesto papel de las herriko tabernas en la financiación del terrorismo. Al parecer, en ese sumario existía una pieza secreta sobre el miembro de Askatasuna Juan Mari Olano, que ha sido el detonante de la nueva intervención judicial contra Batasuna.

Los arrestados prestarán declaración el domingo en la Audiencia Nacional. Según fuentes jurídicas, Garzón imputará a los antiguos dirigentes el delito de reiteración delictiva. A los miembros de la mesa nacional que se habían incorporado ayer mismo a la jefatura de Batasuna se les acusa de pertenencia a organización terrorista.

El traspaso de poderes que se celebraba ayer en Segura es consecuencia de la ruptura del proceso de paz. Al parecer, en los niveles altos del MLNV se consideraba que los dirigentes que habían tenido un papel activo en las negociaciones ya no eran válidos y debían ser sustituidos por gente mucho más cercana a la ortodoxia de ETA.

Fuentes conocedoras de este entorno destacaron que la intención de la cúpula de la izquierda radical era evitar que se extendiera el descontento existente en amplios sectores de la militancia sobre la gestión del alto el fuego y la decisión de la banda de dar por rota la tregua. Los nuevos gestores tenían por ello la misión de mantener la disciplina y evitar a toda costa que surgieran nuevas escisiones como la que en 2000, tras la tregua de Lizarra, dio origen a Aralar.

Otegi y Olano

En este momento, varios dirigentes de la organización que tuvieron un papel significativo en el proceso de paz se encuentran en prisión. El más importante es Arnaldo Otegi, encarcelado en junio para cumplir una condena de quince meses de prisión por participar en el homenaje a un etarra muerto. Otegi se había convertido en un dirigente «amortizado», ya que los más duros le tildaban de 'político' y para los más dialogantes no dejaba de representar la voz de ETA. Precisamente, Otegi recibirá hoy en la prisión de Martutene la visita de una europarlamentaria de Sinn Fein.

De forma paradójica, el dirigente de la izquierda radical que siguió a Otegi a prisión fue Juan Mari Olano, el responsable de Askatasuna que representa a los sectores más inmovilistas. Olano ingresó en prisión por orden del juez Baltasar Garzón acusado de haber encabezado una marcha ilegal en San Sebastián el 9 de septiembre, en la que se produjeron graves disturbios.

Por esos mismos incidentes fueron arrestados el martes el miembro de la mesa nacional Joseba Álvarez y la dirigente de Askatasuna Oihana Agirre. Ambos están dependencias policiales a la espera de ser puestos a disposición judicial. Baltasar Garzón tenía previsto tomarles declaración hoy mismo y la Fiscalía se inclina por pedir su ingreso en prisión. Según fuentes anti- terroristas, entre el material que se les incautó podría haber aparecido un nuevo organigrama directivo de Batasuna.