El Baskonia cierra su juego interior con la contratación del estadounidense Singleton

Tras militar en Los Angeles Clippers durante las dos últimas temporadas con escaso protagonismo, ha suscrito un contrato por un año con la entidad vitoria

Singleton captura un rebote ante Duncan. / REUTERS/
Singleton captura un rebote ante Duncan. / REUTERS

El juego interior del Baskonia gira hacia un perfil más atlético tras la última contratación cerrada por la entidad vitoriana. El TAU hizo ayer público el fichaje por una temporada del ala-pívot estadounidense James Singleton. Es la segunda incorporación del verano, tras el acuerdo por tres campañas con Will McDonald. Se trata de la cara nueva que ocupará una de las dos plazas de extracomunitarios que permite la regla de los cupos en un proyecto obligado, en parte, a reinventarse tras la marcha de un icono como Luis Scola a los Houston Rockets.

Con 26 años y 2,03 metros de altura, James Singleton engrosa la nómina interior azulgrana después de una carrera en la que ha probado las dos orillas del Atlántico. La brújula ha indicado de nuevo hacia Europa después de que el ala pívot de Chicago haya militado en Los Angeles Clippers durante las dos últimas temporadas. En la franquicia 'pobre' de la gran urbe californiana, apenas ha disfrutado de protagonismo.

En las ligas de verano

En la última campaña, Singleton ha promediado 1,6 puntos, 2 rebotes y 7 minutos por partido. En el arranque estival probó una nueva repesca en la NBA y disputó la Liga de Verano en Salt Lake City con los Clippers. La fortuna le fue esquiva; ni pudo convencer al equipo angelino sobre su continuidad ni tampoco captar el interés de otra franquicia. Obligado a buscar acomodo en el baloncesto europeo, la propuesta baskonista le ha llegado como caída del cielo.

Su llegada a Vitoria permite al Baskonia cerrar la nómina de hombres altos para la próxima campaña. Tiago Splitter, Will McDonald, James Singleton y Mirza Teletovic serán los referentes en la pintura, a expensas del incierto futuro de Kaya Peker como jugador azulgrana.

Formado en la Universidad de Murray State, las puertas de la NBA se cerraron para James Singleton en el arranque de su carrera profesional. Obligado a emigrar hacia el Viejo Continente, el ala-pívot recaló en 2003 en el Sicc Jesi, de la segunda categoría del baloncesto italiano. Un año con unos promedios de 14 puntos y 11 rebotes de media le sirvieron para subir un escalón más hacia la 'Lega'. Se enroló en el Armani Jean Milano a las ordenes de Aleksandar Djordjevic y compartió vestuario con el ex baskonista Diego Fajardo. De aquella temporada -2004-05- el jugador tinerfeño recuerda un James Singleton «muy atlético, de grandes brazos y con una capacidad de salto impresionante». «Un gran reboteador, sobre todo en los rechaces de ataque», apostilla Fajardo.

La mejor opción

Durante la etapa milanesa de Singleton, Neven Spahija, entonces al frente del Roseto, tuvo la oportunidad de 'sufrir' en directo como rival al que ahora es su nuevo jugador. Su notable temporada en Italia -11 puntos y 8 rebotes por partido- le permitió ganarse un billete de ingreso en la NBA. Sin embargo, su estancia en Los Angeles Clippers le ha castigado con un ostracismo del que quiere desprenderse en su nueva etapa en el Baskonia.

Consciente de las dificultades de reconstruir la batería interior azulgrana tras la marcha de Luis Scola, Neven Spahija da por buena la nueva adquisición. A su juicio, «la de Scola puede ser una gran pérdida, pero un equipo como el TAU no puede lamentarse por ella». Respecto a Singleton, Spahija estima que «hemos fichado al mejor hombre en su posición, dado lo que ofrece en este momento el mercado».

Sobre el papel, la incorporación del jugador de Chicago concede al Baskonia una pieza para pisar el acelerador de su juego con un hombre que gusta del ritmo frenético y dotado de una capacidad de salto y un sexto sentido para pelear por los rebotes. Si bien su efectividad en ataque no le concede el rango de gran estrella, su perfil es el de un jugador completo que puede aportar en buena parte de las facetas del juego. «Es muy atlético y un gran reboteador. Es un jugador ideal para mantener un ritmo alto de juego, con mucha intensidad, que es lo que queremos hacer», señala Spahija.