El estreno de un sistema GPS en los taxis de Bilbao reduce la espera de los clientes

Instalar los aparatos vía satélite en 560 de los 774 vehículos de la capital vizcaína ha costado 1,5 millones El nuevo sistema empezó a funcionar el miércoles

JOSU GARCÍA J.GARCIA@DIARIO-ELCORREO.COM
NOVEDAD. Un taxista de la parada de Rekalde muestra el aparato GPS que le acaban de instalar en su vehículo. / FOTOS: PEDRO URRESTI/
NOVEDAD. Un taxista de la parada de Rekalde muestra el aparato GPS que le acaban de instalar en su vehículo. / FOTOS: PEDRO URRESTI

De cuatro minutos de media a únicamente 10 segundos. Gestionar la llamada de un cliente que solicita el envío de un taxi a un punto concreto de Bilbao es, desde el pasado miércoles, tan fácil como pulsar una tecla. Y es que 560 de los 774 taxis de la capital vizcaína han puesto en marcha una moderna red de equipos GPS para organizar la flota. Una innovación que, además de ahorrar tiempo, permite mandar el vehículo que se encuentra más próximo al lugar de recogida, todo ello sin necesidad de esperar una confirmación telefónica.

El nuevo sistema vía satélite, único en la provincia, se ha instalado en el medio millar de vehículos asociados a Radio Taxi Bizkaia, la agrupación de profesionales mayoritaria en Bilbao. La segunda compañía en importancia, Tele Taxi, que agrupa a 160 conductores, espera disponer también de esta tecnología en breve, «aunque aún no tenemos una fecha concreta, pero esperemos que sea cuanto antes», precisó uno de sus responsables.

La decisión de implantar estos equipos se adoptó en diciembre de 2005, después de que el taxista bilbaíno Eduardo Robredo fuera asesinado a puñaladas. El suceso causó una gran conmoción entre sus compañeros y la mayoría comenzó entonces a tramitar la implantación de este sistema. «La combinación de la mampara y el GPS es lo que realmente nos da seguridad. Porque, ahora sabemos en todo momento y a cualquier hora dónde está cada uno de nuestros 560 asociados», explicó ayer el secretario de Radio Taxi Bizkaia, Pablo Rodríguez.

Además de reducir los riesgos de la profesión, los aparatos vía satélite incorporan ventajas sustanciales tanto para los conductores como para los clientes. En primer lugar, el sistema descongestiona las centralitas, agilizando los tiempos de espera de las llamadas. Y, una vez atendidos, la confirmación del servicio es inmediata, porque la operadora y el taxista se comunican apretando simplemente dos botones.

Además, el vehículo enviado por el sistema informático es siempre el que más cerca se encuentra del punto de recogida. Con ello se evita también la picaresca de muchos profesionales, que decían estar cerca de ese lugar y se encontraban más lejos que otros compañeros. Esto provocaba largas esperas y el «lógico enfado» de muchos usuarios.

Emisoras mudas

Ya dentro del taxi, el cliente también se percata de que la clásica emisora ha enmudecido. «Es un sistema totalmente silencioso, porque funciona con mensajes de texto y avisos acústicos», explicaba ayer Raúl Díaz, el ingeniero de la empresa madrileña Auriga, que se ha encargado de la instalación y programación de la red. Operadora y conductor intercambian órdenes a partir de las teclas. Una de ellas es la de emergencia.

En la sede central de Radio Taxi Bizkaia, en la sala de las operadoras, una pantalla gigante muestra el callejero de Bilbao y la situación de cada vehículo de la flota. Varios colores identifican el estado del servicio: ocupado, libre, en camino o llegando a destino. «Es una maravilla», comenta Rodríguez.

Además, la red se puede programar a la carta para atender las necesidades especiales de la clientela. «Podemos introducir variables que permiten localizar los taxis de minusválidos más cercanos, o seleccionar a aquellos profesionales que hablan inglés para un servicio con destino al aeropuerto o diferenciar a los vehículos en los que se admiten mascotas», asegura el ingeniero de Auriga.

El coste de la instalación de este sistema GPS, que funciona ya en más de treinta ciudades españolas, entre ellas San Sebastián y Vitoria, ronda el millón y medio de euros. Cada uno de los taxistas ha invertido unos 3.000 euros. Ahora esperan recuperar aproximadamente la mitad de este desembolso con las subvenciones que han prometido tanto el Gobierno vasco como la Diputación. Parte de las mismas ya han sido cobradas por muchos profesionales del sector.