«Los ciclistas siguen jugando a la ruleta rusa»

Prudhomme y Clerc, las voces del Tour, anuncian la ruptura con el sistema del UCI Pro Tour «Hay que aplicar sanciones sin piedad», proclaman

J. GÓMEZ PEÑA

«Todo el mundo se siente traicionado por el positivo de Vinokourov. El público quiere una carrera creíble». Patrice Clerc, patrón de ASO, empresa propietaria del Tour, se presentó abatido ante los medios de comunicación. El kazajo era el ciclista mimado de la ronda gala. Se había formado en Francia, había enamorado al público con su actitud valiente en carrera y con su penitencia tras la caída en la etapa de Autun, en la que se dañó ambas rodillas y estuvo a punto de dejar la carrera.

«Los ciclistas siguen jugando a la ruleta rusa. Y tiene que comprender que así no se puede seguir», continuó Christian Prudhomme, director de la Grande Boucle. Estaba encendido. Molesto. Cabreado con la infidelidad de Vinokourov y con bilis en la boca contra el sistema impuesto por la Unión Ciclista Internacional, el UCI Pro Tour. «No vale con cambiar ese sistema. Hay que reventarlo». Desde ayer, el Tour se aparta por completo del ciclismo oficial.

«El porvenir de este deporte pasa obligatoriamente por el Tour», avisó Prudhomme. La carrera gala mantiene su lucha contra el dopaje, «el enemigo del ciclismo». El director de la prueba lamentaba este nueva detonación en el sostén de su carrera: «Cuando vimos en Londres que un millón de personas se acercaba al Tour, dijimos que estábamos ante una oportunidad única para la reconquista de este deporte. Nuestra determinación contra el dopaje es total».

Se quejó con amargura de que la UCI es la única que tiene mando sobre los controles. No lo dijo, pero dejó entrever que el máximo organismo los utiliza para hundir el Tour, poseedor de los derechos audiovisuales. Del tesoro de este deporte.

«Algo falla en el sistema actual del ciclismo cuando no protege al Tour, a su gran carrera», protestó Prudhomme. Casi en cada respuesta repetía el estribillo de la «ruleta rusa». «Este sistema no debe perdurar». Más comedido, Clerc recordó la historia centenaria del Tour: 104 años. «Siempre ha sufrido crisis y ha sabido salir. Estamos en un periodo negro. Hay que superarlo. Este deporte merece que lo salvemos».

En 1904, en la segunda edición, hubo tantas trampas de los participantes -se subían al tren- y tantos incidentes que a punto estuvo de morir la carrera. Sobrevivió y ahora se mide a nuevos trucos. De farmacia. La ristra de positivos amenaza ahora con convertir en un solar la lista de patrocinadores.

Del Astana, Clerc sólo destacó su decisión de dejar la carrera. «Les invitamos al Tour porque tiene a los mejores corredores del mundo. Por eso nos sentimos traicionados. Vinokourov era el mejor corredor. Pero ha dado positivo y él y su equipo tenían que dejar la prueba». Pidió una «revolución ética» y la aplicación de «sanciones sin piedad».

Rechazo a Rasmussen

También habló de Rasmussen, el líder actual. Fue diáfano: «Rasmussen no debería haber estado en este Tour. En estos tiempos de crisis hay que dar ejemplo. Y Rasmussen no es un ejemplo para el pelotón». Aun así, Clerc descartó la posibilidad de suspender la carrera. «Al revés, estoy convencido de que al final ganaremos la batalla contra el dopaje». De fondo, se escuchaba a Prudhomme y su 'ruleta rusa'. Ya está fuera del UCI Pro Tour.

La opinión pública francesa hablaba ayer de una edición del Tour 2008 con equipos creíbles. La Grande Boucle aplicará al milímetro el derecho de admisión, aunque tenga que competir con la mitad del pelotón.

Fotos

Vídeos