El PNV rechaza formar parte del equipo de gobierno de Gorliz con el resto de partidos

Los nacionalistas son la única fuerza de la oposición, tras ostentar la Alcaldía durante toda la etapa democrática

ÍÑIGO S. DE LUNA
Alcaldesa. Enma Calzada, en el centro, recibe felicitaciones. / m. l./
Alcaldesa. Enma Calzada, en el centro, recibe felicitaciones. / m. l.

El PNV rechazó ayer cualquier participación en el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Gorliz, que estará presidido por la alcaldesa de los independientes Enma Calzada. Los nacionalistas han estado al frente de la Corporación de la localidad costera desde la llegada de la democracia y, concretamente, en las dos últimas legislaturas con Patxo Igartua a la cabeza, muy criticado por el resto de las fuerzas e incluso por algún sector de su propio partido.

El PNV fue la fuerza más votada en las pasadas elecciones municipales, al conseguir 6 concejales, mientras el denominado Grupo Independiente sumó sólo 4 ediles. EA, PP y EB obtuvieron un representante cada uno. Un acuerdo entre los independientes y las otras tres formaciones restantes desbancó de la Alcaldía a los peneuvistas, que han querido pasar a la oposición, pese al ofrecimiento de otorgarles varias concejalías realizado por Enma Calzada.

La primera edil de Gorliz lamentó la decisión adoptada por el PNV. «Les hemos propuesto diversas carteras y representación en los órganos colegiados, pero lo han rechazado», indicó. Calzada aseguró que «es una pena que hayan tomado esa decisión, porque me hubiera gustado gobernar con todos los partidos que han obtenido representación municipal para defender mejor los intereses de los vecinos gorliztarras».

Plentzia y Sopelana

Por eso, la Junta de Gobierno estará formada por tres representantes del Grupo Independiente: la alcaldesa Enma Calzada; el primer teniente de alcalde, Jon Fernández, y la segunda teniente de alcalde, María Victoria de Andrés. Gorliz es un ejemplo del varapalo electoral recibido por el PNV en los últimos comicios y que ha llevado a los independientes a lograr la Alcaldía, al igual que en la vecina Plentzia. La línea de actuación de los nacionalistas es de no entrar a formar parte de los gobiernos de concentración con esos partidos vecinales. En la villa marinera también les ofrecieron departamentos municipales a los peneuvistas, que los esquivaron.

En otra localidad costera cercana, como Sopelana, se han quedado en minoría, pero allí buscan pactar con Ezker Batua y con Eusko Alkartasuna. Aunque el descalabro electoral fue por imponer la OTA, el anuncio de su retirada por parte del PNV tampoco sirve para que EB o EA hagan pactos para gobernar un Ayuntamiento con 7 fuerzas políticas distintas.

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