«Era un sueño llegar hasta aquí»

«No sé hasta qué punto hay un límite en la filosofía del Athletic, pero yo estoy dentro de ella», declara David López en su presentación oficial como rojiblanco Asume que parte de la afición de Osasuna le ve «como el malo de la película»

IVÁN ORIO
EN SAN MAMÉS. David López da algunos toques al balón con la camiseta rojiblanca durante su presentación como nuevo futbolista del Athletic. / FERNANDO GÓMEZ/
EN SAN MAMÉS. David López da algunos toques al balón con la camiseta rojiblanca durante su presentación como nuevo futbolista del Athletic. / FERNANDO GÓMEZ

David López, de 24 años, vestirá la camiseta rojiblanca las cuatro próximas temporadas para aportar su «granito de arena» y para contribuir a que el Athletic destierre los fantasmas del descenso y complete un nuevo proyecto deportivo que le permita ser «el de siempre». Acompañado por la presidenta de la junta gestora, Ana Urquijo, el ya ex futbolista de Osasuna compareció ayer en San Mamés para presentarse ante la afición y transmitir sus primeras sensaciones en el estadio que le animará desde finales de agosto. «He seguido de cerca la historia de este club porque es uno de los grandes. Era un sueño llegar hasta aquí», declaró con cierta timidez el interior riojano en la sala de prensa de 'La Catedral'.

Fichado gracias al consenso alcanzado por las candidatos al sillón principal de Ibaigane -como recordó y agradeció Urquijo en varias ocasiones-, López reconoció que la directiva rojilla le ofreció la renovación antes de que finalizara la Liga, una propuesta que no le convenció. Terminado el campeonato y conocedor del interés del Athletic, el espigado y fibroso centrocampista no lo dudó. «Me hizo mucha ilusión saber que me querían». El acuerdo sobre su contratatación entre los aspirantes a la presidencia facilitó después las cosas. También que tanto Osasuna como él aceptaran que lo mejor para ambas partes era pactar su salida de forma beneficiosa. De hecho, desveló que en estas semanas no ha tenido noticia alguna de los candidatos, sino de Urquijo «y su gente».

La polivalencia es el rasgo que mejor define a David López en el terreno de juego. Ha defendido casi todas las demarcaciones en las categorías inferiores del Logroñés y después en Osasuna, pero no oculta que se siente más cómodo en las bandas -sobre todo en la derecha- y en la media punta. De interior saltó a San Mamés con la camiseta rojilla en el último partido que le enfrentó al Athletic en Bilbao. Los navarros ganaron 0-3 con un gol del ahora rojiblanco. Entonces le hizo ilusión marcar «en un campo que siempre había admirado», pero lo que no puede olvidar es la remontada épica en 'La Catedral' de los locales hace tres campañas ante un equipo rojillo que, también entonces, se había puesto 0-3 en el marcador. «Entonces me di cuenta de cómo es la afición y de cómo se vive aquí el fútbol», añadió.

El primer gran refuerzo del Athletic calibró diversas variables antes de dar el 'sí' definitivo a su traspaso. Admitió, en este sentido, que «claro» que se ha fijado en el sufrimiento del equipo rojiblanco en las dos últimas campañas, pero insinuó que han sido temporadas aisladas que no tienen por qué volver a repetirse si hay un proyecto sólido. Por encima de las angustias clasificatorias y los coqueteos con el descenso, el riojano puso al otro lado de la balanza otros elementos que, a su juicio, son más importantes. Por ejemplo, saber que es posible dar la vuelta a la situación para conseguir que el Athletic recupere el lugar que le corresponde por historia y «grandeza».

Buen trato

Ante las dudas de que su procedencia y su formación como futbolista encajen en la peculiar filosofía del club rojiblanco, David López argumentó: «No sé hasta qué punto hay un límite en esa filosofía, pero yo estoy dentro de esos parámetros. Me he formado en los juveniles de Osasuna y, además, mi madre es navarra». Donde no ha sentado muy bien su fichaje es en importantes sectores de la afición osasunista, que lo han interpretado como una traición. «Hay parte de la afición a la que no le gustan estos traspasos, sobre todo en el caso del Athletic. No entiendo que siempre se le eche la culpa al jugador, porque es al que le duele. Quieren que sea el malo de toda esta película y hasta ahí no se puede llegar».

El lateral Unai Expósito, con el que el centrocampista coincidió en Pamplona, mantuvo algunas conversaciones con él cuando las cosas en el Athletic «andaban mal» y, a pesar de todo, le animó a venir a la capital vizcaína si se le presentaba la oportunidad. «Me dijo que ni me lo pensara, que éste es un club diferente a los demás en el que me iban a tratar muy bien». Y puso como ejemplo de ese «cómo son aquí» el hecho de que Pablo Orbaiz le ofreciera su casa en cuanto supo que iban a ser compañeros.

Terminada su intervención, el ya interior rojiblanco se enfundó su nueva equipación y saltó al césped de 'La Catedral' para posar para las cámaras. Un centenar de aficionados, sobre todo adolescentes, aplaudió desde la tribuna principal su salida y también su habilidad con el balón. La camiseta llevaba inscrito su nombre, aunque todavía no tiene un número asignado. Alguien se le acercó y le ofreció la pulsera verde que lleva la plantilla del Athletic en apoyo a Carlos Gurpegui. López no dudó en ponérsela antes de fotografiarse con Ana Urquijo y los 'comisionados' Iñaki Arrate y Félix Izquierdo.

El centrocampista realizó una de sus 'carreras' con la pelota en una hipotética línea de ataque hacia la portería de Ingenieros, casi en la misma zona en la que fabricó el último gol que marcó en San Mamés. Los seguidores confían en que lo repita cuantas veces pueda, pero esta vez como rojiblanco y con una clasificación más holgada.

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