Condenan a once etarras en París a penas de 6 años a 18 meses de cárcel

El fiscal Pierre Kahn lamenta que con la ruptura del alto al fuego "la caza queda abierta"

EFE PARIS

El Tribunal Correccional de París ha emitido hoy condenas de entre seis años de cárcel a dieciocho meses de prisión exentos de cumplimientos contra once activistas o colaboradores de ETA, en el primer juicio en Francia tras la ruptura de la tregua. Pronunciada tras una deliberación de poco más de treinta minutos, la sentencia de la sala XVI del Tribunal Correccional de París fue algo más clemente que la requisitoria de la Fiscalía.

Tras asegurar que los once enjuiciados -seis de ellos condenados en rebeldía- pertenecen en diferentes grados a una "gigantesca máquina cuyo objetivo es hacer correr la sangre en España", el fiscal Pierre Kahn había reclamado hoy penas de entre ocho años de cárcel a dieciocho meses exentos de cumplimiento contra los once.

Kahn destacó que los hechos juzgados en este juicio contra miembros de la estructura logística de ETA se remontan a los años 2001, 2002 y 2003, una época anterior a la tregua en la que "florecían los atentados y asesinatos en España". "Francia, después de haber sido durante años un santuario, se ha convertido en un refugio. Todo lo que se hace allí se prepara aquí", añadió el fiscal, tras poner el acento en que "esa actividad no se ha detenido durante la tregua" de 14 meses que ETA dio por rota oficialmente el miércoles pasado.

Como ejemplos puso el atentado el 30 de diciembre de 2006 en el aeropuerto de Madrid-Barajas, que causó dos muertos, un robo de armas con violencia en Francia y el hecho de que "no pasa una semana sin que se produzca un robo de coches" en territorio francés.

"La caza queda abierta"

Con la ruptura de la tregua, "la caza queda abierta", lamentó Kahn, algo que motivó la risa de Gotzon Alcalde Echeandia, de 33 años, y Leire Etxeberria Simarro, de 29 años, que son los únicos que comparecieron detenidos en el juicio. Contra ellos precisamente recayó la pena más alta, de seis años de prisión y prohibición definitiva de estancia en Francia. La corte les consideró culpables de asociación de malhechores con fines terroristas, delito penado con un máximo de 10 años de cárcel.

Según el fiscal, que había pedido contra ellos de entre 7 a 8 años de prisión, la pareja formada por Alcalde y Etxeberria eran los integrantes de un "célula altamente profesional" de la estructura logística de ETA especializada en la falsificación de documentos, y dijo que su trabajo era de "una calidad excelente".

Los hechos por los que han sido condenados hoy se remontan a los años 2001, 2002 y 2003, y están ligados fundamentalmente al descubrimiento en 2003 de un apartamento en Agen transformado en un "taller de falsificación de documentos", según Kahn. Insistió en que la falsificación de documentos es clave para ETA, ya que sin ese instrumento la banda quedaría "paralizada".

La pareja, que tiene causas pendientes en España, fue detenida tres años más tarde, en febrero de 2006, cuando salía de su apartamento en Montluçon (centro), con su hijo recién nacido. El sumario sobre su arresto aún está en curso de instrucción judicial, por lo que serán juzgados de nuevo por la justicia gala.

Juzgados en rebeldía

Los vascofranceses Ainara Mugica Goñi, de 25; Jon Oyhenart, 29; y Bernard Trounday, de 41, que comparecieron libres bajo control judicial, fueron condenados a penas de prisión sin cumplimiento. Los tres reconocieron haber facilitado fotografías suyas a ETA para obtener documentos falsos con los que alquilar apartamentos en Francia para la banda, algo que mantuvieron que no llegaron a hacer.

Mugica y Oyhenart, cuya credibilidad fue puesta en duda por el fiscal, fueron penados a dos años de cárcel sin cumplimiento y a la suspensión de sus derechos cívicos durante cinco años, así como a que la condena figure en sus antecedentes penales. Por su sinceridad en el rechazo de los métodos violentos para conseguir la independencia del País Vasco, Trounday fue penado con dieciocho meses de prisión sin cumplimiento y esa pena no figurará en sus antecedentes penales. "Profundamente sorprendida" por la "desproporcionada" requisitoria, la abogada Xantiana Cachenaut pidió el sobreseimiento de los cargos contra los tres vascofranceses y cuestionó la "responsabilidad" dentro de ETA de Alcalde y Etxeberria.

Finalmente, los seis juzgados en rebeldía fueron condenados a dos años de cárcel y a la prohibición definitiva de estancia en Francia. Se trata de Francisco López Peña, Asier Guridi Zalona, Luis Miguel Rufinzo Astinza, Igor Suberviola Zumalde, Aitor Elizaran Sarasola y Aitzol Iriondo Yarza. Sus fotos o documentos falsificados aparecieron entre la abundante documentación incautada al que fuera presunto jefe de logística de ETA desde septiembre de 2001 a su detención en 2004, Felix Ignacio Esparza Luri, quien será juzgado junto a otros diez supuestos etarras por el Tribunal de lo Criminal de París en una fecha aún no fijada.