Batasuna insiste en que "no hay constancia expresa de que el proceso de paz esté roto"

Joseba Álvarez asegura que "un atentado como el de Madrid no lo esperaba nadie"

AGENCIAS BILBAO
Batasuna insiste en que "no hay constancia expresa de que el proceso de paz esté roto"

El dirigente de Batasuna Pernando Barrena ha asegurado en San Sebastián que, a pesar del atentado perpetrado por ETA el pasado sábado en Barajas, "no hay ninguna constancia expresa de que el alto el fuego esté roto" ya que la organización terrorista no lo ha expresado en un comunicado. Asimismo, ha insistido en que, para la izquierda abertzale, el proceso de paz "no está roto", al tiempo que ha responsabilizado al Gobierno "de la coyuntura política"

Barrena ha ofrecido una rueda de prensa, junto a la también miembro de la Mesa Nacional Marije Fullaondo, para reafirmar el mensaje que la organización ilegalizada hizo público horas después del atentado de Barajas sobre la necesidad de mantener el proceso de paz. El dirigente abertzale ha pedido "sosiego" y "responsabilidad" a todas las partes "en estos momentos que se plantean complicados y delicados".

Además, Barrena ha reiterado el compromiso de su formación por "crear condiciones" para que el proceso pueda llevarse a cabo, para lo que ha pedido a todos los partidos que propicien "la creación de un escenario de respeto y no agresión en ese contexto del proceso político". "Todos los agentes son todos los agentes", ha añadido preguntado por si también incluye a ETA.

Tras opinar que el Gobierno es el responsable de la actual situación por no hacer "absolutamente nada" en estos nueve meses, Barrena ha considerado que "algunos portavoces políticos" hablan "de manera irresponsable" sobre "la reactivación del Pacto Antiterrorista, de vías judiciales y policiales, de aparcar cualquier iniciativa de diálogo, de mantener la misma política penitenciaria y de más ilegalización".

"¿Esa es la alternativa del Partido Socialista para avanzar en la solución política que necesita este país?", se ha preguntado Barrena, quien ha recordado que la puesta en marcha del proceso fue posible porque Batasuna y los socialistas mantuvieron una interlocución "durante más de cinco años".

"No lo esperaba nadie"

Poco antes, el representante de Batasuna Joseba Álvarez aseguraba que "un atentado como el de Madrid no lo esperaba nadie", pese a que "todo el mundo" sabía que la situación del proceso de paz "era crítica". Además, ha reconocido que esta acción terrorista "no facilita el proceso". Refiriéndose a estas declaraciones, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha recordado a la formación abertzale que para volver a ser legal debe condenar la violencia.

En un entrevista concedida a Radio Euskadi, Álvarez ha afirmado que todo el mundo conocía "cómo habían evolucionado las cosas estos nueves meses" desde que ETA declarara el alto el fuego. "Había una conciencia general en septiembre de crisis", ha señalado, y para añadir a ello se sumó "la historia" del preso Iñaki de Juana Chaos, las detenciones, "las ilegalizaciones que se mantenían".

Por ello, considera que "no se estaban dando pasos concretos por parte del PSOE en la creación de condiciones" para un proceso "de este tipo". En este sentido, ha dicho que los representantes de Batasuna en diciembre ya advirtieron de que "la situación no era la deseable". "Ahora, de ahí a que se produjera una tentado como el de Madrid, yo creo que eso no se lo esperaba nadie", ha señalado.

Desconcierto y sorpresa entre los presos

Mientras tanto, el atentado no sólo ha cogido por sorpresa a los principales dirigentes de Batasuna, sino que también ha desconcertado a la mayoría de los presos que la organización tiene en las cárceles españolas. Según fuentes penitenciarias, aunque los reclusos se muestran muy cautelosos y no han tenido reacciones colectivas, la sensación de los responsables penitenciarios es que no se esperaban el atentado de Barajas, y que el mismo lo han acogido con sorpresa y desconcierto.

Subrayan que la ruptura del proceso de diálogo es precisamente a los presos de la banda a los que más perjudica porque si tenían alguna esperanza de conseguir algún tipo de cambio de política penitenciaria por parte del Ministerio del Interior en el caso de que ETA pusiera fin a la violencia, el atentado del sábado cierra definitivamente esa posibilidad.

Asimismo, las fuentes citadas indican que el atentado pone de manifiesto el poco interés que la banda terrorista tiene por sus presos, cuya influencia en las decisiones de la banda es nula. Según datos del pasado mes de diciembre, un total de 442 presos de la banda se encuentan recluidos en las prisiones españolas. Otros 152 se encuentran presos en centros penitenciarios franceses.

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