ETA rompe la tregua con la explosión de un coche bomba en el aeropuerto de Barajas

Dos personas están desaparecidas y 26 han resultado heridas leves en lo que sería el primer atentado tras el alto el fuego del 22 de marzo

AGENCIAS MADRID
Los servicios de seguridad desalojan a los pasajeros de la zona donde ha explotado el coche bomba en el aeropuerto de barajas. /Agencias/
Los servicios de seguridad desalojan a los pasajeros de la zona donde ha explotado el coche bomba en el aeropuerto de barajas. /Agencias

La explosión, que causó un incendio y una densa columna de humo, se registró alrededor de las 09.00 horas y provocó el hundimiento de tres de las cuatro plantas con que cuenta el módulo D del aparcamiento de la T-4, la última y más moderna de las terminales del aeropuerto de Madrid. La explosión se produjo después de que fuera anunciada por tres llamadas en nombre de ETA: una primera a la DYA de Guipúzcoa, otra a los Bomberos de Madrid y una tercera al teléfono de emergencias SOS-Deiak de Guipúzcoa.

En todas ellas se informaba de que a las 09.00 horas explosionaría una furgoneta Renault Traffic de color granate con una matrícula nueva de la serie DKY, aparcada en el estacionamiento de la T-4 y cargada con explosivos de "gran potencia". Las fuerzas de seguridad pudieron desalojar el aparcamiento de la T-4 poco antes de que se produjera la deflagración que causó un incendio y una densa columna de humo.

Las primeras estimaciones policiales apuntan a que ETA podría haber utilizado cerca de 500 kilos de explosivos para cometer el atentado perpetrado hoy en el aparcamiento de la terminal T-4 del aeropuerto de Barajas de Madrid, según han informado fuentes de la investigación. El artefacto contaría además con cordón detonante y cartuchos de dinamita para multiplicar su efecto, y se habría activado mediante un temporizador.

Uno de los dos desaparecidos en el aparcamiento de la T-4 del aeropuerto de Barajas tras la explosión es Carlos Alonso Palate, también de nacionalidad ecuatoriana y, como su compatriota, al que se intenta localizar desde esta mañana, estaba descansando en su coche en el momento de la deflagración. Los familiares Palate denunciaron su desaparición a última hora de la mañana. Una vez comprobados los datos que confirmaban su presencia en el lugar y el momento de la explosión, la Policía ha iniciado las labores de búsqueda.

Sería, por tanto, la segunda persona desaparecida en la explosión en el aparcamiento de la Terminal 4 de Barajas, ya que desde esta mañana se busca también al ciudadano ecuatoriano Diego Armando Estacio Civizapa, de 19 años. Según informó esta mañana el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, Estacio descansaba en su coche en el aparcamiento donde ETA colocó la furgoneta-bomba, mientras su novia acudía a la terminal a esperar a unos conocidos que llegaban de viaje.

Los bomberos y la Policía continúan esta tarde trabajando en la localización de posibles víctimas en el módulo D del aparcamiento de la T-4, que ha quedado parcialmente derrumbado por la deflagración y donde todavía no se han podido iniciar las tareas de desescombro. Un portavoz de Emergencia Madrid informó de que las condiciones en las que se encuentran los restos del parking de la nueva terminal, con gran cantidad de material que se puede desprender, hacen prever que las tareas de desescombro podrían prolongarse durante varios días.

Heridos

El servicio del Samur-Protección Civil ha atendido en el hospital de campaña que ha instalado en la zona a 26 personas, entre ellas dos policías y un taxista, y pasajeros que estaban desalojados en la pista en el momento de la explosión y muchos de los cuales presentaban traumatismos de tímpano. Todos ellos presentan lesiones leves. En total cinco personas han sido trasladadas a hospitales de Madrid, donde recibieron el alta unas horas más tarde.

Tras la explosión todos los accesos y salidas de la T-4 quedaron cortados y miles de pasajeros fueron llevados a las pistas, donde muchos han estado varias horas después del suceso. La actividad aérea de la T-4 ha estado completamente paralizada durante varias horas, mientras que las otras tres funcionan con normalidad.

Poco antes de las 14.00 horas empezaron a despegar y a aterrizar los primeros vuelos en la T-4 tras el atentado. Los pasajeros que esta mañana estaban en la terminal relataron las escenas de tensión, nerviosismo y angustia que se han vivido en la terminal y en las pistas a donde fueron conducidos cientos de viajeros para preservar su seguridad.

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