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El vecino de Bilbao que publicó su propia esquela

Hace 60 años, la 'Hoja del Lunes' anunciaba el funeral de Juan Peña Carnero, que en realidad estaba muy vivo: decidió desaparecer para librarse de quienes lo perseguían por estafa, robos y deudas

Encabezamiento de la esquela aparecida en la 'Hoja Oficial del Lunes'./
Encabezamiento de la esquela aparecida en la 'Hoja Oficial del Lunes'.
Carlos Benito
CARLOS BENITO

La esquela de Juan Peña Carnero inspiraba cierto recelo desde el principio, cuando su primo acudió personalmente a la redacción de la 'Hoja Oficial del Lunes de Bilbao' para dar los datos. Eran más de las diez de la noche del 2 de febrero de 1958 y en la sede de la publicación, que en aquella época se encargaba de cubrir el descanso semanal de los diarios, se presentó un hombre de buen porte, afligido pero desenvuelto. Deseaba anunciar la defunción de su primo, que había muerto en la capital vizcaína con solo 38 años. La esquela a una columna, del formato más económico, incluía títulos y honores (Juan era profesor mercantil y poseía la Cruz de Guerra, la Cruz Roja de Mérito Militar y la Medalla de Campaña), pero mostraba cierta escasez en el apartado destinado a la parentela, donde solo aparecía el primo en cuestión, Joaquín Toimil Peña. Al redactor que tomaba nota, curtido en mil óbitos, le extrañó esa ausencia de más familiares, hasta tal punto que se lo comentó al primo: «Sí -respondió él con gesto pesaroso-, el pobre no me tenía más que a mí».

 

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