Del 'selfie' al 'slofie': Apple a la conquista de las redes sociales

Slofie/
Slofie

La cámara frontal de los nuevos iPhone abraza la grabación de vídeo a cámara lenta

José Carlos Castillo
JOSÉ CARLOS CASTILLO

A pocas horas para el lanzamiento de los nuevos iPhone, seguimos sin asimilar el concepto parido por Apple en el marco de la pasada Keynote: 'slofie'. Que esta evolución del 'selfie' copase más minutos que las novedades de iOS 13 o el interesante chip U1, sorprende cuanto menos.

Son los dictados del marketing. No inventamos la rueda si decimos que los autorretratos fotográficos surgieron mucho antes de que la multinacional californiana contribuyese a su popularización. De hecho, los libros de historia nos remiten a 1839, cuando Robert Cornelius realizó un daguerrotipo de sí mismo.

Décadas después, la comercialización de la mítica Kodak Brownie hizo del autorretrato una práctica extendida. Los usuarios se colocaban frente a un espejo y utilizaban una silla para estabilizar la cámara, al tiempo que miraban al frente y pulsaban el disparador. Fue el caso de Anastasia Nikoláyevna, considerada la primera adolescente en subirse al carro del 'selfie'.

Tal denominación no calaría hasta comienzos del siglo XXI. Fue referida por primera vez en un foro de Internet australiano ('ABC online'), siendo recuperada por 'Flickr' en 2009. El servicio de alojamiento fotográfico denominó así a los álbumes copados de autorretratos adolescentes, convertidos en punta de lanza de los primeros smartphones con cámaras avanzadas (entre ellos el iPhone 4 de Apple). Después llegarían redes sociales como Instagram, consolidando un fenómeno que perdura hasta nuestros días.

Del Animoji al slofie

Si las cámaras frontales consiguieron vender teléfonos por sí solas; lógico que la multinacional californiana confiase en su sistema de reconocimiento facial ('True Depth') para colocar la siguiente generación de smartphones. No tanto por el incremento de seguridad al desbloquear el teléfono como por los consabidos 'Animoji'.

Apple nos hizo partícipes de la última tecnología en captación de movimientos, de forma que bastaba plantarse frente a la óptica delantera para animar criaturas tales como gatos, unicornios, gallinas o dinosaurios. Las redes sociales no tardaron en llenarse de vídeos y el movimiento, si bien no se tradujo en ventas exponenciales, sí resultó una improvisada e incalculable campaña publicitaria.

Por supuesto, el resto de fabricantes no tardaron en copiar estos avatares animados... aunque para entonces ya se habían dictaminado una moda pasajera. La manzan mordida volvió a intentarlo al año siguiente (2018) con los 'Memoji', caricaturas en movimiento que consiguieron posicionarse como imagen de perfil en Facebook, Twitter o Instagram. No en vano, una de las novedades de iOS 13 (próxima versión del sistemea operativo móvil de Apple) son los Memoji personalizados, a los que añadir maquillaje y complementos varios.

Llegamos así al slofie, elegido para abanderar los nuevos iPhone bajo esta carta de presentación: «Presentamos el selfie slofie. Todo tiene gracia a 120 frames por segundo, desde decir 'patata', hasta simplemente saludar con la mano o soltar tu melena al viento. Y siguen las buenas noticias: gracias a la nueva cámara TrueDepth de 12 megapíxeles puedes abarcar más en tus selfies. Pon el iPhone en horizontal y alejará el zoom automáticamente para ampliar el encuadre. ¿A ver esa sonrisa?».

En efecto, hablamos de autorretratos a cámara lenta, aprovechando que el iPhone 11 y sus variantes PRO admiten vídeo frontal en' slow-motion'. Numerosos 'influencers' ya están sacando partido a la funcionalidad, también inesperada protagonista de las primeras reseñas del smartphone.

Al final, como decíamos, lo importante es llegar a ese cúmulo de usuarios que no entienden de procesadores ni megapíxeles; demostrar la óptica de vanguardia del iPhone 11 con ejemplos sencillos y efectistas.