Así son los 'popsockets', el accesorio que arruina la estética de tu móvil

Popsocket /
Popsocket

Son unos mecanismos para sujetar mejor el teléfono y evitar que se caiga

SARA BORONDO

Las pantallas de los teléfonos móviles son cada vez más grandes; lejos quedan ya las 3,5 pulgadas del primer iPhone y cada vez es más habitual que las pantallas de los modelos que salen al mercado superen las 6 pulgadas. Aunque parte de este aumento se debe a una reducción del marco de la pantalla, e incluso su eliminación, los smartphones son cada vez más grandes y pesados, lo que hace que sea difícil sujetarlos y controlarlos con una sola mano.

Según los cálculos establecidos por el diario Expansión a finales de diciembre, un teléfono hoy es, de media, 23 milímetros más largo y casi 9 milímetros más ancho que hace diez años, y el peso ha subido, aunque en menor proporción. Con estos tamaños, es casi obligatorio asir el teléfono con una mano y utilizar la otra para moverse entre aplicaciones. Evitamos así lesionarnos al forzar los tendones de la mano para interactuar con las partes superiores de la pantalla, o que los meñiques se resientan al sujetar el peso del móvil mientras escribimos con sendos pulgares.

Si a esto le sumamos que las tendencias del diseño marcan que las superficies posteriores sean lisas y a veces redondeadas, se entiende que se produzcan accidentes al caerse el móvil de la mano, lo que suele producir daños en el terminal. Para evitar que el teléfono se resbalase o se rompiese al caer se popularizaron las fundas protectoras, pero esto ha añadido más grosor y, por tanto, más dificultad a la hora de sujetarlo. La solución por la que cada vez más propietarios han optado son los popsockets, unos complementos que se adhieren a la parte posterior del dispositivo. Sirven para sujetarlo y, en algunos casos, colocarlo de pie sobre una superficie (para ver vídeos). Al usar uno de estos accesorios no es tan necesario el uso de una funda protectora, de manera que se respeta más el diseño del fabricante.

Los popsockets más habituales

Hay múltiples complementos diseñados para agarrar más cómodamente el móvil. Estos son algunos de los más populares:

PopSocket

Son los que han dado nombre a este tipo de accesorios, aunque a la empresa no le gusta que se haya extendido su marca comercial a productos similares y lucha contra cualquier objeto que suene a imitación. Se pegan en cualquier punto de la parte posterior y se pliegan de forma que apenas sobresalen del dispositivo (o se despliegan parcialmente para que se puedan colocar dos dedos rodeándolo).

Tiene multitud de diseños para cambiar el aspecto del complemento, ya que la base se mantiene pegada gracias a un pegamento que se puede reutilizar cuantas veces se desee -siempre que no se seque demasiado- y la parte superior es intercambiable (hay numerosos modelos, incluso temáticos de series de televisión, videojuegos o películas y con cristales Swarovsky) y se quita y se pone girándola 90 grados.

El invento lo creó David Barnett en 2010 mientras buscaba la forma de evitar que se le enredara el cable de los auriculares. La solución fue pegar dos botones a la trasera del teléfono y enrollar el cable en ellos. Tras fabricar 60 prototipos, lanzó en 2012 una campaña en Kickstarter para financiar una carcasa para iPhone con dos popsockets que se plegaban y desplegaban gracias a un mecanismo similar a un acordeón. En 2014 empezó a venderlos y desde entonces ha colocado más de 40 millones de PopSockets por todo el mundo -especialmente en Asia y Estados Unidos-. Tiene distintos soportes para sujetarlo en el coche o en cualquier superficie. Cuesta 14,95€ si se adquiere completo y 14,55€ cada parte superior intercambiable. Los modelos no intercambiables tienen un precio de 9,99€.

PopSockets tiene tanto éxito que la empresa ha lanzado versiones como los PopMinis, que son PopSockets más pequeños vendidos en paquetes de tres.

Anillo (ring grip)

Para sujetar el móvil se levanta el anillo y se introduce un dedo, de forma que es más improbable que se caiga el teléfono. Gira 360º para colocarlo en la posición que sea más cómoda para el usuario. También se puede dejar sobre cualquier superficie y algunos modelos, como el de Topmaya, tiene doble aro para sujetarlo en la rejilla del aire acondicionado del coche. Uno de los inconvenientes que tienen es que el móvil no se puede cargar de forma inalámbrica. Este modelo cuesta 8€.

Banda elástica

Tiene solo 5 milímetros de espesor y sirve para smartphones y tablets (no se adhiere en superficies de goma, silicona o poliuretano). Se instala en unos segundos pero el pegamento solo sirve para una vez. El modelo de la imagen cuesta 6,40€.

Carcasas especiales

Otra opción es utilizar una carcasa que lleve incorporada alguna opción para que el móvil no se caiga. Estas son algunas de las opciones que existen:

Bumper de silicona

Protege el perímetro del teléfono frente a caídas sin cubrir toda la parte posterior. Cuenta con una parte extensible (es compatible con multitud de teléfonos) y se vende en las tiedas Ale-Hop por 3€.

Con anillo integrado

Hay específicos para cada modelo de teléfono. Se encuentran en Amazon a partir de 5€.

Bluelow

Se trata de una marca española que ha diseñado una opción disponible solo para iPhone y móviles Samsung. Consiste en una carcasa con un colgante para llevar el móvil al cuello o para localizarlo fácilmente cuando vaya en el bolso. Cuesta 16,5€.

Funda Otterbox con Popsocket

Para los que quieren combinar funcionalidad con estilo y tienen un iPhone, la marca Otterbox ha lanzado la serie 'Otter+Pop Symmetry Series', fabricada en caucho sintético y policarbonato. Incorpora PopSocket, de forma que no sobresale cuando está plegado. Es compatible con los demás soportes de PopSockets y cuesta 39,99€.