¿Merece la pena contratar fibra de 1Gbps en casa?

¿Merece la pena contratar fibra de 1Gbps en casa?
En España ya hay más fibra óptica que ADSL, y las principales compañías no dejan de aumentar la velocidad de conexión con cada nueva oferta. Pero, ¿realmente necesitamos una conexión tan potente en casa?

Nada más empezar 2019, el sector de las telecomunicaciones vivió una importante revolución en cuanto a la fibra óptica. A medida que la instalación de fibra gana terreno como principal vía de conexión a Internet desde casa, superando al ADSL, el catálogo de ofertas de las distintas compañías ha mejorado sustancialmente. Casi todas las grandes de las telecomunicaciones han eliminado o desplazado de sus principales ofertas el ADSL y han primado las ofertas de fibra óptica.

Según datos publicados a finales del pasado mes de marzo por la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC), la fibra hasta el hogar superaba los 8,6 millones de líneas a principios de este año, y se habían perdido 1,3 millones de líneas de ADSL respecto del mismo período del año anterior.

Actualmente, todas las grandes compañías, acostumbradas a destacar una oferta básica de fibra de 50 Mb, han dado el salto hasta la fibra de 100 Mb y la destacan como tarifa base de fibra óptica. E incluso algunas compañías han insistido en el doble o nada, duplicando la velocidad de sus tarifas al pasar de los 300 Mb a los 600 Mb, mientras mantienen el precio. Este aumento generalizado de megas y la posibilidad de conexión simétrica que ofrecen algunas compañías, que equipara la velocidad de subida con la de descarga, además de una mayor estabilidad en la conexión, han favorecido el crecimiento de esta tecnología en los hogares españoles.

Pero aún hay más, porque algunas compañías están apostando por la fibra de 1Gbps (1 Gigabit por segundo), ofreciéndola como una nueva revolución en cuanto a la velocidad de conexión para los hogares. Sin embargo, conviene hacerse esta pregunta antes de contratar: ¿Realmente necesitamos 1Gbps en casa?

Las respuestas son variadas: con relación a la velocidad de conexión en casa siempre hay quien apuesta por el dicho de que más es mejor, sin embargo, otros defienden que las velocidades que ya nos ofrecían las compañías en fibra óptica, especialmente las conexiones de entre 300 y 600 Mb, son más que suficiente para ver series, películas y fútbol en casa. Sobre todo porque el incremento de la velocidad está íntimamente asociado con el incremento de la factura. Sin embargo, no hay una respuesta correcta. La clave de la velocidad que necesita cada hogar se debe decidir en función de los servicios que utilicemos en casa, de cómo los utilicemos y de cuántos dispositivos conectemos a la vez.

Está claro que el mundo empresarial es el principal beneficiado por estas conexiones ultrarrápidas, pero en el hogar también podemos sacar partido a la alta velocidad de la fibra óptica frente al ADSL, sobre todo en función del crecimiento del volumen de datos transferidos. Veamos un par de ejemplos que nos ayuden a ilustrar la diferencia de rendimiento entre ambas conexiones: la espera para ver online un vídeo de 5 minutos puede ser de 13 segundos con una conexión ADSL de 20 Mb; 2,4 segundos con una conexión de fibra óptica de 100 Mb; y 0,03 segundos con una conexión de fibra de 1Gbps. La cosa cambia para ver un filme de 2 horas de duración en HD: nuestro ADSL de 20 Mb nos hará esperar unos 30 minutos; la conexión de fibra de 100 Mb, cerca de 5 minutos; y la alta velocidad de 1Gbps, menos de 30 segundos.

Así concluimos que la fibra simétrica de alta velocidad supera a la fibra de 100 Mb o al ADSL en los escenarios en los que el volumen de datos es mayor, sin embargo, los tiempos de espera no serán tan dispares en el momento de ver series o películas en streaming, por ejemplo. Así pues, para decidirnos entre ofertas debemos conocer nuestro contexto de conexión. Si vamos a descargar cantidades ingentes de datos, notaremos la diferencia con una conexión más rápida; pero si lo que queremos es ver Netflix, fútbol o revisar nuestros perfiles de redes sociales, también sacaremos partido a una conexión rápida, pero si aumentamos la velocidad, puede llegar el momento en el que apenas notemos diferencias significativas.

Pero igualmente conviene fijarse en el número de dispositivos que van a permanecer conectados en casa, y si nuestro tráfico de datos de subida es importante. Si somos muchos en casa, y solemos conectarnos todos con nuestros móviles, tablets, portátiles, etc., y si utilizamos muchos programas o aplicaciones de almacenamiento en la nube, como Google Drive, nos convendrá una conexión de fibra simétrica, que nos garantice el mismo volumen de bajada y de subida, y la velocidad suficiente para satisfacer a todas las personas conectadas.

Como en todas las situaciones de consumo, no conviene dejarse seducir por las ofertas más mediáticas, y pagar por algo que realmente no vamos a usar. Si somos muchos en casa, estamos continuamente conectados, viendo series o jugando online, y descargamos gran cantidad de datos, tal vez convenga apostar por la fibra óptica más veloz, de entre 300-600 Mb o 1Gbps; pero si solo nos conectamos para ver la TV online, para ver series o partido, y actualizar nuestro perfil de Facebook, tendremos suficiente con una conexión entre los 30 y los 100 Mb. Teniendo en cuenta nuestro contexto, podremos seleccionar la oferta que mejor se adapte a lo que realmente necesitamos.