Así se está cavando Facebook su propia tumba

Mark Zuckerberg en un aparición pública./AFP
Mark Zuckerberg en un aparición pública. / AFP

El Parlamento británico llama a declarar a Zuckerberg mientras sus acciones se hunden en bolsa y la red social pierde credibilidad por minutos

ÓSCAR B. DE OTÁLORA

Todos los que han visto 'La red social', la película sobre el nacimiento de Facebook, recordarán que se trata de una trama judicial sobre corrupción, robos intelectuales, prepotencia y trampas. Ahora la creación de Mark Zuckerberg vuelve a estar chapoteando en el barro legal, aunque esta vez el escándalo es mucho mayor y afecta a la propia credibilidad de la red, a punto de ser considerada un mero sumidero de 'fake news'. Y ya se ha puesto en entredicho, por el propio Parlamento Europeo, que quizás deba ser acusada de «manipular la democracia».

Facebook es ahora un canal que ha perdido 60.000 millones de dólares en bolsa en unas horas, después de conocerse que perdió el control de datos de 50 millones de usuarios que fueron utilizados por una empresa sin escrúpulos que los utilizó para intervenir en la victoria de Donald Trump. Esta firma, Cambridge Analytica, ha sido denunciada por prácticas como contratar prostitutas para chantajear a políticos. La última noticia sobre este escándalo es que el Parlamento británico ha llamado a declarar a Zuckerberg mientras en las redes coge fuerza un movimiento para borrarse de Facebook.

Un momento del documental sobre las prácticas de 'Cambridge Analytica'.
Un momento del documental sobre las prácticas de 'Cambridge Analytica'. / Channel 4

El comienzo de este caso es una investigación realizada por 'The New York Times' y 'The Observer' en la que han conseguido revelar que una empresa de dudosa moralidad, Cambridge Analytica, se hizo con los datos de 50 millones de usuarios de Facebook. Según las pesquisas periodísticas, los responsables de esta firma llegaron a ellos con la coartada de que se trataba de una investigación sociológica, pero buscaban utilizar información privada para orientar campañas electorales. En principio -el equipo de Zuckerberg no ha dado aún ninguna versión de los hechos- pidieron a 270.000 usuarios la autorización para utilizar sus ficheros pero lo que realmente pretendían e hicieron fue entrar también en los archivos de los amigos de quienes habían dado su permiso. Trump contrató a Cambridge Analytica, dato que avala a quienes consideran que Facebook fue indispensable para la victoria del magnate americano en las presidenciales. Según esta versión, las 'fake news' estaban siendo dirigidas a targets específicos sabiendo el efecto que causarían en los votantes. Era ingeniería social al servicio de Trump.

«Ponemos información en Internet y la vemos crecer....pero nadie debe darse cuenta de que es propaganda» Marck Turnbull, director de 'Cambridge Analytica'

Según distintas versiones de los hechos, Facebook sabía en agosto que sus datos habían sido manipulados y la intimidad de sus usuarios había sido pisoteada. Sin embargo, no hizo nada y ni siquiera avisó a los afectados de lo que había sucedido. Declaraciones de antiguos empleados están poniendo en entredicho incluso el periodo en el que se cometieron los supuestos robos de información privada de los usuarios y han señalado que en 2012 ya se conocían practicas irregulares. Por ahora, la única reacción ejecutiva de Zuckerberg ante el escándalo ha sido despedir a su jefe de seguridad, Alex Stamos.

Alexander Nix, presidente de 'Cambridge Analytica', la empresa implicada en el caso.
Alexander Nix, presidente de 'Cambridge Analytica', la empresa implicada en el caso. / AFP

A este descrédito se ha añadido una investigación realizada por el canal de televisión británico 'Channel 4 News' en la que el director ejecutivo de Cambridge Analytica, Alexander Nix, se jacta de poder contratar prostitutas ucranianas para chantajear a líderes políticos. Mediante un programa de cámara oculta, los dirigentes de esta empresa se retratan como unos matones digitales que alardean de manipular elecciones e intervenir en campañas electorales con mentiras. Uno de los dirigentes de la firma llega a explicar sus métodos. «Ponemos información en el cauce de Internet y la vemos crecer, empujándola de vez en cuando… como un mando a distancia. Pero nadie debe darse cuenta de que eso es propaganda», afirma Marck Turnbull, un director de gestión de la firma. Pocas descripciones son tan descarnadas sobre cómo se gestionaban las 'fake news'.

#deletefacebook

En ese contexto, el presidente de la Eurocámara, Antonio Tajani, ha lanzado un mensaje en el que ha subrayado que Zuckerberg debe aclarar que los datos de sus usuarios no se han utilizado para alterar de forma fraudulenta campañas electorales. En un mensaje difundido por la red social rival de Facebook, Twitter, Tajani ha asegurado: «Hemos invitado a Mark Zuckerberg al Parlamento Europeo. Facebook necesita aclarar ante los representantes de 500 millones de europeos que no han sido utilizados datos personales para manipular la democracia», ha escrito el político italiano.

Ante el descrédito en el que se sume cada día que pasa la red social -sin que Zuckerberg haya dado la cara-, en Twitter ha comenzado a activarse una campaña con el hashtag '#deletefacebook'. La movilización a favor de darse de baja en la 'Gran F' está cobrando fuerza en Estados Unidos y ya ha llegado a Europa. Y muchos usuarios están comparando a la red social de Zuckerberg con el Gran Hermano de la novela de George Orwell '1984', el aparato político-policial que buscaba perpetuar una dictadura.