Los mejores monitores para jugar desde 150 euros

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Monitor Gaming

Tasa de refresco, resolución y tamaño son elementos determinantes para la compra

SARA BORONDO

El hardware pensado para videojuegos es cada vez más variado y preciso según va creciendo el mercado de jugadores, pero por la misma razón a veces resulta difícil elegir el periférico adecuado. A menudo estudiamos al detalle el PC con el que vamos a jugar y nos olvidamos de lo importante que resulta el monitor. Por mucha potencia que tenga el ordenador, no se notará lo suficiente si la pantalla no refleja las imágenes del juego con la fluidez y calidad necesarias. Esto es especialmente importante cuando se trata de jugar online, sobre todo si es con la intención de convertirse en jugador profesional.

En el caso de los 'pro players', las exigencias son más altas: Jorge Sainz, director deportivo del equipo de eSports 'Movistar Riders', explica: «El monitor tiene que tener 144hz o más para cualquier jugador profesional. Partiendo de esa base, cada jugador debe configurarlo a su gusto, cambiando los colores, el brillo, etc. Los jugadores profesionales no lo hacen normalmente por ver más bonito o más feo el juego en sí, sino porque les ayuda a la hora de resaltar lo que necesitan (los rivales, ciertas zonas del mapa...). Asimismo, cada jugador necesita regular la altura e inclinación del monitor por una cuestión de comodidad y ergonomía».

Qué características hay que tener en cuenta

Las especificaciones de cada monitor pueden ser ininteligibles para los que no sean unos expertos en el tema. Aquí resumimos las características más importantes, a considerar cuando vayamos a comprar un monitor gaming:

Tasa de refresco

Cuando vemos imágenes en movimiento en una pantalla, en realidad se trata de imágenes estáticas que se muestran sucesiva y rápidamente. Cuanto más rápido lo hacen, menos se nota ese cambio entre ellas y más fluido es el movimiento. En el cine hay 24 imágenes por segundo, pero en los ordenadores -sobre todo a la hora de jugar- hace falta que ese cambio (tasa de refresco) sea mayor. Esta tasa se mide en hercios y para jugar con buena calidad y que la imagen se vea sin 'tirones', explica Sainz, es fundamental que el monitor tenga 144 Hz: «La diferencia entre, por ejemplo, 60 Hz y 144Hz es enorme. Un monitor gaming debería siempre admitir los 144hz o más, ya que se ve todo mucho más fluido, más rápido y la precisión del jugador aumenta considerablemente. Esto es extremadamente importante en los shooters y todos los juegos, pero especialmente en todos aquellos en los que haya que mover el cursor de forma rápida». Esto, claro está, para dedicarse a los eSports. Para tener una calidad de juego buena sin intención competitiva los requisitos son menores.

Sincronización vertical

Está unida a la tasa de refresco. Un monitor a 144 Hz debe acompañar a un PC de gama media-alta. De otra forma la imagen no se verá fluida sino que irá a tirones o se verá cortada y desplazada (lo que se conoce como 'tearing'). Para evitarlo, los fabricantes de tarjetas gráficas han desarrollado tecnologías como G-Sync (para las tarjetas Nvidia) o FreeSync (para las tarjetas AMD) que limitan el número de imágenes por segundo a lo que puede mostrar el monitor; si es de 60 Hz, el juego no irá a más de esa velocidad. A cambio, las imágenes pueden mostrar un ligero retardo.

Resolución

Cuantos más píxeles se vean en pantalla, más nítido se ve el juego y más sensación de realismo transmite, pero esto también implica tener una tarjeta gráfica más potente. Cualquier modelo de gaming actual tiene una resolución Full HD, y cada vez salen más modelos Ultra HD, con una resolución 4K. Con todo, «la diferencia de la calidad entre Full HD y 4K en tamaños de 24 o 27» es visible solo a ojos muy expertos.

Tamaño

En las pantallas de televisión la tendencia actual es elegir la más grande que se pueda pero los monitores, piensa Sainz, no deben ser muy grandes «ya que es importante tener a un golpe de vista las distintas zonas de la pantalla: mapa, mi personaje, el de los compañeros, utilidad... La mayoría de jugadores profesionales utilizan un monitor de 24 pulgadas. También la forma es importante, sobre todo el pie, ya que puede molestar en la mesa si ocupa demasiado espacio».

Precio

Tal vez sea el mayor condicionante para el jugador. La diferencia de precios es notable, y también la calidad. Hay que tenerlo en cuenta, sobre todo si se quiere jugar compitiendo, ya que hay que añadir el precio del ordenador. «Cuanto mayor sea la tasa de refresco y la calidad de imagen del monitor, el PC que lo acompaña deberá ir acorde para soportar esa tasa de refresco y esa buena resolución», dice Sainz.

Estas son las principales características de un monitor para jugar, aunque hay otras que pueden interesar, como si la pantalla es panorámica. Esta es una selección de los monitores diseñados para jugar que hay actualmente en el mercado:

LG 25UM8-P

Integra 'modo juego' en formato ultrapanorámico (al que sólo se adaptan los juegos más nuevos), para una visión envolvente del panel IPS. Con estabilizador de negros para dar más brillo y contraste a las escenas oscuras. Software de configuración sencillo. Resolución Full HD horizontal de 2560 x 1080p y tamaño compacto.

Precio: Desde 150€

Dell Ultrasharp U2414H

Panel IPS panorámico de 24 pulgadas y resolución Full HD. Tasa de refresco de 60Hz, con una velocidad de refresco de 1 a 3 milisegundos (según el modo que esté seleccionado). Se puede colocar en vertical. Soporte ajustable en altura, inclinación y giro. Modos predefinidos de vídeo, lectura (que reduce el brillo y la luz azul, dando un tono más cálido a la imagen), juegos o multimedia.

Precio: Desde 225€

BenQ Zowie XL2411

Diseñado para eSports (sobre todo para FPS como 'Call of Duty' y MOBA como 'League of Legends'), con una tasa de refresco de 144 Hz. Con 'Black eQualizer' para ver mejor las escenas oscuras sin sobreexponer las zonas con más luz y 'Color Vibrance' para definir los colores. Con modos de juego predefinidos entre los que se puede cambiar fácilmente. Marco diseñado para reducir el reflejo de la pantalla, que tiene 24 pulgadas.

Precio: 259€

Asus PG248Q

Full HD panorámico, con tecnología Nvidia G-Sync, tasa de refresco de hasta 180 Hz y respuesta de 1 ms para eliminar tirones. La tecnología 'GameVisual' permite 6 configuraciones de fábrica para ajustar la imagen a diferentes escenarios de uso, según el género de juego. Incorpora filtro para proteger de la luz azul, con cuatro opciones de filtrado y tecnología antiparpadeo para reducir la fatiga visual. Ajuste ergonómico de la inclinación, altura, rotación y giro. Ventilación especial para que no se caliente durante largas sesiones de juego. Es un modelo algo antiguo pero con buenas prestaciones por su precio.

Precio: Desde 460€

MSI Optix MAG27CQ

Este monitor curvado de 27 pulgadas tiene una tasa de refresco de 144 Hz y una respuesta de 1 milisegundo, además de tecnología 'Adaptative Sync' para adaptar las imágenes por segundo a la capacidad de la tarjeta gráfica. La resolución llega a los 2560 x 1440 píxeles. Con reducción de emisión de luz azul y tecnología 'Anti-Flicker' para reducir la fatiga visual. Se adapta a las características de distintos géneros de videojuegos.

Precio: 479€

AOC AGON AG251FG

Presume de la velocidad de actualización más rápida del mercado, 240 Hz, apta para tarjetas gráficas de gama alta. La tecnología 'Shadows Control' ilumina las zonas más oscuras cuando se desea sin afectar al resto de la pantalla. Tiempo de respuesta de un milisegundo que evita el efecto fantasma. Con tecnología G-Sync de Nvidia y bloqueo de luz azul sin alterar el color. Ajustable en altura, inclinación y giro.

Precio: 599€

Philips Momentum

El Philips Momentum está pensado tanto para jugar como para ver series y películas en 4K. Tiene iluminación dinámica HDR para ofrecer colores realistas en su panel de 43 pulgadas, con Adaptative Sync y un retardo bajo (4 milisegundos de respuesta para jugar sin parpadeos ni estelas). Con 'Ambiglow' (leds de colores en la parte inferior de la pantalla que cambian en función del contenido). La proporción de la pantalla se puede configurar.

Precio: Desde 700€

Samsung U32H850

Modelo de 32 pulgadas con panel Quantum Dot QLED -lo que supone colores más vivos y con un espectro mayor- de resolución 4K; una tasa de refresco de 60 Hz y un tiempo de respuesta de 4 milisegundos. Compatible con FreeSynk. Con 'Eye Saver Mode' para reducir la emisión de luz azul y modo de juego. Base pivotante y ajustable en inclinación, altura y giro.

Precio: 719€

Acer Predator XB271HK

Pantalla IPS de 27 pulgadas con resolución 4K y G-Sync. Tecnología antiparpadeo para reducir el desgaste visual. Es panorámica y puede ponerse vertical. Su tasa de refresco es de 60 Hz.

Precio: 800€

Omen X Emperium 65

Pantalla de 65 pulgadas con Nvidia G-Sync para rebajar el retardo; imágenes a 4K de resolución; iluminación dinámica HDR-1000 y espectro de color DCI-P3 (el espacio cromático utilizado en cines digitales). Integra una barra de sonido Omen X Emperium con 120 W, tres altavoces estéreo y tecnología 'Low Frequency Array', por lo que no necesita un subwoofer para ofrecer la mejor calidad de sonido en graves. Incluye el reproductor multimedia de streaming Nvidia Shield TV, con Google Assistant integrado. Tasa de refresco de hasta 144Hz.

Precio: 4.799€