¿Es mejor comprar una tablet o un portátil?

La línea entre tabletas electrónicas y equipos compactos se difumina/Web
La línea entre tabletas electrónicas y equipos compactos se difumina / Web

La portabilidad y la comodidad se combinan para el hogar en dispositivos para todos los públicos

SARA BORONDO

Con el móvil navegamos, consultamos las cuentas del banco, elegimos la mejor ruta para llegar a nuestro destino… pero al llegar a casa, de repente, se antoja incómodo utilizar un teclado diminuto y ver la información que queremos en una pantalla de 6 pulgadas o menos. También da pereza encender el ordenador de sobremesa y sentarse en la silla, en lugar de seguir disfrutando de la comodidad del sofá. Por eso, muchos hogares optan por tener otros dispositivos que combinan la portabilidad y la comodidad.

En realidad hay múltiples opciones; las más habituales son la tablet o un ordenador portátil, pero también están los dispositivos híbridos o 2 en 1: los desmontables (conocidos como 'detachables') y los convertibles.

Consumir contenidos o generarlos

Hace años en todas las casas había un ordenador de sobremesa, pero ahora la gente se plantea en comprar una tablet o un portátil para el uso doméstico diario . «El ordenador de sobremesa no te da la ventaja de la movilidad, de llevarte los equipos allí donde quieras», explica Francisco García, director de Consumo de Lenovo España para explicar que cada vez se compren menos PCs de sobremesa, una opción que ahora se limita a quienes trabajan con el ordenador o lo quieren para jugar y compran marcas de gaming especializadas.

Mientras que los portátiles son la evolución hacia la movilidad del concepto de PC tradicional, las tablets comenzaron a comercializarse hacia 1990, aunque con precios prohibitivos. Más adelante llegaron las PDAs que no eran exactamente los mismo, y en 2001 Microsoft lanzó la Tablet PC, un portátil con Windows XP tablet PC y pantalla que se giraba para luego doblarse sobre la CPU y que se controlaba con un lápiz especial. Fue en cierta manera el precursor de las tablets tal como las conocemos hoy día, pero no triunfó por ser un producto demasiado caro (unos 2.500 €), aparatoso y adelantado a su tiempo.

El éxito de estos dispositivos llegó con la presentación del iPad en 2010, y hoy día están de lo más extendidos. Se usan para firmar un presupuesto en el dentista, reconocer nuestros rostros en los aeropuertos, como herramientas en las escuelas o como sustitutos del PC de sobremesa en los hogares. Según García, la tablet es para «consumir contenidos, surfear por internet, ver vídeos en Youtube porque la mayoría cuentan con pantallas Full HD o 4K, como la televisión. Son equipos tremendamente ligeros y potentes». Eso sí, en el caso de escribir un documento de Word o abrir una hoja de cálculo «no se pueden hacer de forma fácil, hay que irse al ordenador, que permite realizar esas tareas ofimáticas», reconoce el directivo de Lenovo.

El principal factor que decide entonces cuál de los dos dispositivos interesa comprar es lo que se vaya a hacer con él (si consumir contenidos o crearlos), y en qué situaciones se va a utilizar. Cada uno de ellos tiene pros y contras:

Tableta electrónica

- Se controla fácilmente en cualquier posición.

- Son ligeras y poco voluminosas.

- La batería puede durar todo el día sin demasiado problema.

- Necesita instalar apps específicas para lo que se quiera hacer, desde navegar a hacer una transferencia bancaria o jugar a un videojuego.

- La pantalla suele rondar las 10 pulgadas.

- Los teclados virtuales son incómodos para escribir.

- La capacidad del disco duro está normalmente entre los 16 y los 128 Gb. El almacenamiento adicional suele ser mediante tarjeta MicroSD.

- No tiene potencia para usar programas de tratamiento de imagen.

Portátil

- Tiene la pantalla más grande, de un mínimo de 14 pulgadas.

- Normalmente cuenta con mejor sonido que una tablet.

- Tiene un teclado físico.

- El disco duro puede tener hasta 1 o 2 TB y cada vez más utilizan discos SSD, más pequeños pero mucho más rápidos.

- Tiene puertos USB para conectar otros dispositivos directamente.

- Puede con más videojuegos que la tablet gracias a su mayor potencia gráfica.

- Se puede usar cualquier programa que funcione en el sistema operativo y lo soporten las características del ordenador, ya sea de tratamiento de imagen o videojuego.

- Se calienta más fácilmente, sobre todo si no está en una zona en la que pueda funcionar bien la ventilación interna.

- Es difícil de manejar si no está sobre una base estable como la cama o el sofá, o si el usuario está de pie.

- Pesa como mínimo un kilo, y normalmente llega a dos o dos y medio.

- Necesita incorporar un ratón para moverse con comodidad por la pantalla.

- La batería de la mayoría de los modelos dura en torno a cinco horas.

La variedad de tablets que hay en el mercado es inmensa y se pueden encontrar modelos incluso por debajo de 100€; la mayoría utiliza Android, pero Apple tiene también la tablet iPad Pro (desde 879€), con unas capacidades iguales o superiores a los portátiles de gama media.

Dentro de los modelos con Android, Lenovo tiene la Tab 4 10 (188€), pensada para uso doméstico, y en breve lanzará la Lenovo Smart Tab M10 (199€), pensada para utilizarse con asistentes de voz como Alexa o Google Assistant, con una pantalla Full HD de 10,1 pulgadas y procesador Qualcomm Snapdragon 450. Entre las tablets Samsung está el modelo Galaxy Tab S4 4G (759€) con pantalla de 10,5, stylus S Pen y 64 GB de memoria. El modelo Huawei MediaPad M5 Lite (299€) tiene pantalla de 10 pulgadas y cuatro altavoces, con sonido envolvente, y el muy accesible modelo BQ Aquaris M10 (199€) con 32GB de memoria incluso lleva Dolby Atmos y pesa menos de medio kilo, con una pantalla de 10,1 pulgadas.

En portátiles el catálogo es incluso mucho más amplio aún en características y precios. El MacBook Air con pantalla de 13 pulgadas e Intel Core 5 está disponible a partir de 1.349€. En ordenadores con Windows se puede encontrar un portátil como HP 15-db0014ns (389€) con procesador AMD Dual Core A9-9425 y disco duro de 1TB o, de la misma marca, un HP Pavilion 15-cs1002ns (1.399€) con Intel Core i7, 16Gb de memoria y disco duro SSD de 512 GB con tarjeta gráfica Nvidia GeForce GTX 1050. También una gama infinita de precios intermedios y superiores, como el Huawei Matebook X Pro (1.699€) con pantalla de 13,9 pulgadas táctil, procesador Intel Core i7 y 4 altavoces Dolby Atmos o el Xiaomi Mi Laptop Air, con pantalla de 13 pulgadas, procesador intel core i5, disco duro SSD de 256GB y un peso de 1,3 kg.

Convertibles y desmontables: lo mejor de los dos mundos

Los convertibles son portátiles que pueden funcionar como tablets. Uno de los más conocidos desde que salió el primer modelo en 2011 es el Lenovo Yoga, con una bisagra que permite una rotación de 360º, de forma que puede abrirse y funcionar como un portátil pero también la pantalla se puede dejar como una V invertida y ver cómodamente películas o incluso plegarla sobre la parte posterior del teclado y utilizar la pantalla táctil como si se tratase de una tablet. Según García, desde 2012 que salió el primer Yoga, la aceptación en el mercado ha ido creciendo «y ahora representa casi el 10% de todas las ventas de ordenadores en España». Este año Lenovo ha lanzado el Yoga C930 (999€), con una barra de sonido giratoria y sonido Dolby Atmos y la opción de utilizarlo con las asistentes virtuales Cortana o Alexa. Y el Yoga C630 WOS (1.099 €), con capacidad de más de 25 horas de reproducción de vídeo y procesador Snapdragon 850.

Aunque Lenovo es la más conocida, no es la única, y HP tiene convertibles como el Pavilion x360 14-cd0015ns por 1.049€ con pantalla de 14«, procesador Intel Core i7, tarjeta gráfica Nvidia GeForce MX130 y disco duro SSD de 256 GB. Otra de las novedades recientes es el Asus Zenbook S (1.477 €) con procesador Intel Core i7, 512 GB de memoria y una pantalla de 13,3 pulgadas Full HD y teclado ergonómico, pero de esa misma marca se encuentra el mucho más accesible Asus Transformer Book T101HA (249€), con pantalla de 10,1 pulgadas, 4 GB de memoria y un peso de 1,8kg.

Los desmontables son tablets con una potencia similar a la de un PC que se pueden insertar en un teclado. Tras el fracaso del Tablet PC, Microsoft volvió a intentarlo en 2006 con los Ultra Mobile PC (UMPC), con pantalla táctil de 7 pulgadas, pero no convenció tampoco a los compradores. En 2012 lanzó Microsoft Surface, que sí despegó, aunque poco a poco, en ventas. Se trata de una tableta potente con un soporte integrado para ajustarla a la altura que se quiera y que se encaja en el teclado.

Entre los desmontables también hay gran diferencia de precios, de los 355€ del HP PC desmontable x2 210 G2 (Energy Star) o los 449€ que cuesta el Surface Go de Microsoft con pantalla de 10 pulgadas, a los 949€ de la Surface Pro con una pantalla de 12,3 pulgadas, un SSD de 1TB y procesador intel core i7. Por su parte, Acer cuenta con el modelo Swift 5 (879€), con pantalla de 14 pulgadas, procesador Intel Core i7, disco duro SSD de 256 GB y tan solo 930 g de peso.

Aunque todos estos dispositivos tienen diferencias entre sí, la línea que los separa tiende a desdibujarse cada vez más, sobre todo en el terreno de los híbridos. García cree que convivirán las tablets, los portátiles y los híbridos aunque también apunta en una nueva dirección: las tablets y portátiles con inteligencia artificial que utilizan asistentes virtuales como Alexa o Cortana para navegar, ver vídeo o realizar videollamadas.

 

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