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Análisis

Warriors Orochi 4: uno contra miles en los Reinos Combatientes

Warriors Orochi 4/Koei Tecmo
Warriors Orochi 4 / Koei Tecmo

Lo último del género musou está disponible para PlayStation 4, Nintendo Switch, Xbox One y PC

MARC FERNÁNDEZ

A los jugadores de a pie nos ocurre muy a menudo el hecho de tener en mente a una compañía como referente cuando hablamos de un género en concreto. Por ejemplo, con Rockstar a la hora de hablar de sandbox, o Square Enix con juegos de rol japoneses.

Lo mismo ocurre con Omega Force a la hora de hablar de musou. La saga Dynasty Warriors logró elevar el prestigio de la compañía, junto con Koei Tecmo, hasta el punto de convertirse en referente absoluto del género. Consiguieron además que no pocas compañías unieran fuerzas para crear reconocidos spin-off de sus franquicias más potentes, véase el caso de Nintendo y sus Hyrule Warriors o Square Enix con la saga Dragon Quest: Heroes.

A principios de este mismo año recibíamos en las tiendas la novena entrega de su franquicia estrella, Dynasty Warriors, que venía con la intención de revolucionar el género aportando elementos de auténtico mundo abierto. Sin embargo, el experimento no salió del todo bien y el juego terminó plagado de innumerables carencias que lastraban la experiencia de juego tan fluida y profunda que les suele caracterizar, limitándose a ser una obra más bien mediocre.

Warriors Orochi siempre ha ofrecido una experiencia de corte más clásico, por eso esta cuarta entrega no viene con intenciones de engañar a nadie. Aguarda la jugabilidad de toda la vida, con la típica historia que bebe directamente de las novelas visuales y un plantel de 170 guerreros (tanto de Dinasty Warriors como de Samurai Warriors, con estilos de combate bien diferenciados). Warriors Orochi 4 viene a recuperar la ilusión de sus más acérrimos seguidores.

Por ello, la principal virtud de esta cuarta entrega es una jugabilidad fresca y divertida: en cada partida se nos da la posibilidad de controlar a un total de 3 personajes e ir cambiando a golpe de botón, sin ningún tipo de cooldown o enfriamiento. Esto provoca que en Warriors Orochi los combos puedan ser ampliados hasta el infinito, al más puro estilo tag. Cosa que permite poner a prueba la precisión con los mandos a la hora de lanzar habilidades.

Tenemos varios tipos de ataque: los ataques normales, que suelen usarse para anticiparse a los golpes de los jefes enemigos; los ataques fuertes, que cubren grandes extensiones de terreno y permiten arremeter en masa; el tradicional ataque musou, de gran poder, con el que nuestro personaje entra en animación previa a la ejecución y, por último, una serie de habilidades en área específicas de cada personaje, que aportan más variedad al combate. Estas magias de sencilla ejecución no gastarán apenas barra de musou y poseen propiedades bastante eficaces frente a los enemigos más perseverantes, además de un gran poder destructivo y la posibilidad de multiplicar fácilmente los combos.

Todos los tipos de golpes son de ejecución rápida. La gracia está en aprender los efectos que produce el combinar ataques flojos con rápidos en las masas enemigas. Frente a simples peones, bastará con ejecutar una combinación de ataques fuertes con un finisher que los lance por los aires, para así poder cancelar el movimiento cambiando de personaje y alargar el combo hasta que no quede ni uno en pie.

En cambio, a la hora de tratar con jefes de cuadrilla o enemigos finales de fase la cosa se complica. Éstos detienen de forma automática los ataques fuertes, por lo que lanzarlos al aire requerirá aturdirlos previamente a base de combinaciones con los golpes débiles, y para eso hay personajes mucho más factibles que otros.

Una novedad es la de un enemigo con mecánicas distintivas, los Chaos Origin, una especie de espectro verdoso que inicia los combates activando una capa de inmunidad a todos los enemigos de la zona. Con los espectros no nos valdrán los ataques físicos, así que tendremos que tirar de magias para conseguir derrotarles.

Un invento que no parece tener mucho sentido contextual pero que aporta un golpe de aire fresco ante tanta repetividad. Además, si conseguimos derrotarles con una buena racha de golpes, obtendremos un objeto con el cual desbloquear una mecánica específica, el modo Rage, en el que nuestro personaje se volverá sumamente poderoso durante un breve periodo de tiempo.

Existen tres categorías de personajes: poder, fuerza y técnica. Según en qué destaque cada guerrero, nos podemos hacer una idea del estilo de sus movimientos y ataques. Si acaso son más poderosos a la hora de enfrentarse a las masas; si disponen de una buena movilidad o si gozan de un amplio abanico de golpes con interesantes propiedades.

Las oleadas de enemigos estarán dispuestas en los archiconocidos escenarios semi abiertos del período Edo, cuasi laberínticos pero amplios, para así dar cabida a todo un ejército de ilustres guerreros. A lo largo del mapa se irán distribuyendo los objetivos a cumplir, centrados en solucionar conflictos bélicos en según que zona o derrotar al personaje poderoso de turno, que trae a tus tropas por el camino de la amargura.

Quizá en este aspecto la propuesta de Warriors Orochi 4 se antoja demasiado conservadora. Apenas habrá variedad entre los diferentes tipos de misiones y nos limitaremos únicamente a derrotar al mayor número de enemigos en el menor tiempo posible, sacando toda la experiencia y 'looteando' objetos de interés. Porque sí, habrá que ir consiguiendo equipo en las batallas y experiencia para así mejorar a cada uno de nuestros personajes, como si de un rpg se tratase.

El 'leveo' es imprescindible a la hora de enfrentar la historia. Cada guerreo dispone de su propia tabla de habilidades, en la que podremos invertir los puntos ganados en batalla para ir desbloqueando y mejorando sus características pasivas. Una peculiaridad interesante en cuanto al equipo que vamos consiguiendo es que las piezas pueden contener mejoras de tipo elemental, lo que adquiere significancia en los modos más difíciles del juego.

Warriors Orochi 4 incluye varios modo multijugador. Uno cooperativo, en el que podremos realizar misiones con otros jugadores (tanto de manera online como local), y otro modo competitivo bautizado como «Battle Arena», en el que tendremos que enfrentarnos 3vs3 con el objetivo de controlar más zonas que el otro equipo. Es sumamente divertido y apenas presenta problemas de netcode.

Gráficamente el juego es sumamente vistoso gracias al espectáculo de luces que se forma al combinar las magias y realizar los combos entre los personajes. El escaso nivel de detalle de los escenarios es compensado con creces por el fantástico modelado de los personajes y una buena estabilidad en frames, cosa de la que carecía Dynasty Warriors 9, y con mayor cantidad de enemigos. Quizá a nivel técnico no llega al nivel de Warriors All-Stars, pero cumple de manera sobrada. La banda sonora es frenética y nuestros oídos la agradecerán desde el primer segundo. Mantiene ese estilo que mezcla la música tradicional oriental con rock electrónico, de forma que algunos temas posan en la memoria.

Nuestra valoración

Warriors Orochi 4 se presenta como una propuesta conservadora y poco arriesgada, pero con un objetivo claro que cumple de manera sobrada: contentar al jugador tradicional del género y darle su dosis necesaria de acción a raudales. Este nuevo juego de Omega Force no está llamado a convencer al nuevo jugador o al disidente de los Dynasty Warriors.

Si eres del tipo que odia la repetitividad en las mecánicas, te recomendamos encarecidamente que mires hacia otro lado. Si por el contrario te encantan los juegos de la compañía, este va a satisfacer tus necesidades con creces. Otro percance es que el juego nos llega completamente en inglés: aunque no es vital para entender su funcionamiento, puede ser un fastidio a la hora de sumergirnos en la trama.