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Análisis

Total War: Three Kingdoms es la nueva gesta de Creative Assembly

Total War: Three Kingdoms /
Total War: Three Kingdoms

El género de estrategia suma un nuevo referente en compatibles

JORGE GARMENDIA

Total War, la serie de estrategia y realismo histórico, ha demostrado ser no solo un referente en su género sino una de las producciones más prolíficas y excepcionales del mundo de los videojuegos. La clave se encuentra en su exitosa fórmula, que combina impresionantes enfrentamientos en el campo de batalla con enrevesados pactos y estrategias políticas para hacernos con el control del territorio. El sistema de juego creado por Creative Assembly ha logrado un equilibrio impecable entre la gestión administrativa y diplomática por turnos y la guerra a gran escala en tiempo real. Además, entrega tras entrega, los ingleses han conseguido enriquecer la franquicia retocando solo lo necesario, respetando el esquema principal y manteniendo su característica esencia, por lo que cada título de la saga se siente como una nueva pero reconocible experiencia.

Ambientado en la Antigua China, Total War: Thrree Kingdoms es la última apuesta de la compañía y ya está disponible en exclusiva para PC. Sin embargo, lejos de ser una mera reinvención de sus predecesores, aspira a ser el título que redefina la serie innovando tanto en el contexto como en el diseño de la jugabilidad.

Una de las cualidades que ha caracterizado a la saga Total War ha sido su cuidado aspecto narrativo. De hecho, gran parte de sus episodios son rigurosas y fieles reproducciones jugables de algunos de los períodos más importantes de la historia de la humanidad. Total War: Three Kingdoms regresa de nuevo a la ambientación histórica para recrear la convulsa unificación vivida en China durante los siglos II y III. Una era de héroes y leyendas que se hizo famosa años después, con las obras de épica literaria 'Romance de los Tres Reinos' y 'Registro de los Tres Reinos'. Sin duda, el escenario idóneo para un juego de estas características que pueda sacar partido a la realidad de una época de fuertes tensiones políticas, héroes carismáticos y grandes gestas de un pueblo que se levantó contra un tirano.

La historia de Three Kingdoms nos sitúa alrededor de la caída de la dinastía Han y comienzos de la era de los Tres Reinos. Tras la muerte del emperador, las rebeliones se suceden por todo el territorio y muchos caudillos compiten por el control de la tierra y las riquezas. Pero el poderoso señor de la guerra Dong Zhou trata de aprovechar el caos para aplastar a todo el que ose hacerle frente. A partir de aquí nosotros somos los protagonistas y el objetivo será unificar China bajo la bandera de nuestro señor de la guerra, por lo que cada decisión que tomemos marcará el rumbo de la historia. En este sentido, la estrategia, las tácticas de guerra y el ingenio en el campo de batalla serán las claves para conseguir alzarnos como emperadores. No obstante, existen infinidad de variables a dominar, así que comenzar una campaña en Three Kingdoms puede llegar a ser una tarea algo desconcertante en un primer momento.

La principal novedad de Total War: Three Kingdoms es el sistema de personajes, que cambia considerablemente en comparación con los juegos anteriores. Los generales, que adquieren ahora el rango de héroes, tienen sus propios rasgos de personalidad, características y habilidades únicas. Estas cualidades se clasifican en cinco fuerzas clave basadas en la filosofía Wu Xing de los cinco elementos (agua, madera, fuego, tierra y metal) y están representadas por colores. Algunos elementos son complementarios y otros contrarios y cada uno aporta ventajas tácticas o diplomáticas que pueden determinar el resultado de las batallas, por lo que habrá que tenerlos en cuenta a la hora de diseñar nuestra estrategia. Igualmente podremos personalizar a los generales con diferentes armaduras, armas o equipo y mejorar sus habilidades gracias a un completo árbol de talentos.

Las relaciones entre los héroes, ya sean amistosas o de enemistad, también tienen un gran peso en Three Kingdoms y pueden llegar a ser un factor decisivo. Por tanto, habrá que cuidarlas. Por ejemplo, los desacuerdos entre dos líderes pueden convertirse en rivalidades absolutas y los generales pueden desertar para unirse a otra facción; o incluso si existe una fuerte relación entre dos guerreros y uno de ellos muere en batalla el otro puede caer en desgracia y abandonar la lucha en ese mismo instante. También en este episodio es posible desafiar a los comandantes enemigos a un duelo que resolveremos cara a cara tras un combate singular.

Por si fuera poco, Total War: Three Kingdoms incorpora la posibilidad de jugar cada campaña en dos modalidades diferentes, Romance o Registros. La primera se centra sobre todo en los personajes y sus hazañas y les permite entrar en batalla como guerreros individuales de gran poder y habilidades extraordinarias. La segunda nos acerca a una visión más realista de la campaña donde la estrategia y la gestión de las unidades será el eje de toda la acción. En función de si optamos por un camino u otro, la aventura se tornará épica y heroica o, por el contrario, táctica y narrativa.

Aunque otro de los puntos fuertes de la saga Total War ha sido siempre su sistema de gestión diplomática y de recursos, para esta entrega Creative Assembly ha apostado por reconstruir la estructura de inteligencia artificial para hacerla aún más proactiva y flexible. Sus desarrolladores aseguran que el objetivo es que esta suponga una amenaza real sin llegar a ser agresiva, para permitir así al jugador experimentar cómo funciona realmente el poder. Three Kingdoms incorpora una sorprendente cantidad de opciones de diplomacia entre las que elegir para determinar tanto las relaciones exteriores como las políticas internas de nuestra facción. La elección del señor de la guerra nos condicionará también en este aspecto, ya que nada tendrá que ver en el desarrollo de nuestra aventura elegir el autoritarismo de Dong Zhou o las artes de manipulación de Cao Cao. El secreto se haya en elaborar una buena estrategia y forjar alianzas militares o coaliciones parciales sin una completa cooperación; establecer diferentes tipos de vasallaje; especializarse en el uso de espías para realizar misiones encubiertas o provocar disputas en el bando contrario...

Por otra parte, es cuando los ejércitos se enfrentan en el campo de batalla cuando nos encontramos con un juego clásico de Total War. Nuevamente disfrutaremos de magníficos escenarios bélicos sobre los que comandar a nuestro ejército en enormes batallas en tiempo real. El combate sigue siendo espectacular y la ingente cantidad de unidades en pantalla llega a deslumbrar gracias, sobre todo, a un diseño sensacional en el apartado gráfico.

La variedad ambiental natural de China ha sido recreada a la perfección para ser plasmada en lo que, sin lugar a duda, es el mapa de campaña más hermoso visto hasta la fecha en la franquicia. Asimismo, tanto el modelado de personajes, los motivos y colores de las vestimentas o el precioso lienzo sobre el que se dibuja el árbol tecnológico demuestran como el aspecto visual se ha cuidado al más mínimo detalle.

En los sonidos y la música el gran nivel se mantiene. Las melodías casan a la perfección con cada acción y conforman un repertorio instrumental que envuelve y traslada al jugador a la Antigua China. Otro acierto es la confección de las escenas narrativas en versión dual, es decir, con voces en español en una traducción simultánea con los diálogos originales en chino de fondo.

Nuestra valoración

Three Kingdoms, es la obra más ambiciosa, completa y redonda de la franquicia Total War. El juego continúa con la excelente fórmula de sus predecesores, pero no se limita solamente a renovar el envoltorio, sino que arriesga reinventando un producto ya exitoso y consigue volverlo aún más atractivo.

Las novedades en las mecánicas y la mejorada inteligencia artificial, unidas a una profundidad ilimitada e impresionantes batallas en tiempo real hacen de esta epopeya bélica un título más que sobresaliente. Sin duda, todo un referente en el género de la estrategia. Además de una gran oportunidad para conocer y revivir el que ha sido uno de los eventos más importantes de la historia de Oriente.