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Análisis

Super Dragon Ball Heroes World Mission: entre mazos anda el juego

Super Dragon Ball Heroes World Mission/
Super Dragon Ball Heroes World Mission

Bola de Dragón regresa a Nintendo Switch y compatibles de la mano de Bandai Namco

JORGE GARMENDIA

La franquicia Dragon Ball no necesita presentación alguna, pero es posible que el título Dragon Ball Heroes haya pasado desapercibido incluso para los más fanáticos de la inmortal serie de Akira Toriyama. Y es que, aunque es un título prácticamente desconocido en Occidente debido a su lanzamiento en exclusiva en Japón en 2010, Dragon Ball Heroes se ha convertido rápidamente en uno de los juegos de cartas más jugados del mundo. El éxito de Heroes reside en que es una experiencia altamente adictiva gracias a un sistema de juego que combina las cartas coleccionables en formato físico y su uso en máquinas recreativas de pantalla táctil. Su concepto es totalmente fan service e incluye casi todas las historias, personajes, transformaciones y técnicas vistas hasta el momento en la saga, además de incorporar nuevas y sorprendentes invenciones.

Ahora, Super Dragon Ball Heores: World Mission llega a Nintendo Switch y PC para acercar por primera vez al resto del mundo un sistema de juego de gran potencial que cuenta con infinidad de contenido y posibilidades. Un título de cartas coleccionables y estrategia, de gran complejidad y repleto de información, que nada tiene que envidiar a franquicias como Hearthstone, Magic the Gathering o Gwent.

En Dragon Ball Heroes nuestros mazos están formados por siete cartas que se sitúan sobre el tablero durante toda la partida y que dan vida los diferentes personajes de la serie. Cada carta tiene un tipo de batalla (Héroe, Élite o Berserker) que condiciona el estilo de guerrero, y una serie de estadísticas de ataque, defensa y resistencia. De igual forma, estas pueden poseer habilidades específicas activas o pasivas que entran en juego dependiendo de su posición sobre la mesa y solamente si cumplimos los requisitos adecuados durante el combate. En este sentido nuestro objetivo será crear una buena sinergia, equilibrar fortalezas y debilidades, y explotar las características individuales de cada miembro.

Para alzarnos con la vitoria deberemos reducir los puntos de vida del oponente a cero, o mantener la nuestra por encima al finalizar el turno cinco, anotando una serie de ataques. El valor de la barra de vida resulta de la suma de los puntos de cada uno de los guerreros del mazo.

El tablero de cada jugador se divide en dos zonas principalmente: la de apoyo, situada en la retaguardia, y la de ataque, a su vez dividida en tres franjas. Dependiendo de donde coloquemos a cada luchador este atacará con mayor potencia a nuestro enemigo, consumiendo más o menos puntos de resistencia, o bien recargará su defensa y no combatirá durante ese turno. Una vez que se han desplegado los personajes se calcula el poder total de cada jugador en esa ronda y el que mayor valor alcance será quien comience la batalla. Existen numerosas técnicas que se activan en determinada ronda del combate y cada una tiene efectos muy diversos, además algunos personajes pueden transformarse o incluso fusionarse. Es por eso que la balanza en gestión de recursos nos obliga a pensar muy bien nuestra estrategia.

Cuando comienzan los golpes los atacantes y los defensores se encontrarán enfrentados por medio de un evento de pulsación en tiempo rápido, representado por una barra que se llenará y deberemos detener en un punto más elevado que nuestro rival. Si el atacante gana inflige más daño y si lo hace la defensa, sufre un menor impacto.

El contenido de Super Dragon Ball Heroes: World Mission, con diversos modos de juego que aportan cientos de horas, es abrumador. La historia, una novedad de esta adaptación, cuenta las aventuras de un jugador prodigio que ha de devolver el orden al mundo. Se reparte en varios episodios y mapas en los que hacer frente a los héroes antagonistas en duelos cuya dificultad puede suponer un verdadero reto en algunas ocasiones. Además del camino principal podremos recorrer sendas alternativas para luchar contra otros rivales, lo que aumenta considerablemente la longevidad de la campaña y el deseo de explorar.

Por otra parte el título incluye el aclamado modo Arcade, que recrea las aventuras cortas de las recreativas niponas, y los retos de peleas de dificultad creciente en el Estadio. También se ha implementado un modo creación donde elaborar no solo nuestras propias cartas eligiendo entre un sinfín de opciones, sino también aventuras personalizadas que compartir con otros jugadores. Un sistema muy divertido que comienza creando la estética de la tarjeta y da la posibilidad de personalizar cada una de sus habilidades. Como era de esperar el modo multijugador también está presente en World Mission, tanto con partidas online como a nivel local.

En el apartado técnico es donde Super Dragon Ball Heroes parece decaer a simple vista. El título presenta unos gráficos aparentemente desfasados, con escenarios, texturas y moldeados poco trabajados. Sin embargo, es una representación fiel de lo que podemos disfrutar en las máquinas recreativas japonesas. La banda sonora ambienta a la perfección la aventura con melodías rápidas y pegadizas pero como contrapartida el título llega con voces únicamente en japonés, aunque con subtítulos en castellano.

Nuestra valoración

Sobre el papel Super Dragon Ball Heroes puede parecer un simple juego de cartas pero nada más lejos de la realidad. Su sistema de juego y estructura de combates con infinidad de variables hace de World Mission una experiencia excesivamente compleja y enrevesada. Hay múltiples versiones de los mismos personajes, por lo que dos cartas nunca serán idénticas entre sí, y al mismo tiempo cuenta con gran cantidad de habilidades, características y puntuaciones de personaje que hacen irrepetible cada turno de batalla. Sin duda, una interminable lista de poderes, mecánicas y efectos que se reparten entre las más de mil cartas y trescientos personajes que el título permite coleccionar.

Super Dragon Ball Heroes: World Mission llega a Occidente de la mejor manera posible, ofreciendo una gran cantidad de contenido en sus dos vertientes: como juego de cartas coleccionables y como título profundo de rol y estrategia. Las carencias en el apartado gráfico y la narrativa no penalizan a un juego completo y adictivo al servicio de los fans, que se erige como una enciclopedia monumental de Dragon Ball.