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Análisis

Onimusha Warlords: samuráis en alta definición

Onimusha Warlords /Capcom
Onimusha Warlords / Capcom

El survival horror feudal regresa para Xbox One, PlayStation 4, Nintendo Switch y PC

MARC FERNÁNDEZ

El primer mes de 2019 ha llegado cargado de grandes lanzamientos y, entre ellos, no podían faltar las ediciones remasterizadas de esas joyas de antaño que más de uno está deseando volver a disfrutar. Al pensar en las reediciones que están a la vuelta de la esquina, el primer título que nos puede venir a la cabeza resulta de la propia Capcom, Resident Evil 2, uno de los lanzamientos más importantes de este primer cuarto de año, que marcará un antes y un después como uno de los regresos más esperados por toda la comunidad de jugadores.

Aunque no por ello deberíamos pasar por alto otras de las exquisiteces que ya disponemos en tiendas, como por ejemplo, Tales of Vesperia: Definitive Edition, que llega para contentar a los acérrimos de la franquicia de rol nipona. Lo hace finalmente para todas las plataformas de sobremesa actuales, ya que hasta ahora había sido exclusivo de Xbox 360.

Pero hoy nos toca recuperar una franquicia que había quedado condenada a convertirse en un recuerdo nostálgico. De la mano de Blue Bomber, Onimusha Warlords regresa 13 largos años después de la última aparición de la saga. El videojuego combina la acción con elementos survival horror de la escuela de Capcom, y nos cuenta las desventuras de samuráis, kunoichis, princesas y demonios en un contexto belicoso.

En la mayoría de ocasiones hemos visto que las reediciones de juegos se bastan con simples reescalados de resolución y ajustes gráficos puntuales para invisibilizar las costuras con las que el tiempo ha hecho mella. Onimusha Warlords va mucho más allá y cumple por fin con las demandas de fans y crítica internacional.

Tanto el aspecto gráfico como el control han sido retocados para esta primera entrega de la franquicia de samuráis más legendaria de toda la industria. Han sido acertados a la hora de acomodar su base jugable para que se ajuste a los tiempos que corren, siempre respetando la esencia del título.

Onimusha Warlords sigue siendo el mismo juego que siempre: en pleno periodo del Sengoku en Japón, dos clanes con sus dos respectivos Daimyos se ven inmersos en una guerra con tal de unificar el país bajo una única bandera. El bando enemigo ha firmado un pacto con el rey de los demonios y han secuestrado a la princesa. Así que nos pondremos bajo la piel de Samanosuke, interpretado por el actor Takeshi Kaneshiro; un samuray exiliado cuya misión será rescatar a la princesa en cuestión de las garras de los Oni.

Jugablemente combina un combate característico de los juegos de acción de la época (similar al primer Devil May Cry), con mecánicas más propicias de un Resident Evil clásico, en cuanto al desarrollo de su narrativa, la dificultad y la ingente cantidad de puzles por resolver, que se constituyen como un pilar fundamental de la jugabilidad.

Antes hemos hablado de que Capcom había modificado el control con el fin de adaptarse a los nuevos tiempos, pues bien, entre toda la lista de mejoras jugables que se ofrece, el cambio más destacable radica en el manejo del personaje: ha pasado de la maniobrabilidad tipo 'tanque' de los survival horrors clásicos al control libre que vemos en los hack and slash de la época. Cuestión que es muy de agradecer, por lo que se recomienda encarecidamente el uso del pad de consola si jugamos en PC.

Por el contrario, han apostado por mantener la cámara fija tradicional, cosa que en más de una ocasión acabará lastrando la fluidez que otorga el nuevo control del protagonista. Los cambios bruscos de plano, dejando en ocasiones zonas de visión nula, pueden ser incluso más mortales que el más temible de los demonios, por lo que habrá que andarse con ojo y conocer bien los momentos en que la cámara cambia su ángulo (sobre todo en los enfrentamientos contra los jefes).

Gráficamente las mejoras son más que notables. Onimusha Warlords nos trae modelados de personajes, fondos y cinemáticas actualizados en alta definición. El impacto es aún mayor si decidimos probar el título original y comparar el resultado. En los menús encontramos la opción de alternar entre el display panorámico y el original, e incluso se ha incluido un modo de dificultad 'fácil'.

Con respecto al apartado sonoro, tenemos incluidas voces en japonés, cuyos diálogos han sido regrabados para la ocasión, junto con una banda sonora totalmente nueva y orquestada, resultando algunos de sus temas verdaderamente brillantes.

Nuestra valoración

El regreso de Onimusha contentará tanto a nostálgicos como a quienes que no tuvieron la oportunidad de testar el título en su momento; uno de los más destacables en el catálogo de PlayStation 2. Los arreglos justifican su compra junto al nada desdeñable precio de salida de 20 euros. Aunque, dada la corta duración del juego, no termino de comprender por qué no se ha remasterizado la trilogía en su totalidad.

Es muy probable que Capcom utilice la reedición como un globo sonda que marque un posible regreso de la franquicia mediante un gran anuncio que esté por venir, ¿Lo veremos probablemente en la nueva generación? Lo único seguro es que tenemos samuráis para rato.