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Análisis

Greedfall: rumbo a la Europa del siglo XVII

Greedfall /
Greedfall

El nuevo RPG de Spiders Studio ya está disponible para Xbox One, PS4 y PC

JULEN PRADAS

La saturación del RPG dificulta que ningún título destaque; obliga a manejar el género con soltura e innovar en más de un apartado. En este sentido nos encontramos con 'Greedfall', la nueva propuesta de Focus Home Interactive y Spiders Studio: un RPG difícil a la par que amplio donde las decisiones de nuestros personajes tendrán un gran peso en el devenir de la historia.

Spiders ha demostrado ser un equipo de enorme talento. 'Silverfall', 'Bound by Flame', 'Sherlock Holmes' y el aclamado 'Technomancer' son una muy buena carta de presentación para tomar en serio a este Greedfall.

Situados en un ficticio nuevo mundo (ambientado en la Europa del siglo XVII), encarnaremos al diplomático De Sardet, quien deberá proteger al gobernador en su periplo a las tierras de Teer Fradee. El objetivo último es hallar la cura a la enfermedad que está asolando nuestra tierra.

Este viaje nos llevará por muchos lugares donde, aparte de la trama y como viene siendo habitual en el género, encontraremos misiones secundarias que ayudarán a mejorar a nuestro personaje y darle mas empaque a la historia. Contradiciendo la tónica general, por la que estos encargos carecen de interés y se antojan puro relleno, en Greedfall arrojan diversión y variedad: tan pronto nos vemos metidos en asuntos de contrabandismo como investigando delitos o buscando a personajes desaparecidos.

Además, nuestras decisiones tienen un impacto directo en el juego. La manera en que afrontemos una misión secundaria y ya sólo el mero hecho de aceptarla, afecta a la lealtad de nuestros compañeros; relaciones que evolucionan desde el romance a la repulsa, resultando en que una facción se muestre indispuesta a interaccionar con nosotros por ir acompañados de tal o cual personaje. Dicho de otra manera, la diplomacia en Greedfall es algo que no debes tomar a la ligera. Aunque claro, también podemos optar por la vía contraria y resolver el atolladero por la fuerza.

Greedfall siempre nos da varias opciones para avanzar, en efecto, aunque dependiendo de los puntos de habilidad (y de cómo los distribuyamos) podremos ampliar nuestras opciones de éxito explorando otras alternativas: la infiltración, la negociación o el clásico forzado de cerraduras, cual atajo importante en las misiones.

Respecto al combate, el juego brinda armas de fuego, blancas y magia. La combinación de estos y su buen uso hace que los combates se desarrollen a un ritmo rápido, algo que subsanamos mediante la consabida 'pausa táctica', donde poner en orden nuestra estrategia, planear el siguiente golpe o añadir objetos a los atajos de la cruceta. Con todo, la habilidad en el 'timing' (las contiendas discurren en tiempo real) es fundamental para salir airosos.

Como buen RPG, la exploración es un punto vital: encontramos ciudades, bosques y asentamientos por explorar, donde hartarse a caminar y hacer acopio de minerales y materiales (saqueos inclusive). Hemos encontrado curioso que, mientras se cargan las áreas más grandes, los personajes dispongan un campamento a modo de 'pasarratos', pudiendo entablar conversación, comprar equipamiento o mejorar útiles en una mesa de trabajo.

Al inicio del juego, pasando por la pantalla de personalización del protagonista, elegiremos su género, estética y clase de entre las tres disponibles: 'Guerrero' (centrado en el combate a melé), 'Técnico' (para controlar la batalla) y 'Mágico' (a distancia con hechizos). Cada una tiene sus características, talentos y atributos que aumentaremos conforme cumplamos secundarias y ganemos puntos de habilidad. Obviamente detallar todos los talentos y habilidades sería largo, puesto que hay muchas variables y ninguna correcta per se, así que leedlas bien y elegid aquellas que mejor se adapten a vuestro estilo de juego.

Culminando con el apartado técnico, se nos brindan unos escenarios sumamente atractivos donde el motor gráfico Silk Engine rinde a un nivel excelente, especialmente si disponemos de un dispositivo compatible con HDR (con lo que la iluminación y el colorido ganan bastantes enteros).

Por sacar un 'pero', llama la atención la diferencia notable entre localizaciones y personajes: aunque cumplen en cuanto a indumentaria y animaciones, sus rostros se muestran parcos en detalles, como si estuviéramos ante un juego de la generación pasada.

En cuanto al doblaje (en inglés; menús y subtítulos se han traducido al castellano) cumple sobradamente su cometido, mientras la banda sonora se las ve y desea para calar. Eso sí, presenta utilidad al intensificarse cuando tenemos algún enemigo o peligro cerca.

Nuestra valoración

Greedfall es un RPG completo, que seguro hará las delicias de los fans del género: jugabilidad profunda en un mundo amplio, repleto de posibilidades y tan sólo falto de un plus en el apartado técnico.