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Análisis

Un erizo sobre ruedas en 'Team Sonic Racing'

Team Sonic Racing /
Team Sonic Racing

SEGA retoma los circuitos en PlayStation 4, Xbox One, Nintendo Switch y compatibles

José Carlos Castillo
JOSÉ CARLOS CASTILLO

Sumo Digital es uno de esos estudios 'de soporte' que han conseguido trascender. No sólo por su veterania; el talento de los británicos quedó contrastado desde la secuela de OutRun para la primera Xbox, momento en que se especializaron en el género de carreras (por ende, deportivo). Se inmiscuyeron así en franquicias de primer nivel como TOCA, Virtua Tennis, Driver, F1, Forza...

Tan contenta resultó SEGA con el desempeño de estos encargos (mayormente conversiones para máquinas de bolsillo), que la multinacional japonesa decidió encomendarles a su mascota. Surgieron así 'Sega Superstars Tennis' y 'Sonic & Sega All-Stars Racing', siendo este último todo un éxito de ventas. Aunque las comparaciones con Mario Kart fueron inevitables, el título gozó de la suficiente personalidad como para darse luz verde a una secuela.

En 2013 recibimos así 'Sonic & All-Stars Racing Transformed', donde la fórmula evolucionó hasta límites insospechados: circuitos y vehículos en constante metamorfosis bajo un manejo encomiable, sellado por un apartado técnico a la altura del célebre fontanero. Con éstas, 'Team Sonic Racing' lo tenía difícil para convencer, pidiéndosele como poco el igualar aquellos valores de producción.

Advertir de primeras que la referencia al 'Sonic R' de Sega Saturn no es más que eso: un guiño visual que nada tiene que ver con el 'platform racer' de Traveller's Tales. Aquí competimos a bordo de bólidos como tales y por equipos, lo cual representa una contradictoria vuelta de tuerca en el segmento de las carreras locas. Contradictoria porque habrá ocasiones en que no baste de nuestra habilidad (el llegar primeros a la línea de meta) para alzarnos con la victoria; el desempeño de nuestros compañeros también cuenta, ya que los integrantes de cada equipo suman puntuación al completar las vueltas de rigor.

Por fortuna, Sumo Digital ha implementado un convincente sistema de interacción: además de tomar bien las curvas, en cualquier momento de la carrera, hemos de prestar atención a la posición de Tails, Knucles y compañía, brindándoles ítems si necesitan de un empujoncito. De igual modo, podemos solicitarles ayuda si nos encontramos a la cola del pelotón. Otras mecánicas imprescindibles son el 'turbodúo' (pasar cerca de un compañero descontrolado le permite dar un acelerón); el 'retrotubo' (se activa al seguir el rebufo de algún colega) y el 'megaturbo', que concede aceleración prolongada e invencibilidad. Este último se activa al rellenar su propia barra, conduciendo con estilo y poniendo en práctica las acciones de equipo comentadas. De hecho, la duración del megaturbo aumenta si los tres miembros del grupo lo activan al unísono, lo que invita nuevamente a la colaboración.

Por todo lo anterior, las partidas multijugador (locales o por Internet) resultan de lo más divertido del juego. En 'Partida Local' enfrentamos grandes premios (serie de circuitos por equipos), carreras de exhibición y a contrarreloj; mientras que el juego online brinda partidas rápidas, normales y por equipos, mediante 'matchmaking' o la creación de salas personalizadas. En todos los casos hemos encontrado partida sin dificultad ni rastro de lag, a través de 'Nintendo Switch Online'.

En lo que al single player respecta, 'Aventuras en equipo' hace las veces de modo historia. Tratándose de un juego de Sonic, no esperábamos una trama muy elaborada, pero aquí sabe demasiado a excusa. Las cinemáticas se han sustituido por secuencias estáticas plagadas de bocadillos, muchos de ellos accesibles desde el mapa de selección de nivel. Hablamos de siete mundos salpicados de grandes premios, carreras por equipos y los siempre agradecidos desafíos individuales, que aportan variedad al conjunto: pruebas de derrapaje; recolecta o robo de anillos a contrarreloj; carreras de supervivencia... A fin de cuentas, esta modalidad sirve para familiarizarnos con los estilos de conducción y vehículos del plantel de corredores (15 personajes desbloqueables en total), amén de las particularidades de cada escenario.

La veintena de circuitos se inspiran en el universo del erizo y albergan infinidad de atajos para nuestra ventaja; en cuanto a diseño, por desgracia, se encuentran un peldaño por debajo de lo visto en 'Transformed', lo que pesará a los jugadores veteranos. Tampoco nos ha convencido la elección de los 'Wisps' (criaturas introducidas en el magnífico 'Sonic Boom') como ítems arrojadizos, ya que tardamos más de lo conveniente en identificar sus poderes. Por lo demás, el manejo sigue siendo toda una delicia, especialmente en cuanto a giros: aceleramos con el gatillo derecho y combinamos el stick analógico con el gatillo izquierdo para definir la trazada. Encandenar turbos es la clave para alzarnos con el oro y hacernos con el mayor número de 'cápsulas de modificación', última piedra angular del juego.

Como incentivo para la rejugabilidad, las cápsulas de marras pueden canjearse por varios centenares de mejoras para los coches, cuyo diseño e interioridades podemos configurar al gusto en el 'garaje' del juego.

A nivel visual, la versión para Nintendo Switch se conforma con 30 frames por segundo, lo que choca al comparar con un 'Mario Kart 8 Deluxe' a 60 fps y con mejor acabado gráfico. Esto no quita para que el modelado de circuitos, bólidos y personajes raye a buen nivel, con efectos llamativos en modo portátil. No achacamos aquí problemas de nitidez, por lo que es un título ideal para jugar en cualquier parte. Al conectar la consola al televisor, por contra, los sacrificios respecto a las otras ediciones resultan más evidentes: dientes de sierra, alguna textura mejorable y caídas puntuales en la tasa de frames.

La banda sonora recupera grandes temas de la era 'Adventure' y el doblaje al castellano es magnífico, destacando los divertidos comentarios de los personajes durante la carrera: «¡Ibas con el móvil!», dirá Sonic al adelantar a un rival, o «Voy a tener que bañarme», cuando derrape sobre el barro.

Nuestra valoración

Team Sonic Racing es un juego de carreras notable, convincente por su fórmula de competición (y trabajo) en equipo.

Nos hubiese gustado un diseño de circuitos más esmerado, al estilo de 'Racing Transformed'; también un modo single player que supiese menos a excusa, pero a la hora de la verdad disfrutamos de un manejo exquisito y las continuas referencias al universo del erizo azul.

Cierto que existen problemas de pulido pero el modo portátil de Switch los acaba compensando (como empieza a ser costumbre en la plataforma híbrida de Nintendo).