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Concrete Genie, un videojuego para combatir el acoso a brochazos

Concrete Genie /
Concrete Genie

Lo nuevo de PixelOpus para PlayStation 4 se lanzará el 9 de octubre

José Carlos Castillo
JOSÉ CARLOS CASTILLO

PixelOpus es todo un ejemplo de superación y tesón en lo que a la industria del videojuego independiente respecta. Su primer proyecto ('Entwined') se originó en el ámbito universitario, consiguiendo llamar la atención de todo un gigante como Sony Interactive Entertainment. Fue así como los de San Mateo (California) se convirtieron en estudio subsidiario de PlayStation.

Entwined llegó a PlayStation 4, PlayStation 3 y PlayStation Vita hará un lustro, como título cross-buy. Esto último, junto a su preciosista estilo artístico, le valió una repercusión fuera de toda duda. Lógico entonces que muchos ansiáramos lo siguiente.

'Concrete Genie' mantiene el encanto de su predecesor, aunque supone un proyecto más ambicioso en términos de narrativa y gameplay; la madurez de PixelOpus como estudio de desarrollo y una de las exclusivas más atractivas para el otoño de PS4. La acción transcurre en la ciudad de Denska, otrora próspera: una marea negra contaminó sus aguas y buena parte de la población se mudó a tierras más resplandecientes. Mientras, nuestro protagonista (Ash) se refugia en la creatividad para hacer frente al libre albedrío que reina las calles, personificado en una pandilla de vándalos.

Desde los primeros compases (que jugamos durante la sesión convocada por PlayStation España), el acoso escolar subyace. No es que el juego lo aborde de tú a tú, pero sí pretende imbuirnos de las sensaciones que acompañan a la víctima. De hecho, Ash lo utiliza como excusa para dibujar noche y día, gracias al cuaderno de propiedades mágicas en que plasma las criaturas que pueblan su imaginación.

Nuestro cometido, a fin de cuentas, es devolver la luminosidad y el brío a una urbe denostada. Para ello bastará con despertar a los 'genios' de marras e interactuar con ellos en las paredes de ladrillo que dan nombre al juego. El toque diferencial reside en el empleo del giroscopio: nuestros movimientos de muñeca se transforman en trazos, con los que materializar creaciones propias. No importa lo enrevesado del diseño: el software se encarga de animarlo.

Cada monstruo cuenta además con habilidades inherentes a su tipología (los de color rojo pueden quemar objetos, por ejemplo), que deberemos tener en cuenta a la hora de resolver puzles. También habremos de recolectar las páginas desperdigadas del cuaderno, con ilustraciones tales como mariposas, manzanas o vegetación varia que suplen las necesidades de los genios. Así, tocará alimentarlos o dotarlos de un ambiente propicio para que avancen o trastoquen el escenario, lo que nos permite progresar.

Esta suerte de rompecabezas se diseminan en cada uno de los sectores que transitamos a placer, concebidos cual mapas de dimensiones comedidas. A lo largo y ancho encontraremos también guirnaldas de bombillas por iluminar, si es que queremos acabar con la corrupción de Denska. ¿El problema? La pandilla de abusones que intentará darnos caza nada más vernos, introduciéndose así cierto componente de sigilo.

La última mecánica de interés es el empleo de 'súper pintura', con la que nos obsequian los genios complacidos: ésta permite eliminar la marea negra que comentábamos, habilitando nuevos lienzos para disfrute de nuestro pincel.

Colegimos que Concrete Genie entra por los ojos ('Flower' y 'Okami' se dicen entre sus referentes), si bien nos despertó algunas dudas. Saber qué hacer a continuación no siempre resulta sencillo y el esquema de control presenta ciertas incongruencias; aspectos que bien podrían corregirse en la versión comercial, prevista para el 9 de octubre. Será entonces cuando descubramos si PixelOpus ha cumplido su propósito de «un juego emotivo e inspirador», para el que han recurrido a fundaciones contra el bullying y plasmado la experiencia de algunos desarrolladores.

Dado que el título llegará a precio reducido (29,99 euros; doblado al castellano), podríamos pensar en una duración escueta. Sin embargo, la campaña principal se estima en unas siete horas (hay más por hacer si la completamos al 100%) y contamos con sendas modalidades para PlayStation VR. En 'Experiencia de RV' ayudaremos a 'Genie' a «descubrir un misterioso poder a través de la pintura» y 'Pintura libre' (desbloqueado al completar el anterior) supone una herramienta pictórica al estilo de 'CoolPaintr VR' o 'Google Tilt Brush'.

Advertir también de un giro significativo en el propio gameplay sobre el que no podemos hablar, pero que contribuirá a un desarrollo de lo más original. En este sentido, los integrantes de PixelOpus pueden sentirse más que satisfechos.