La búsqueda de la inmortalidad y otros proyectos locos de Google

El gigante de Internet quiere retrasar el envejecimiento/
El gigante de Internet quiere retrasar el envejecimiento

La matriz del buscador, Alphabet, posee varias empresas con proyectos innovadores

SARA BORONDO

El nombre de Google es el más conocido en internet. La mayoría de la gente utiliza su motor de busqueda para encontrar información de un tema o una web específica; 'Maps' para guiarse hasta algún lugar; 'Hangouts' para enviar y recibir mensajes y videollamadas; 'Translate' para realizar traducciones de urgencia; 'Chrome' para navegar o 'Google Home' como altavoz inteligente en el hogar. Los más interesados en esta cuestión saben también que fabrica los teléfonos 'Pixel'; que es la empresa que creó y se encarga de todo lo relacionado con el sistema operativo de móviles Android, e incluso que la plataforma en la que se consumen buena parte de los vídeos en internet, Youtube, pertenece a Google.

Pero hay mucho más tras el simpático logo sencillo y multicolor de Google. La empresa con sede en Mountain View (California, EE.UU.) ha ido creciendo tanto desde que empezó el siglo que en 2015 nació un conglomerado empresarial llamado Alphabet para reorganizar todas las empresas que tenía. «Aunque la mas grande de ellas será, por supuesto Google», dijo en aquel momento uno de sus dos fundadores, Larry Page.

X, donde lo imposible se convierte en una realidad

Además del de por sí gigantesco Google, Alphabet tiene una serie de empresas en propiedad y proyectos en los que participa que son, como poco, rompedores en su terreno. Parte de ellos se gestaron en X, un laboratorio de tecnología 'moonshot' (también conocida como innovación disruptiva), lo que quiere decir que se dedica a buscar ideas innovadoras y complejas de llevar a cabo... y las materializa. Se trata de pensar a lo grande para encontrar soluciones que cambien la vida de la gente. El nombre 'moonshot' procede de cuando el presidente estadounidense John Kennedy anunció la decisión de llegar a la Luna sin tener la tecnología ni los medios necesarios.

Repasamos a continuación los proyectos más extravagantes de 'X', en orden alfabético:

Calico, la búsqueda de la eterna juventud

Google creó Calico Labs en 2013, con el objetivo de investigar en la salud y el bienestar con la tecnología, «sobre todo en ver cómo se podía retrasar el envejecimiento y las enfermedades asociadas a él» según rezaba el comunicado de prensa con el que Google anunció su nacimiento. Dentro de Calico trabajan científicos del campo de la medicina, la investigación farmacológica, biología molecular, genética y biología computacional (que utiliza algoritmos en el ordenador para entender problemas biológicos) que intentan entender el proceso de envejecimiento. Se trata de buscar la forma de vivir más y en mejores condiciones.

Entre las actividades que Calico ha llevado a cabo estos años hay acuerdos con diversas empresas, lo que incluye la licencia para usar unos moduladores de la Respuesta Integrada al Estrés (ISR), una tecnología que busca reducir la pérdida de memoria que puede experimentar las células en una situación de estrés. Calico cree que puede ser un paso para encontrar tratamiento para los trastornos cognitivos relacionados con la edad.

También ha empezado a desvelar el resultado de algunas de sus investigaciones. En noviembre se publicó en la revista Genetics -de la Asociación de Genética de América- un estudio realizado entre Calico y Ancestry usando los árboles genealógicos de 400 millones de personas -en su mayoría de ascendencia europea- que puso de manifiesto que la genética tiene una influencia menor de la que se creía hasta ahora (entre el 15 y el 30%) en la longevidad: no más del 7%. A finales de enero se hizo público otro estudio más llamativo aún que mostró, tras analizar los datos de 3.299 animales de esta especie, que la rata topo desnuda (heterocephalus glaber) desafía la ley de mortalidad de Gompertz, una ecuación que describe cómo la tasa de mortalidad crece exponencialmente con la edad. Por su tamaño, cabría esperar que esta especie viviera seis años, pero logran hacerlo cuatro veces más.

Dandelion, la energía que llega del suelo

Dandelion fabrica sistemas de calefacción y aire acondicionado utilizando la energía del subsuelo. Regulan la temperatura del hogar mediante tubos y una bomba que lleva calor de la tierra a la casa en invierno y en dirección contraria en verano. Eso sí, no se trata de sistemas de refrigeración baratos: cuestan unos 20.000 dólares (17.643 €), aunque la empresa calcula que la refrigeración geotermal ahorra un 20% anual del coste de la tradicional. Su uso todavía se limita a zonas determinadas de Estados Unidos.

Glass, la realidad aumentada más directa

Glass son unas gafas de realidad aumentada con aspecto de gafas normales que llevan incorporada una cámara que graba vídeos y toma fotos, lo que causó problemas de privacidad (y de incomodidad) al no saber el interlocutor cuándo se le estaba grabando. En la patilla hay una superficie táctil para controlarlo, y también se activan por voz. Utiliza aplicaciones desarrolladas por Google o por terceros sobre noticias, redes sociales, médicas…

Se pusieron a la venta en 2013 pero nunca llegaron a popularizarse debido a los problemas de privacidad que planteaban y lo elevado del precio. En 2015 la empresa dejó de venderlas, pero las relanzó hace dos años para empresas -tras rediseñarlas y mejorar el software- con el nombre de Google Glass Enterprise Edition a partir de 2.000 euros.

Loon, Internet mediante globos

¿Cómo llevar Internet a los sitios más remotos o aquellos en los que han dejado de funcionar las redes habituales por algún tipo de catástrofe? La solución de Loon es mediante globos estratosféricos que reciben la conexión de la empresa más cercana con la que haya acuerdo y la redistribuyen por la zona.

Cada globo lleva una dirección y un teléfono al que llamar si alguien se lo encuentra con el ofrecimiento de una recompensa. El proyecto nació en 2011 en X y más tarde creció como empresa de Alphabet. Loon ya se ha estrenado en algunas catástrofes y conectó a los puertorricenses con la red de AT&T tras el paso del huracán María.

Makani Power, la cometa que proporciona electricidad

Una vez más, un proyecto de X que se convierte en empresa. Se trata de una turbina eólica que flota en el aire como una cometa y genera electricidad a mucho menor coste que las convencionales, ya que produce un 50% más de energía limpia y utiliza un 90% menos de materiales (no necesita palas ni torres de contención).

De momento está en fase de pruebas y no se comercializa. Los prototipos usados se componen de cuatro rotores y se sujetan a una base en tierra mediante un cable resistente que transmite también la electricidad. Pueden alcanzar una altitud de hasta 350 metros, donde el viento sopla a más velocidad.

Sidewalk Labs: rediseñar las ciudades

La ciudad canadiense de Toronto será la primera del mundo en tener un barrio inteligente. Se llamará Quayside y lo van a crear desde cero 'Sidewalk Labs' de Alphabet y Waterfront Toronto con técnicas innovadoras de construcción y sistemas de conducción autónomos. Inicialmente tendrá una extensión de 4,8 hectáreas -aunque se espera que con el tiempo supere las 324 hectáreas- en las que jugarán un papel destacado la inteligencia artificial y la conectividad.

Entre las novedades tecnológicas que podría ofrecer están carriles y calles que cambien según el estado del tráfico y transitados por vehículos eléctricos y bicis; sensores para controlar el estacionamiento y averías en el suministro de agua y electricidad; robots para entregar mercancías; construcciones diseñadas para dar sombra y resistir el impacto del viento y la reducción en la generación de residuos. A lo largo del año pasado se realizaron múltiples consultas a los vecinos para configurar el plan urbanístico y se espera que en breve se den a conocer más detalles del proyecto, en el que Sidewalk Labs tiene presupuestado invertir 50 millones de dólares (algo más de 44 millones de euros).

Verily, hacer la vida más fácil a los enfermos

La apuesta de Google por la gente con problemas de salud nació como una spin off de Google X, de la que se independizó en 2015. Su producto más llamativo de momento es la cuchara Liftware (a la venta solo en EE.UU.), en dos modalidades: 'Steady' para quien tenga un temblor esencial o debido a la enfermedad de Parkinson y 'Level' para personas con movilidad limitada de manos y brazos. La cuchara detecta mediante sensores el cambio del movimiento previsto de la mano y estabiliza el movimiento para que el contenido no se caiga.

Además, la empresa está trabajando en una plataforma de nanopartículas para detectar enfermedades, e investiga posibles tratamientos de la apnea y las enfermedades inflamatorias. A finales del año pasado anunció la cancelación de otro prometedor proyecto: unas lentillas inteligentes que medirían el nivel de azúcar de su portador constantemente., pero no se logró que la monitorización de estos niveles en las lágrimas tuviese la fiabilidad necesaria.

Waymo, vehículos autónomos

Alphabet no solo abre nuevas líneas, también quiere estar presente en casi todas las tecnologías de vanguardia que todo indica protagonizarán la próxima década. Esto incluye el transporte de personas en vehículos autónomos, en este caso, taxis. El proyecto está tan avanzado que Waymo acaba de firmar una alianza con Renault, Nissan, Jaguar y Mitshubishi para desarrollar tanto los vehículos como un sistema que gestione las reservas. También ha firmado un acuerdo con la cadena estadounidense de supermercados Walmart para probar un programa de recogida de la compra con vehículos sin conductor.

Se trata de uno de los proyectos más veteranos de Google, que ha ido evolucionando con el tiempo. El anterior modelo, 'Firefly', era un pequeño vehículo de uso personal pero actualmente la empresa apuesta por minivans destinadas a ser taxis. El servicio se complementa con una app.

Wing: drones para el transporte de objetos

La llegada de las redes 5G a partir del año que viene puede suponer la popularizacíon de los drones y las empresas tecnológicas más grandes se están preparando para ello. Amazon no es la única que quiere utilizarlos para el reparto de paquetes: Alphabet cuenta con Wing, que es una apuesta potente para hacer entregas y también una plataforma de gestión de tráfico aéreo no pilotado.

Wing ha llevado adelante varios proyectos piloto, como el reparto de burritos y medicinas en Australia, donde la legislación en aviones no tripulados es más laxa.

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