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Primer ensayo con jurado

Alumnos de Somorrostro junto a Iñigo Escobal, Alex Bidetxea y su tutora, Luz Laza/FERNANDO GÓMEZ
Alumnos de Somorrostro junto a Iñigo Escobal, Alex Bidetxea y su tutora, Luz Laza / FERNANDO GÓMEZ

Los participantes de STARTInnova presentan sus ideas al Ayuntamiento de Sestao, ARM Robotics y Lurpelan

IRATXE BERNALBilbao

Consumidas ya la mitad de las horas que tienen programadas para aprender a desarrollar esa idea de negocio que les haga ganadores de la quinta edición de STARTInnova, los estudiantes que participan en esta iniciativa de EL CORREO para fomentar el espíritu emprendedor entre alumnos de Bachillerato y Formación Profesional han comenzado ya a presentar sus propuestas ante las empresas y entidades que ejercen de mentores.

Exponer esa misma idea ante un jurado que ya no va a buscar mejoras sino fallos es una oportunidad para añadir nuevos puntos de vista a sus proyectos y todo un ensayo de lo que será en febrero la prueba de fuego.

Josu Bergara junto a las alumnas del Saturnino de la Peña
Josu Bergara junto a las alumnas del Saturnino de la Peña / F. Gómez

Las primeras en presentar sus ideas ante los mentores de este año han sido las chicas de segundo de Bachillerato del instituto Saturnino de la Peña de Sestao. Allí, el director del centro, Luis Vadillo, y su jefa de estudios, Olga Estrada, decidieron que aunque no iba a haber más público que el alcalde de la localidad, Josu Bergara, la ocasión merecía abrir el salón de actos. «Queremos que se vayan habituando a lo que supone hacer este tipo de presentaciones, así que hoy por lo menos ya tienen el escenario», explicaron. «Buena falta les hace, porque están atacadísimas», reía Gemma Huici, la profesora de economía que las tutoriza, sin evitar que sus propios nervios también asomaran un poco. «Enseñamos lo que buenamente tenemos. Aún estamos muy en el proceso de desarrollo de las ideas», las disculpaba.

Un poco titubeantes se situaron sobre la tarima Nagore, Iratxe, Aizane y Ane para presentar Waterploof, un ambicioso proyecto que propone aprovechar recursos tan cercanos como la ría o el Puente Colgante para organizar actividades deportivas familiares como salidas en kayak o puenting. «Se trata de fomentar el ocio sano en un entorno natural. Nacería como una cooperativa y tendría fines sociales, como proporcionar empleo a personas con discapacidades, pero para empezar necesitaríamos ayudas públicas», sonrieron, ofreciendo uno de sus folletos publicitarios al alcalde. Les siguieron Arene, Lucía, Lorea y Aida, que han pensado en comercializar baterías para almacenar la energía que generan los pedaleos de las bicicletas estáticas de los gimnasios. Energym, como bautizarían su empresa, cuidaría así el entorno, el cuerpo y hasta el bolsillo, porque los energéticos clientes recibirán descuentos en sus suscripciones al gimnasio. O polideportivo. Que ya que tenían al alcalde tan a mano no dudaron en solicitarle la oportunidad de iniciar su actividad en las instalaciones municipales. «Por supuesto», recogió el guante Bergara.

Público experto

Los siguientes en presentar sus proyectos a las empresas mentoras fueron los alumnos de diseño de fabricación mecánica del centro de formación Somorrostro, que primero visitaron las instalaciones de ARM Robotics en Barakaldo y, después, las de Lurpelan en Muskiz. En la primera, Ander, Iñigo, Alejandro y José explicaron que su idea consiste en colocar en los cascos de los motoristas un dispositivo que, en caso de caída, alerte a los servicios de emergencia del accidente facilitando además la localización del herido. Allí, mientras Joan Antoni Ramos les explicaba los puntos claves que debían atender a la hora de evaluar la viabilidad de su idea, otro de los responsables de la firma, Mikel Ramírez, les bombardeaba a preguntas sobre las funcionalidades del dispositivo. Le habían tocado la fibra sensible ya que es motero y acaba de comprarse un casco que, oyendo a los chavales, podía considerar un pelín desfasado antes incluso de estrenarlo.

Ramírez y Ramos con alumnos de Somorrostro
Ramírez y Ramos con alumnos de Somorrostro / J. ALEMANY

La misma suerte tuvieron en Lurpelan Lorea el grupo de Alexander, Amagoia y Jon, que fueron a 'vender' su cabina para reciclar latas de refrescos a dos empresarios más que acostumbrados a comprar maquinaria: Iñigo Escobal, gerente de la firma, y Alex Bidetxea, consejero de Viuda de Sainz. Ellos les propusieron una serie de mejoras, tanto de diseño como de comercialización, que encima fueron apostilladas por los propios compañeros de clase en una auténtica lluvia de ideas. A ella se sumaron después Unai, los dos Iñigos del equipo y Rubén, con el último proyecto de esta ronda de presentaciones; una plataforma web que recopilaría material didáctico para facilitar el aprendizaje de robótica, automatismos y electrónica.

 

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