Las víctimas de abusos salen «escépticos» tras reunirse con Blázquez, presidente de los obispos

El cardenal Ricardo Blázquez./EP
El cardenal Ricardo Blázquez. / EP

El cardenal y máximo dirigente de la Conferencia Episcopal, por su parte, no ha querido hacer declaraciones

EUROPA PRESSMadrid

Un grupo de víctimas de abusos sexuales de la Iglesia han salido «escépticos» de una reunión «cordial» con el presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), el cardenal Ricardo Blázquez, en la que han apreciado «empatía» y «receptividad» pero «sin compromisos».

«Nos ha escuchado, ha dado su punto de vista, está convencido de que no estamos hablando de pecado sino de delito, lo cual es un paso importante. Está a la espera del vademécum del Papa. Coincide con todas nuestras reivindicaciones, ha sido bastante receptivo en lo que le hemos dicho y no ha habido compromisos de actuación», ha explicado el presidente de la Asociación Infancia Robada y padre de la víctima del caso Gaztelueta, Juan Cuatrecasas.

Así se ha pronunciado al término de la reunión que ha tenido lugar este jueves 14 de marzo en un restaurante cercano a la sede de la Conferencia Episcopal, en Madrid. En el encuentro también ha estado presente el vicepresidente de la asociación Infancia Robada, Javier, víctima del caso de La Bañeza (León), que prefiere mantener su anonimato.

La reunión se ha prolongado durante dos horas, desde las 14,30 hasta las 16,30 horas, cuando las víctimas han regresado a la puerta de la Conferencia Episcopal junto al cardenal Blázquez, que no ha querido hacer ninguna declaración. «No voy a decir nada», ha respondido el arzobispo a las preguntas de los periodistas tras la reunión. El cardenal ha despedido a las víctimas con sendos abrazos.

Investigar hasta los años 60

El presidente y el vicepresidente de Infancia Robada han puesto a disposición del cardenal Blázquez un documento con sus reivindicaciones entre las que reclaman que la Iglesia investigue los casos de abusos del pasado hasta 1960, algo a lo que Blázquez «no se ha comprometido», según Cuatrecasas, aunque ha observado en él «cierta rectificación» sobre lo que dijo en la rueda de prensa de hace dos semanas: que la CEE no iba a realizar una investigación de los casos del pasado.

«Ha habido cierta rectificación, ve claro que la línea del Vaticano es investigar todos los casos. Nosotros hemos marcado un plazo lógico: investigar hasta los años 60. Más allá probablemente el actor y la víctima hayan fallecido pero hay que marcar un tiempo y nos parece ajustado. Por parte de él ha habido cierta empatía, tampoco ha habido compromiso pero ve que lo que dijo no estaba dentro de la lógica. Ha habido un cierto titubeo a la hora de seguir manteniendo en pie lo que dijo en la rueda prensa», ha subrayado Cuatrecasas.

Las víctimas también exigen en su documento «monitorizar por personas independientes a la jerarquía eclesiástica» para comprobar que se toman medidas concretas y con plazos de actuación; y que en la Comisión antipederastia de la Conferencia Episcopal no haya solo sacerdotes sino también profesionales imparciales y víctimas «cuyas voces y experiencias son valor innegable a la hora de tomar medidas».

Según ha indicado Cuatrecasas, han pedido a Blázquez que sus reivindicaciones sean contempladas por la Iglesia española si no figuran como normas en el vademécum que publicará próximamente el Papa Francisco. En este punto, según ha precisado, tampoco ha habido un compromiso «expreso» del cardenal aunque sí les ha dicho que va a revisar sus peticiones y que las va a poner en manos de la Comisión para actualizar los protocolos.

Crear un registro de pederastas

Desde Infancia Robada también reclaman que «se cumplan los derechos de las víctimas aunque los casos de abusos hayan prescrito y no se pueda aplicar la Justicia» y que «se cree un registro de pederastas».

Igualmente, piden a la Iglesia que sufrague los gastos de la víctima a nivel jurídico, educativo, sanitario y de asistencia social, porque en muchos casos los procesos de terapia duran «hasta la muerte». «No es una gripe, y ahí la Iglesia tiene que compartir la responsabilidad cuanto menos con los poderes públicos, no puede echarles la pelota», ha añadido.

Aunque siguen con «escepticismo» y «críticos» con la Iglesia, ven en esta reunión «un paso» y han dejado las «puertas abiertas» a mantener otra reunión tras la publicación del vademécum del Vaticano, para «fijar los puntos» que han propuesto desde la asociación.

«No es tranquilidad ni decepción. Hasta que no veamos hechos, no solo palabras, vamos a seguir con escepticismo y críticos porque es un tema muy grave», ha apostillado Cuatrecasas. A su juicio, queda «mucho que avanzar» para dar a los obispos su «voto de confianza».