«Un cliente de la frutería me insultó por tratar de cobrarle la bolsa de plástico»

Un cliente sale de un comercio con su compra en bolsas de plástico de un solo uso/
Un cliente sale de un comercio con su compra en bolsas de plástico de un solo uso

Tras cinco días de la entrada en vigor de la normativa que obliga al pago de las bolsas por motivos medioambientales, comerciantes y compradores se muestran divididos por su aplicación

XAVIER RODRÍGUEZ

El decreto que obliga al cobro de las bolsas de plástico por parte de los comercios a sus clientes entró en vigor el pasado 1 de julio. El Gobierno central pretende con esta medida medioambiental, adoptada el 18 de mayo, reducir su utilización diaria para, en 2021, prohibir ya de forma definitiva su uso. Tras estos días de adaptación a la nueva normativa, los comerciantes bilbaínos y sus clientes se muestran divididos sobre su aplicación, llegándose a producir alguna que otra escena de tensión en los establecimientos. «Uno incluso me insultó cuando le pedí que me las pagase», se queja un dependiente.

La nueva normativa entró en vigor en la Semana Internacional Sin Bolsas de Plástico. Y es que cada año llegan al mar alrededor de ocho toneladas de este tipo de desechos, por lo que se hace necesario reforzar entre la población la cultura del reciclaje para evitar que en un futuro los mares se plastifiquen del todo.

Pese a las indudables bondades medioambientales de la ley apoyada por la gran mayoría de los grupos ecologistas, algunos comerciantes bilbaínos se resisten a que sus mejores clientes paguen las bolsas. «Si hacen una buena compra no se las cobramos», reconoce la dependienta de una charcutería en el mercado de la Ribera.

Ante este tipo de tratos de favor con determinados clientes, Julia Diéguez, presidenta de la asociación Deusto Bizirik -integrada por más de 200 negocios-, advierte: «La ley es la ley». «Su incumplimiento lleva consigo multas para los locales que sean denunciados. Tienen que tener claro de que no pueden ir por libre», recuerda.

Entre 5 y 15 céntimos de euro

El reglamento, adaptación de una directiva europea de 2015, ordena que los establecimientos deben informar a los consumidores sobre el precio establecido por las bolsas, exponiéndolo en un lugar visible. La cantidad oscila entre los 5 y los 15 céntimos de euro. El problema aparece cuando llega una «señora mayor que lleva 50 años comprando aquí y te pregunta por qué ahora le vas a cobrar», añade indignada la charcutera.

Asier, panadero de la Ribera, se muestra, por el contrario, «conforme» con esta decisión a favor del medioambiente, porque «tenemos que reducir el uso del plástico. Consumimos una cantidad innecesaria de este material». Al mismo tiempo, se muestra optimista sobre la aceptación de este cobro por parte de sus clientes: «Durante las primeras semanas siempre hay gente que se queja, pero después se terminan acostumbrando a todo».

Hasan, encargado de una frutería cercana al mercado de la Ribera, cuenta que hay personas que vienen por una bebida y quieren su bolsa gratis. «Cuando les digo el precio se molestan, pero cuando van a un supermercado y les cobran por ellas no dicen nada», critica.

Incluso algún cliente le ha llegado «a insultar» cuando le exigía este pago. Dio igual. Hasan se la tuvo que cobrar. «Es una ley que tengo que cumplir porque, si no lo hago, me pueden multar», aunque, en la tienda en la que trabaja, algunas bolsas muy ligeras y necesarias por cuestiones de higiene o como envase de productos a granel son gratis.

Hablan los clientes

En la calle, los consumidores, al igual que los comerciantes, también tienen puntos de vista distintos. Ana, compradora en las tiendas del Casco Viejo, coincide con Asier, el panadero, en que «hay que dar un mejor uso del plástico» y ella, con su bolsa de tela, predica con el ejemplo.

Pero Miguel, otro consumidor, recuerda que «las bolsas de papel no aguantan 5 kilos de patatas» y critica la adopción de esta medida sin ofrecer una alternativa clara. «Eliminar las de plástico no una solución, porque este material también forma parte de las botellas de agua, del embalaje de la mayoría de los productos, de todo lo que nos rodea».

Políticas de reciclaje

Euskadi se encuentra bien posicionada en el tema de la concienciación medioambiental. El plástico que se deposita en los contenedores amarillos es reutilizado en tuberías y recipientes. En 2017, el Ayuntamiento de Bilbao aumentó la tasa de reciclaje en más de 14%, comparado con el año anterior. Asimismo, se incrementaron la recogida de envases (+2,72%), de vidrio (2,21%) y papel-cartón (2,92%). Actualmente 400 empresas se dedican a esta labor en el País Vasco y generan alrededor de 2,500 puestos de trabajo.

No obstante, pese a todos los avances en la reutilización de este tipo de residuos, se siguen fortaleciendo las medidas para tratar de reducir su uso. La campaña 'Gero Arte. Recicla y haz que vuelva' es una de las muchas actividades que el Consistorio tiene programadas con el objetivo de incrementar la tasa de reciclaje en Bizkaia y así cumplir con las metas marcadas por la Unión Europea para 2030.

Según datos de Greenpeace, «en países como Marruecos, Kenia y Uganda ya se ha prohibido cualquier tipo de bolsas de plástico». El veto total en España para 2021 busca disminuir su dependencia del consumo de este material, ya que en la actualidad es el cuarto país en Europa que más demanda, con el 7,4%, este componente, según un informe del citado grupo ecologista.

Más información